Por Snorkel Sheikho* – Siria atraviesa una compleja fase de transición en la que confluyen crisis políticas, de seguridad y económicas, en un momento en que los derechos humanos y la igualdad de ciudadanía siguen planteando un desafío fundamental para la construcción de un Estado democrático que acoja a todos sus componentes.
En medio de estas transformaciones, la cuestión de los derechos de las mujeres y su participación política, social y económica ha surgido como uno de los criterios clave para medir la seriedad de cualquier camino hacia la construcción de una nueva Siria basada en la igualdad y la justicia.
En este contexto, Shira Osei, integrante del Consejo Presidencial del Consejo Democrático Sirio (MSD, por su sigla original), explicó que Medio Oriente se ha convertido en una región plagada de guerras y conflictos, y señaló que el país es un centro de crisis en la región y, a su vez, un escenario para el ajuste de cuentas y la consecución de intereses a nivel regional e internacional.
A continuación publicamos los fragmentos más importantes de la entrevista realizada por la agencia de noticias JINHA:
Se está trazando un nuevo mapa de Medio Oriente, y Siria ocupa una posición importante y central en él. Esta fase comenzó con la caída del régimen de Bashar al Asad y la llegada al poder del gobierno interino, que extendió su control sobre diversos sectores y centros del Estado sirio.
A pesar de que han transcurrido dos años desde que el gobierno interino asumió la administración de Siria, el caos y el desorden persisten, y no se ha encontrado ninguna salida ni solución al destino del país. Económicamente, cerca del 90% de los sirios viven actualmente por debajo del umbral de la pobreza y la miseria. En materia de seguridad, la situación sigue siendo extremadamente grave: los civiles continúan siendo asesinados, secuestrados y torturados. Hemos sido testigos de ello en los sucesos ocurridos en Homs, Alepo, Idlib, Damasco y Suwayda. Las guerras y los enfrentamientos continúan en varias ciudades sirias.
Por la libertad, la igualdad y una Siria democrática
Las mujeres sirias estuvieron a la vanguardia de la lucha, saliendo a las plazas desde el principio a pesar de las presiones del régimen baazista, exigiendo libertad, derechos e igualdad.
Durante medio siglo de gobierno del Partido Baaz, las mujeres fueron privadas de sus derechos, siendo la Ley de Estatuto Personal y la Unión de Mujeres algunas de las herramientas más destacadas que contribuyeron a mantenerlas alejadas de la política y los centros de toma de decisiones, y a confinar sus funciones a áreas específicas.
Las mujeres estuvieron a la vanguardia de las protestas desde el principio, pagando un alto precio, incluyendo la muerte en las cárceles del régimen. Las escenas de mujeres saliendo de la prisión de Sednaya con sus hijos revelaron la magnitud del sufrimiento que padecieron. Las mujeres sirias son revolucionarias, con la esperanza de construir una Siria democrática y multicultural basada en la igualdad de ciudadanía, pero estas esperanzas aún no se han hecho realidad.
Las mujeres no estuvieron presentes en muchas de las medidas adoptadas. Su representación en la Asamblea Popular (Parlamento sirio) fue muy baja. Fue doloroso para nosotras, las mujeres del Consejo Democrático Sirio, ver sesiones de la asamblea con solo una mujer aquí y otra allá.
Otra razón es la redacción de la Constitución con una mentalidad masculina, sin reconocer suficientemente los derechos de las mujeres ni involucrarlas en su elaboración, en ausencia de leyes que garanticen y protejan estos derechos.
Los derechos de las mujeres no tienen una presencia real en el gobierno interino, y las voces de las mujeres políticas están siendo marginadas porque el gobierno les teme, por lo que no les da un espacio real para participar en la vida política ni en la redacción de la Constitución.
Medidas necesarias
Los derechos deben activarse de forma efectiva en Siria, no quedarse en meros derechos formales. Ha pasado un año desde la redacción de la Constitución, pero ¿dónde están las leyes que se han puesto en práctica? No existen tales leyes, al igual que en la Constitución de 2012 y las anteriores.
Existe la necesidad de afianzar el principio de igualdad de ciudadanía, erradicar la discriminación y la violencia contra las mujeres, garantizar los derechos de las madres sobre sus hijos y cambiar la mentalidad que considera a los niños como propiedad del padre. Y la promulgación de leyes que penalicen la violencia perpetrada por algunas familias contra las mujeres y que pongan fin a la impunidad con la que padres, hermanos o maridos pueden cometer actos de violencia y asesinato.
También se debe lograr la igualdad económica y política, incluyendo la igualdad salarial para mujeres y hombres, garantizando su participación en los centros de toma de decisiones y en el comité de redacción de la Constitución, y aumentando su representación en la Asamblea Popular del 4% al 40% o 50%.
Las mujeres sirias poseen conocimientos especializados que las capacitan para contribuir a la construcción de las instituciones estatales, por eso el gobierno interino tiene que activar las leyes que garanticen sus derechos y una vida segura.
Se deben proteger los logros alcanzados en el norte y el este de Siria, incluyendo el Acuerdo de Mujeres, el sistema de copresidencias, la representación equitativa en las instituciones y la garantía de que las Unidades de Protección de las Mujeres (YPJ) tengan cabida en el ejército sirio. Estas experiencias pueden constituir una base importante para fortalecer los derechos de las mujeres en Siria, y hoy, más que nunca, necesitan una fuerza que garantice su derecho a defenderse y protegerse.
Los riesgos de violencia
Es una situación peligrosa y dolorosa cuando una niña es agredida sexualmente por su tío y luego asesinada por su padre. También vemos bebés recién nacidos encontrados frente a las mezquitas y otros niños obligados a mendigar en las calles.
La principal razón de esto es la persistencia de la crisis en Siria hasta el día de hoy, junto con la ausencia de leyes que protejan los derechos de las mujeres y los niños, lo que ha llevado a las mujeres y los niños de este país a esta situación. Los niños también se ven privados de sus derechos y son víctimas de asesinatos y violaciones. Todos los homicidios presenciados en Siria confirman un colapso de la seguridad, y el gobierno tiene la responsabilidad de promulgar las leyes necesarias para abordar esta situación. Anteriormente, la excusa era que el régimen de Al Asad, caído en desgracia, no había podido controlar este colapso, pero Siria atraviesa hoy una fase de transición.
Han transcurrido dos años del período de los cuatro años asignado para esta fase. ¿Se cumplirán las esperanzas de proteger a las mujeres y los niños en los dos años restantes? La ausencia de leyes es una de las razones del continuo caos y las crisis en Siria. Por lo tanto, deben adoptarse medidas legales, de seguridad y económicas para proteger los derechos de las mujeres y los niños y abordar los crímenes de asesinato y violación.
Las mujeres sirias se enfrentan a un gran peligro ante la ausencia de sus derechos políticos, administrativos y legales. Lo que deseamos es que las mujeres sirias se reúnan en torno a una mesa y debatan seriamente sus problemas y demandas.
Hoy necesitamos construir alianzas de mujeres en Siria. Por lo tanto, las mujeres sirias que residen fuera del país deben viajar a Siria y contribuir a la creación de esta alianza. Hoy, como mujeres sirias, debemos unirnos y desarrollar nuestra propia estrategia.
En primer lugar, debemos trabajar para asegurar y conquistar nuestros derechos legales y constitucionales. Las voces de las mujeres sirias están siendo cada vez más marginadas. Por lo tanto, debemos alzar la voz para participar en la vida política, conquistar nuestros derechos e imponer nuestra presencia. Hacemos un llamamiento a las mujeres sirias para que comiencen a construir alianzas femeninas y trabajen por una Siria basada en los derechos de las mujeres y los niños, la igualdad y la justicia, y que garantice los derechos de todos los sectores de la población. Este es nuestro momento, y debemos trabajar juntas.
*Publicado en JINHA / Traducción y edición: Kurdistán América Latina