La directora del Instituto Kurdo para la Paz (IKP, Kurdish Peace Institute), Meghan Bodette, analizó en su cuenta de X (ex Twitter) la situación crítica que se vive en estos días en Siria. Desde el miércoles, grupos terroristas encabezados por Hay’at Tahrir al-Sham (HTS) y respaldados por Turquía, lanzaron ataques contra la provincia de Alepo, donde controlan varias ciudades y pueblos. Ante esto, el ejército sirio se retiró casi por completo. Al mismo tiempo, las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), lideradas por las Unidades de Protección del Pueblo y de las Mujeres (YPG/YPJ) se encuentran movilizadas para repeler los ataques de HTS y del Ejército Nacional Sirio (ENS) en las regiones controladas por la Administración Autónoma Democráticas del Norte el Este de Siria (AADNES).
Bodette, que este año estuvo en el noreste de Siria y en el Kurdistán iraquí(Bashur), explicó que las FDS, y en especial las YPG/YPJ, “no son ‘pro-régimen’”. “Muchos líderes kurdos pasaron tiempo en prisión o en el exilio político”, agregó. La analista recordó que bajo el régimen sirio, los y las kurdas sufrían opresión, pobreza y el intento, por parte del Estado, de borrar su cultura.
Bodette también aclaró que las FDS “no pudieron trabajar con la oposición porque ninguna fuerza de oposición estuvo dispuesta a ofrecer a los kurdos nada más que ese mal acuerdo previo a 2011”. Además, señaló que “algunas fuerzas de oposición estaban más interesadas en limpiar étnicamente a los kurdos en nombre de Turquía que en luchar para liberar a Siria”.
La directora del IKP aseguró que las YPG y las YPJ “protegerán a su gente si es necesario”. “Lo han estado haciendo contra los brutales ataques del gobierno (sirio) y la oposición en esas áreas durante más de una década”, remarcó. A su vez, explicó que la región de Shahba, donde hay miles de refugiados kurdos, “parece correr más riesgo con la amenaza del ENS de una operación. Allí viven decenas de miles de desplazados internos de Afrin, personas que ya se vieron obligadas a abandonar sus hogares por las bombas turcas y el gangsterismo del ENS. Viven en tiendas de campaña con recursos mínimos debido a los bloqueos gubernamentales”.
Para Bodette, los objetivos más urgentes de las FDS son dos: proteger sus principales territorios y enclaves kurdos a corto plazo y ser incluidas en una resolución política que conduzca a una Siria más democrática y multiétnica a largo plazo. Para alcanzar un acuerdo de este tipo, se deberá retornar “al proceso de paz en Turquía”, sino la situación kurda será más complicada. “Erdogan probablemente piensa que la presión sobre las FDS y los civiles kurdos en Shahba podría empujar al movimiento kurdo a aceptar un acuerdo más favorable para Turquía”, advirtió la analista. Pero, al mismo tiempo, “esta situación hace que la normalización con el gobierno sirio valga muy poco para Turquía. Un acuerdo de paz con el movimiento kurdo y la posterior ‘normalización’ con unas FDS fuertes podrían beneficiar a ambos lados de la frontera”, apuntó Bodette.
La directora de IKP manifestó que “nadie en Siria quiere más guerra. La gente de las zonas de las FDS/AADNES es la que menos lo desea. Están exhaustos. Todos con los que hablé querían reconstruir, restablecer el suministro eléctrico y de agua, y comenzar el trabajo político para un futuro mejor, cualquiera que sea su definición”.
FUENTE: Kurdistán América Latina