A un año de la caída del régimen de Bashar al Asad: construir una Siria democrática y pluralista

Al cumplirse un año de la caída del régimen de Bashar al Asad, la Administración Autónoma Democrática del Norte y el Este de Siria (AADNES) difundió una declaración en la que llamó a construir un país democrático y apuntó que el actual gobierno de transición continúa con su política de negación de las minorías.

En el comunicado, desde la AADNES indicaron que a un año de la huída del régimen del Partido Baaz, recuerdan “las décadas de prácticas empleadas por ese régimen durante su mandato, acompañadas de políticas de marginación y tiranía, y la supresión del libre albedrío del pueblo sirio, especialmente de los patriotas que exigen democracia, el cambio y la construcción de una patria pluralista digna de los sacrificios de su pueblo”.

“Los años de guerra en Siria han demostrado claramente la mentalidad del régimen, que empleó los métodos más atroces para enfrentarse a las aspiraciones sirias de libertad y dignidad -agregaron-. Arrestos, desapariciones forzadas, discriminación étnica y religiosa, el desmantelamiento de la sociedad y el saqueo de los recursos del país fueron características distintivas de la época que los sirios soportaron durante décadas”.

La AADNES extendió “sus más cálidas felicitaciones a las familias de los mártires que sacrificaron sus vidas por la libertad de Siria y la dignidad de su pueblo, así como a todo el pueblo sirio en todas sus partes y sectas. La caída del régimen baazista fue un sueño largamente esperado por los sirios y, con su realización, este día se ha convertido en un símbolo del triunfo de la voluntad popular y en una celebración nacional que expresa sus justas aspiraciones para el futuro”.

“La caída de ese régimen tiránico constituyó un paso importante hacia la realización de algunas de las esperanzas y ambiciones de los sirios -agregaron desde la Administración Autónoma-. Sin embargo, el camino más importante y largo aún nos espera a todos: un trabajo serio para construir una Siria democrática, libre y descentralizada, donde se protejan los derechos, se respeten las diferencias y se eliminen la tiranía, la injusticia y la marginación. Esta etapa histórica es la más peligrosa y sensible en la trayectoria de la Siria moderna, y requiere conciencia nacional, una visión inclusiva y acción conjunta”.

Al referirse al actual régimen de Damasco, en la AADNES consideraron “que las medidas tomadas por el gobierno de transición en Siria durante el último año, comenzando con el diálogo nacional, que no incluyó representantes de todos los componentes sirios, pasando por la formación del gobierno y hasta las últimas elecciones parlamentarias, no expresaron la esencia de las demandas sirias, su realidad o sus aspiraciones, especialmente las masacres cometidas en la costa y Sweida, que socavaron el principio de unidad nacional y condujeron a una peligrosa división social que fomentó el discurso de odio, la incitación y el extremismo”.

“Estas medidas son muy similares a las prácticas del propio régimen baazista durante el último medio siglo, caracterizadas por la exclusión de fuerzas nacionales, la falta de transparencia, la toma de decisiones unilateral y el desprecio por la voluntad popular”, advirtieron desde la AADNES.

Por último, la Administración Autónoma remarcó “que la etapa actual requiere que todas las partes sirias, junto con la comunidad internacional, intensifiquen sus esfuerzos y unan fuerzas para garantizar que Siria se convierta en un verdadero faro de libertad, democracia, justicia e igualdad. En esta ocasión, hacemos un llamamiento al gobierno de transición para que adopte una política nacional integral y participativa que garantice la construcción de una nueva patria digna de todos los sirios sin excepción. Esto puede lograrse mediante el lanzamiento de un diálogo nacional integral y serio entre todos los representantes del pueblo sirio, asegurando el regreso seguro de los migrantes, desplazados internos y refugiados, y activando mecanismos rápidos para alcanzar los objetivos del pueblo sirio en todas las áreas”.

Por su parte, desde las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) también se pronunciaron en este primer aniversario de la caída del régimen baazista. En un comunicado, las fuerzas de autodefensa felicitó al pueblo sirio, en especial a los pueblos del noreste del país, y recordó que el régimen de Asad “arrastró al país a la catástrofe, atrincheró el autoritarismo y practicó las formas más duras de violencia contra los sirios durante largas décadas”.

“Las regiones del norte y este de Siria fueron las primeras en romper el agarre del aparato militar y de seguridad del régimen desde el levantamiento del 12 de marzo de 2004, y expulsaron a sus fuerzas de seguridad en 2012, cuando el pueblo se levantó, expulsó sus instituciones represivas y estableció una administración civil democrática y un modelo único para la organización comunitaria y la prestación de servicios”, recordaron en una declaración.

Las FDS destacaron “La formación de fuerzas de protección popular que más tarde se convirtieron en las Fuerzas Democráticas Sirias, que ofrecieron a miles de mártires en batallas de liberación y defensa, convirtiéndose en la fuerza más efectiva y profesional para enfrentar el terrorismo”.

“Lo que se ha logrado no fue el resultado de un momento, sino el producto de la legitimidad arraigada en el pueblo de su resistencia y firmeza, y los sacrificios de sus hijos e hijas que derrotaron el proyecto ISIS y liberaron vastas áreas de Siria en nombre del mundo entero -manifestaron en las FDS-. Esta legitimidad, creada a través de la sangre y a través de la protección de la gente, es lo que le da a nuestras fuerzas hoy su estatus, papel y responsabilidad en el mantenimiento de la seguridad y la estabilidad”.

A su vez, se analizó que “la expulsión del régimen baazista de las regiones del norte y este de Siria en los primeros años de la revolución constituyó un golpe estratégico que rompió su influencia, privó a su aparato de seguridad de recursos clave y debilitó su capacidad para continuar con sus crímenes. Hoy en día, su caída no es simplemente un evento político, sino una caída de su mentalidad basada en monopolizar el poder e ignorar la voluntad del pueblo. Reproducir esta mentalidad de cualquier forma significaría devolver a Siria a la misma tragedia por la que la gente pagó un alto precio”.

“El pueblo sirio pagó caro por décadas de dominio del Partido Baaz, que convirtió al Estado en una máquina de represión y cometió crímenes documentados contra los sirios, especialmente contra el pueblo del norte y este de Siria, que enfrentaron la exclusión, la inanición, el desplazamiento forzado, el cambio demográfico y la privación de los derechos básicos. Esa era oscura debe cerrarse para siempre”, expresaron desde las FDS.

También advirtieron que “mientras los sirios están ocupados construyendo un nuevo futuro, el lenguaje de la incitación y el odio todavía está siendo utilizado por algunos actores en el poder y sus afiliados, que están tratando de reciclar el mismo discurso divisivo. Aquellos que todavía piensan con la lógica del momento, sin ninguna lectura seria del futuro o las realidades actuales de Siria, insisten en seguir los mismos métodos que destruyeron al país y llevaron a su gente a la catástrofe. Este discurso tenso y arrogante ya no es aceptable, ni puede formar la base de una nueva nación. Es simplemente una continuación de la mentalidad del antiguo régimen, que ha caído y no regresará”.

En las FDS puntualizaron que “la caída del régimen es una oportunidad histórica para que todos los sirios reconstruyan su patria sobre nuevas bases. La siguiente etapa requiere el lanzamiento de un diálogo nacional genuino e inclusivo, libre de exclusión y unilateralismo, y el establecimiento de un nuevo Contrato Social que garantice los derechos, las libertades, la igualdad y la prevención decisiva del regreso de la tiranía y el autoritarismo”.

En la declaración además se hace referencia a los y las refugiadas: “Con el colapso del régimen, cientos de miles de personas desplazadas de Afrin, Tal Abyad y Serekaniye permanecen privadas de su derecho a regresar a sus hogares”. Las FDS estimaron que este tema seguirá siendo una prioridad nacional, y que ninguna solución política puede ser justa o completa sin garantizar su regreso seguro y digno.

Para finalizar, las fuerzas de autodefensa aseguraron que “seguirán siendo, durante esta delicada etapa, la fuerza principal que defiende a nuestro pueblo, y se enfrentarán a cualquier agresión o amenaza a la seguridad y estabilidad del norte y este de Siria. Nuestros luchadores llevaron la bandera de la libertad con sus vidas e hicieron los mayores sacrificios defendiendo la dignidad humana. Nos basamos en su legado y en nuestra responsabilidad de proteger la tierra y la gente y salvaguardar los logros de años de resistencia. El futuro de Siria comienza hoy superando la mentalidad del antiguo régimen con todas sus herramientas y métodos, y construyendo una nueva Siria basada en la libertad, la justicia y la asociación, un estado digno de los sacrificios de los mártires y la firmeza de millones”.

FUENTE: ANF / ANHA / Edición: Kurdistán América Latina

lunes, diciembre 8th, 2025