Por Agencia de Noticias ANF* – El Partido de la Vida Libre de Kurdistán (PJAK), una de las organizaciones kurdas que operan en el Kurdistán Oriental (Rojhilat), publicó un comunicado titulado “Una nueva arquitectura de la libertad de las mujeres en el Kurdistán Oriental: de la Jineoloji a la organización de defensa” en relación con las Fuerzas de Defensa de las Mujeres (HPJ).
El comunicado señala que las HPJ, que operan en el Kurdistán Oriental, se han convertido en una de las nuevas estructuras dentro de los movimientos de liberación de la región, configuradas sobre la base de una síntesis de la Jineoloji, la experiencia de la lucha guerrillera y los modelos modernos de autogobierno.
Además, se hace hincapié en que, al examinar sus dimensiones políticas, sociales y militares, las HPJ no son meramente una fuerza militar, sino más bien un proyecto multifacético destinado a redefinir el papel de las mujeres en la sociedad, la política y la seguridad.
Reconstruir la identidad de las mujeres
La declaración destaca que, desde el punto de vista político, las HPJ operan dentro de un marco influenciado por las ideas del confederalismo democrático y la autonomía local. También se afirma que “dentro de esta estructura, las mujeres no se consideran un elemento marginal, sino protagonistas fundamentales en los procesos de toma de decisiones. Las asambleas de mujeres, los comités de toma de decisiones y los mecanismos participativos proporcionan el terreno necesario para que las mujeres desempeñen un papel directo en la configuración de las políticas”.
A esto, se agrega: “Este modelo tiene como objetivo desarrollar una concepción horizontal, participativa y activa de la democracia, en contraste con las estructuras centralizadas y dominadas por los hombres de los estados regionales. A nivel social, las HPJ se centran en desarrollar la autoconciencia de las mujeres y en reconstruir la identidad femenina en el marco de la Jineoloji. La educación ideológica, cultural y social es una parte importante de esta estructura”.
En el comunicado se destaca que “estos procesos educativos abordan cuestiones como la opresión histórica a la que se enfrentan las mujeres, la crítica de las estructuras patriarcales y la redefinición del papel de la mujer en la sociedad. Este proceso tiene como objetivo reforzar la confianza en sí mismas de las mujeres y permitirles desempeñar un papel activo en diferentes ámbitos de la vida social. Además, las HPJ buscan construir redes de solidaridad entre las mujeres y crear una resistencia colectiva contra la violencia estructural y doméstica”.
Principio de legítima defensa
La declaración indica que uno de los aspectos más destacados de las HPJ es su estructura militar, e incluye las siguientes observaciones: “Como organización de defensa, esta estructura se basa en el principio de la ‘legítima defensa’. Este principio se refiere al derecho de las mujeres a defenderse contra todas las formas de violencia y opresión. La estructura militar de las HPJ está diseñada de manera descentralizada y flexible, lo que permite que unidades pequeñas y móviles operen con eficacia en diferentes condiciones”. Al mismo tiempo, remarca que “el entrenamiento militar impartido en este marco no se limita a las habilidades de combate, sino que también incluye formación psicológica, táctica y colectiva. De este modo, pretende capacitar a las fuerzas para tomar decisiones eficaces en condiciones de seguridad complejas”.
“En cuanto a los programas destinados a proteger a las mujeres en Irán y el Kurdistán Oriental, las HPJ adoptan un enfoque multidimensional -añade el comunicado-. En primer lugar, buscan desarrollar la capacidad de defensa de las mujeres locales a través de la educación y la organización, reduciendo su vulnerabilidad ante la violencia procedente tanto del Estado como de la sociedad. En segundo lugar, pretenden documentar y visibilizar las violaciones de los derechos de las mujeres, sensibilizando tanto a nivel nacional como internacional y sacando a la luz los mecanismos de opresión. En tercer lugar, se centran en crear espacios seguros para las mujeres, especialmente en zonas de crisis, y en garantizar su acceso al apoyo social y de seguridad”.
Una experiencia digna de mención que merece ser examinada
El comunicado concluye señalando que las HPJ sostienen que la verdadera protección de las mujeres no puede lograrse únicamente por medios militares, sino que también requiere profundas transformaciones en las estructuras culturales y sociales.
“Por esta razón, la organización se centra no solo en actividades militares, sino también en desarrollar nuevos discursos sobre la libertad de las mujeres a través de la educación, la transformación cultural y en el marco de la Jineoloji -apunta la declaración-. Este enfoque refleja una perspectiva que busca comprender la complejidad de los problemas de las mujeres en la región y generar soluciones integrales”.
También puntualiza que “en general, las HPJ pueden evaluarse como un modelo híbrido en el que la política, la sociedad y la estructura militar convergen hacia un objetivo común: garantizar la libertad y la seguridad de las mujeres. Aunque este modelo se enfrenta a serios retos, como las presiones de seguridad, la falta de recursos y las limitaciones sociales, ofrece una experiencia notable y valiosa en términos de organización de las mujeres y la aplicación práctica de la Jineoloji”.
*Edición: Kurdistán América Latina