Los llamados a la coexistencia pacífica y al autogobierno democrático marcaron una reunión histórica realizada el domingo pasado entre líderes kurdos y asirios en el distrito de Midyat, en la provincia de Mardin, al sureste de Turquía. Los participantes conmemoraron el 110 aniversario del genocidio Seyfo —la masacre de asirios que comenzó en 1915 por parte del Imperio otomano— y reflexionaron sobre el futuro del pluralismo en la región.
El evento se celebró en la sede de la Federación de Asociaciones Asirias de Turquía (SÜDEF, por sus siglas originales) y reunió a representantes electos del Partido por la Igualdad y la Democracia de los Pueblos (DEM) y del Partido de las Regiones Democráticas (DBP), incluyendo a su copresidente, Keskin Bayındır. También participaron dirigentes asirios y residentes locales.
En su intervención, Bayındır describió la reunión como un “encuentro por la paz y una sociedad democrática”, y vinculó su importancia al llamado más amplio efectuado por Abdullah Öcalan, el líder kurdo encarcelado, cuya filosofía política sustenta gran parte de la visión del movimiento kurdo de un Medio Oriente democrático y multicultural.
“La filosofía del Sr. Öcalan ofrece un modelo de coexistencia igualitaria, libre, administrativa y política”, afirmó Bayındır. “Estas tierras han conocido un gran sufrimiento, como el genocidio Seyfo y el genocidio armenio, y la idea de una sola lengua, una sola fe y una sola nación jugó un papel clave en esas tragedias”, agregó.
Bayındır dijo que las ideas de Öcalan representaban un cambio significativo respecto de este legado, proporcionando “una salida” no sólo para los kurdos, sino también para los asirios, los armenios y todos los pueblos de la región.
Tras el discurso inaugural en asirio del presidente de la SÜDEF, Evgil Türkel, los participantes guardaron un minuto de silencio por las víctimas del genocidio Seyfo y de la lucha por la democracia. El término Seyfo, que significa “espada” en asirio, se refiere a las masacres y el desplazamiento forzados de asirios durante y después de 1915, una historia que aún espera reconocimiento oficial y justicia en Turquía.
Bayındır también se refirió a las crisis contemporáneas, como la violencia en Israel, Palestina e Irán, argumentando que los modelos estatales dominantes tienden a intensificar el conflicto. “Más Estados, más violencia. Pero el sistema del Sr. Öcalan muestra cómo podemos vivir juntos. Tenemos la fuerza para implementar esta perspectiva en todo Medio Oriente”, afirmó.
A su vez, instó a la comunidad asiria a apoyar esta visión: “Pedimos a nuestro pueblo asirio que no nos nieguen ni su apoyo ni su corazón”.
El evento continuó con un discurso de Yüksel Mutlu, coportavoz de la Comisión de Pueblos y Religiones del Partido DEM. Posteriormente, la reunión pasó a una sesión a puerta cerrada donde los ciudadanos asirios plantearon preguntas y compartieron sus opiniones.
Las recientes reuniones del movimiento kurdo, en el marco de la campaña por la “Paz y una Sociedad Democrática”, forman parte de una iniciativa más amplia liderada por ambos partidos prokurdos de Turquía, cuyo objetivo es involucrar a diferentes comunidades étnicas y religiosas de la región en un diálogo sobre futuros políticos compartidos. Estas reuniones promueven los principios de la democracia de base y la autonomía cultural, a menudo asociados con el marco de confederalismo democrático de Abdullah Öcalan: un modelo de base sostenido en el autogobierno local, la igualdad de género, el pluralismo cultural y el rechazo a la violencia estatal.
El mismo domingo de la reunión, el Partido DEM publicó un comunicado en el que se expresó que “aunque han pasado 110 años desde esta trágica historia, el pueblo asirio aún espera justicia y reconocimiento”.
Con la firma de Yüksel Mutlu, vicepresidenta y responsable de la Comisión de Pueblos y Creencias del Partido DEM, en la declaración se recordó que desde 1915 hasta principios de la década de 1920, cientos de miles de asirios —un pueblo cristiano originario de Mesopotamia— fueron asesinados, desplazados o asimilados por la fuerza como parte de una campaña de violencia más amplia por parte del Imperio otomano. Iglesias y monasterios fueron destruidos, escuelas cerradas y topónimos alterados en un intento de borrar la presencia cultural de la comunidad.
Mutlu aseveró que el llamado a la justicia no se refiere solo al pueblo asirio, sino a la construcción de la paz para todas las comunidades de Turquía. “Reconocer y afrontar este sufrimiento no solo es vital para el pueblo asirio, sino también un paso fundamental hacia la justicia, la coexistencia y la paz social para todos los pueblos de Turquía”, estimó.
En el comunicado se indicó que el Partido DEM, que lucha por los derechos kurdos y una reforma democrática más amplia, criticó con frecuencia la negación del Estado turco de las atrocidades históricas cometidas contra grupos minoritarios. Los sucesivos gobiernos turcos se han resistido a los intentos de calificar los sucesos de 1915 de genocidio, refiriéndose en cambio a ellos como víctimas de la guerra en el contexto de un imperio en declive.
A pesar de esta postura oficial, señalaron en el Partido DEM, grupos de la sociedad civil, historiadores y miembros de las comunidades afectadas siguen buscando el reconocimiento público.
Desde el DEM alertaron que la población asiria en Turquía, que en su día contaba con cientos de miles de habitantes, ha disminuido drásticamente. En la actualidad, quedan menos de 20.000, principalmente en la región sudoriental de Tur Abdin, considerada durante mucho tiempo como el corazón histórico del cristianismo asirio.
En su mensaje, Mutlu declaró: “Compartimos el dolor del pueblo asirio y recordamos con respeto a quienes perecieron”.
FUENTE: Medya News / Traducción y edición: Kurdistán América Latina