El gobierno provisional de Siria y su política hacia los componentes del país

El año pasado, tras el colapso del régimen baazista y el ascenso al poder de Hayat Tahrir al Sham (HTS), el gobierno provisional de Siria llevó a cabo una serie de acciones políticas, militares y mediáticas. Estas acciones tuvieron profundas repercusiones en el tejido social sirio y en las relaciones entre sus diversos componentes.

A pesar de las promesas de construir un Estado unificado, las políticas aplicadas sobre el terreno provocaron un aumento de las tensiones y la aparición de nuevos conflictos en diferentes regiones del país. Este proceso puede resumirse brevemente de la siguiente manera.

Víctimas del conflicto sectario y ausencia de cohesión social

Los datos documentados muestran que, desde la caída del régimen hasta noviembre de 2025, 3908 personas fueron asesinadas por motivos sectarios y religiosos. Durante el mismo período, se cultivó un ambiente de incitación, convirtiendo las reuniones públicas en plataformas para el discurso de odio y la provocación contra diferentes sectas y grupos.

Este entorno desencadenó violentos ataques contra estudiantes drusos y jóvenes kurdos, mientras que decenas de civiles de la comunidad alauita sufrieron agresiones y asesinatos.

La costa siria, el estancamiento y la obstrucción de la movilización civil

El gobierno provisional se basó en una retórica que excluía a los miembros de la comunidad alauita y los asociaba con la seguridad y el legado político del antiguo régimen. Este enfoque convirtió a las regiones costeras en blanco de diversos ataques. En marzo de 2025, se lanzaron llamamientos generalizados a la agresión tanto a través de los medios de comunicación como desde los púlpitos de las mezquitas de Idlib, Alepo, Hama y otras ciudades.

A pesar de los repetidos llamamientos de los líderes y representantes alauitas para establecer una plataforma civil y política de diálogo con el gobierno de HTS, estos esfuerzos fueron ignorados. En febrero de 2025 se fundó el Consejo del Islam Alauita Sirio y de la Diáspora, un marco religioso-político que agrupa a diversas asambleas e instituciones. Su presidente, el jeque Xezal Xezal, convocó manifestaciones tras los acontecimientos en Homs y exigió garantías para poner fin a los ataques contra los alauitas.

En agosto se creó también el Consejo Político de Siria Central y Occidental, pero sus actividades siguieron siendo limitadas y no lograron tener un impacto tangible sobre el terreno.

Sweida: organización interna contra la presión del gobierno

En Sweida (Suwayda, sur del país), la política gubernamental ha ignorado durante mucho tiempo a las fuerzas locales que han protegido la región del Estado Islámico (ISIS), a pesar de los intentos de integrar estas fuerzas en las instituciones estatales.

Sin embargo, en 2025 el gobierno provisional intensificó sus ataques contra la comunidad drusa tanto dentro como fuera de Sweida. Esta escalada se manifestó en agresiones a barrios drusos en las afueras rurales de Damasco y, posteriormente, en el mortífero ataque llevado a cabo en julio de este año bajo la apariencia de tribus locales, dirigido contra Sweida y sus alrededores, y que causó la muerte de cientos de personas.

En respuesta a estos ataques, el Comité Jurídico Superior (druso) estableció una oficina administrativa temporal en Sweida para supervisar los asuntos de servicios y seguridad, y se crearon comités adicionales para la investigación, la ayuda humanitaria y la vigilancia de los derechos humanos. Mientras tanto, los grupos armados locales se unieron bajo la bandera de la Guardia Nacional con el objetivo de organizarse bajo un liderazgo religioso y social unificado dirigido por Hikmet al Hijri.

Rojava continúa su camino con un gobierno autónomo

La región de Rojava (norte y este de Siria) no se libró de las campañas mediáticas y los discursos de odio lanzados por el gobierno provisional. La Administración Autónoma (AADNES) fue acusada de promover la división y de estar vinculada a partidos políticos extranjeros. No obstante, la AADNES se basó en su propio Contrato Social para contener estas presiones.

En marzo de 2025, la Administración Autónoma firmó un acuerdo con el gobierno provisional con el objetivo de unificar las instituciones administrativas, militares y económicas. Sin embargo, según representantes de Rojava, el acuerdo no pudo aplicarse plenamente debido a la negligencia del gobierno de Damasco y, lo que es más importante, a la intervención turca.

Las fuerzas políticas kurdas expresaron sus opiniones comunes en la Conferencia de Unidad y Solidaridad Kurda. En agosto se celebró una conferencia en Hasaka con la participación de diversos componentes sirios para promover el diálogo entre las diferentes partes, una iniciativa que provocó fuertes reacciones por parte del gobierno provisional.

Tras los ataques, la AADNES prestó asistencia humanitaria a la población de Sweida, al tiempo que ayudó a extinguir los incendios en las zonas costeras.

A pesar de los esfuerzos del gobierno provisional, sus medios de comunicación políticos y sus partidarios, el pueblo de Rojava reafirmó su compromiso de aplicar el acuerdo del 10 de marzo, declarando que Siria no volvería a la situación anterior a 2011.

La situación actual en Siria

La situación en Siria sigue abierta tanto a la escalada de la violencia como a la posibilidad de estabilización. La realidad actual muestra que la ausencia de una autoridad gubernamental unificada se ha convertido en uno de los obstáculos más importantes para restaurar la estabilidad en toda la sociedad y reconstruir la confianza entre sus diversos componentes.

FUENTE: ANHA / ANF / Edición: Kurdistán América Latina

viernes, diciembre 12th, 2025