“La hermandad kurdo-turca se ha convertido en una auténtica demagogia”

Por Medya Haber TV* – Mustafa Karasu, miembro del Consejo Ejecutivo de la Unión de Comunidades de Kurdistán (KCK), habló con Medya Haber TV sobre las implicaciones de los nuevos ataques en el proceso de paz en curso en Turquía entre el movimiento político kurdo y el Estadi. 

Entre otros temas, Karasu ofreció su evaluación sobre la resistencia en Rojava y la especial importancia del papel de las mujeres y la solidaridad internacional. También se refirió a la unidad nacional kurda basada en la democracia como un factor clave de la fuerza de la resistencia, a la vez que advirtió sobre los peligros del “nacionalismo primitivo”.

-Aún no se han creado las condiciones necesarias para que el líder del pueblo kurdo, Abdullah Öcalan, pueda vivir su vida y ejercer su labor sin restricciones. Tampoco ha habido avances en lo que respecta al llamado “derecho a la esperanza”, un paso hacia su libertad física. La comisión parlamentaria (en Turquía) convocada mantiene un perfil bajo. ¿Cómo evalúa la situación actual al respecto?

-Han transcurrido once meses desde el llamado a la “Paz y una Sociedad Democrática” del líder del pueblo kurdo, Abdullah Öcalan, el 27 de febrero de 2025. No es poco tiempo. Además, ya se habían producido avances en las semanas previas. Antes de eso, se produjo el llamado de Bahçeli (líder del partido MHP). El líder Öcalan expresó su voluntad y capacidad para dar una base legal y política a esta era de conflicto, de cincuenta o cien años, y tomó medidas radicales al respecto. Tras su llamado, tomamos decisiones decisivas y adoptamos medidas cruciales. El PKK (Partido de los Trabajadores de Kurdistán) decidió disolverse. Pusimos fin a la lucha armada contra el Estado turco. Nos esforzamos por resolver los problemas con Turquía de manera razonable y democrática, y nuestro pueblo respaldó este llamado. Se trabajó de forma continua para asegurar su éxito. La opinión pública kurda se consolidó y hubo una amplia respuesta positiva a nuestra postura y enfoque. Luego vino la quema simbólica de armas. Una vez más, los compañeros se retiraron de las zonas del norte de Kurdistán (Bakur, sudeste turco) y anunciaron su decisión en un comunicado público. En este sentido, cumplimos con creces nuestra parte.

Somos un movimiento de libertad. Llevamos luchando más de cincuenta años. Es difícil imaginar que cualquier otro movimiento pudiera haber logrado algo comparable. El líder Öcalan demostró su determinación y actuó teniendo en cuenta la situación en Turquía y en Medio Oriente. Devlet Bahçeli también formuló su llamado en ese marco: planteó que la organización debía disolverse y que el líder Öcalan debía acudir al Parlamento y pronunciar un discurso. Por nuestra parte, cumplimos con los requisitos para ello. Durante más de once meses, el líder Öcalan ha llevado adelante este proceso con paciencia. Persigue el “Proceso para la Paz y una Sociedad Democrática”. Si se analiza detenidamente cada frase y cada línea del llamado del 27 de febrero de 2025, queda claro que Öcalan ha planteado una propuesta que verdaderamente democratizará Turquía, resolverá la cuestión kurda y superará los problemas del país. Presentó un programa basado en un enfoque profundamente razonable.

Esto contrasta con el enfoque adoptado por el Estado turco, que, si bien permitió que se realizaran algunas conversaciones —en particular por parte de delegaciones, así como visitas familiares y una reunión con abogados—, y que algunos de nuestros mensajes llegaran al líder Öcalan y viceversa, aliviando en cierta medida el aislamiento, estas visitas por sí solas no produjeron ningún resultado significativo.

Finalmente, se creó la comisión. Llevamos años exigiéndolo. El líder Öcalan también ha reclamado durante años que el Parlamento intervenga y asuma su papel. El principal partido de la oposición, el CHP, coincidía en la necesidad de esa intervención. Así, se constituyó una comisión a tal efecto. La participación del Parlamento fue positiva e importante, ya que es el único órgano que puede abordar esta cuestión: afirma representar la voluntad de la sociedad turca, toma decisiones en su nombre, promulga leyes y reforma la Constitución. Era importante que esta comisión parlamentaria tratara la cuestión kurda. Sin embargo, los avances fueron escasos. La comisión no adoptó un enfoque orientado a preparar a la opinión pública, promover la democratización ni formular propuestas para resolver la cuestión kurda.

Posteriormente, asistieron a una reunión en la isla de Imrali. Las actas no se reflejaron en su totalidad: primero fueron cuatro páginas, luego dieciséis. Se difundieron extractos de la reunión, presentados al público fuera de contexto. Si bien la tarea de la comisión era proponer legislación sobre la democratización y la resolución de la cuestión kurda a partir de estas reuniones y debates, en su mayoría los trabajos permanecen estancados.

Ahora, el mandato de la comisión se ha prorrogado una vez más, esta vez hasta finales de febrero. Tenía un nombre ambicioso, que hablaba de hermandad, solidaridad y democracia, pero no estuvo a la altura de esas expectativas. Las dudas existentes en la sociedad sobre este proceso se deben tanto al enfoque del gobierno como a la incapacidad de esta comisión, que cumple un papel decisivo, para asumir sus responsabilidades de manera adecuada. Como si no se tratara de un asunto de enorme importancia, se dilató el proceso: se hicieron algunas declaraciones, pero no se tomaron medidas concretas. Lo más relevante es que la situación del líder Öcalan no ha cambiado. Continúa en Imrali, en condiciones de aislamiento, y más allá de reuniones ocasionales con delegaciones, no ha habido un debate público sobre sus ideas ni encuentros con círculos relevantes o con representantes de la comunidad kurda. El líder Öcalan habría podido preparar a la sociedad kurda, a las fuerzas democráticas y al conjunto de la sociedad para un proceso de este tipo. Tenía la capacidad y la voluntad de hacerlo, pero no se le dio esa oportunidad.

Todo esto demuestra que no se ha presentado el enfoque necesario para que el “Proceso de Paz y Sociedad Democrática” avance. A esto se suma el ataque a Rojava. Al ataque contra Sheikh Maqsoud (barrio kurdo en Alepo) le siguieron ofensivas contra el norte y el este de Siria. Hoy hay ataques en todas las regiones kurdas. Esto constituye, en sí mismo, un enfoque irresponsable: un sabotaje, un bloqueo. ¿Cómo puede hablarse de paz interna cuando existe hostilidad hacia el pueblo kurdo en Siria?

En este sentido, el enfoque hacia Rojava genera serias preocupaciones sobre el futuro del proceso. Se nos ha informado que el líder Öcalan envió dos mensajes a la administración de Rojava, instándola a iniciar una integración democrática. Así como impulsa la integración democrática en el norte del Kurdistán, en Turquía, también la desea para Siria. Pero la integración democrática no es una imposición; responde a un enfoque holístico de democratización. Sin embargo, estos llamados fueron respondidos de inmediato con nuevos ataques. Fueron ignorados. Si el líder Öcalan hubiera podido intervenir, podría haber contribuido a una resolución razonable del problema, sin conflicto. De hecho, advirtió: “No se involucren en el conflicto”, y señaló a la administración del norte y este de Siria que no debía haber enfrentamientos. El Estado turco, no obstante, no tuvo en cuenta este enfoque.

El Estado conoce la propuesta del líder Öcalan para Siria y su planteo de integración democrática basada en el diálogo. A pesar de ello, no fue considerada. Por el contrario, junto con la provocación del Estado turco, intervinieron otros factores y Rojava fue atacada.

El ataque a Rojava es, en cierto modo, un ataque directo al proceso; constituye una provocación. Como movimiento, somos parte de este proceso. Decidimos disolver el PKK, crear un entorno libre de conflictos y poner fin a la lucha armada. Tomamos todas estas medidas, pero el Estado turco no adoptó una actitud positiva. Por el contrario, atacó Rojava, y ese ataque se transformó en un ataque directo contra nosotros. Nos incluyen en su agenda con cada ofensiva y, al evaluar cada ataque, nos vuelven a colocar en el centro. Esto sabotea tanto los esfuerzos del líder Öcalan como el propio proceso y nuestras posturas facilitadoras. Entonces surge la pregunta: ¿cómo puede avanzar el proceso en estas condiciones? Nos lo preguntamos sinceramente. ¿Es posible seguir así? El líder Öcalan ha mostrado paciencia y nosotros también. Pero si no hay un cambio de enfoque, si no se corrigen las políticas actuales, resulta difícil imaginar cómo podría avanzar este proceso. Hoy estamos en un punto muerto y esta evaluación es compartida por amplios sectores. Porque, tras el ataque a Rojava, ¿quién podría pensar que el proceso se desarrollará con facilidad?

-El mundo entero está volviendo la mirada hacia Rojava, liderada por el pueblo kurdo. El brutal ataque en colaboración con el Estado turco, Daesh y HTS (Hay’at Tahrir al Sham), que comenzó con ofensivas en los barrios de Sheikh Maqsoud y Eshrefiye, en Alepo, se ha extendido por todo el norte y el este de Siria. ¿Qué nos puede contar sobre este ataque?

-Antes de responder a su pregunta, conmemoramos con respeto y gratitud a Ziyad Halep y Deniz Çiya, quienes cayeron como mártires en Sheikh Maqsoud. Nuevamente, en el 11º aniversario de la resistencia de Rojava, recuerdo con respeto y gratitud a las y los camaradas Gelhat y Arin Mirkan. Son estas y estos mártires quienes nos muestran el camino: nos indican cómo debemos luchar y cómo debemos abordar la situación. Sin considerar su postura, sin evaluarla, no podemos dar un solo paso ni seguir una política. Ellas y ellos determinan nuestra dirección, nuestra línea de lucha. Cayeron como mártires al abrazar esa causa, y haremos todo lo posible por llevarla al éxito.

Ahora bien, el ataque a Sheikh Maqsoud no es un ataque a cualquier ciudad. Existe, en realidad, una conspiración internacional. El 4 de enero se celebró una reunión con Damasco y casi se llegó a un acuerdo, en consonancia con la perspectiva del líder Öcalan. Se había alcanzado un entendimiento sobre Rojava y se iba a realizar un anuncio, pero entonces intervino el ministro de Asuntos Exteriores sirio y presionó para posponer la declaración final. Esto ocurrió el 4 de enero. El 5 de enero tuvo lugar una reunión en París. ¿De qué se trataba esa reunión? Bajo la supervisión de Estados Unidos y Francia, Siria e Israel mantuvieron conversaciones. El contenido de esas conversaciones también se reflejó en la prensa: el sur de Siria y los Altos del Golán quedaron en manos de Israel. A cambio, se autorizó al régimen de Damasco y a Turquía a atacar el norte y el este de Siria, es decir, a la Administración Autónoma (AADNES). El ataque a Sheikh Maqsoud marca el inicio de esta conspiración; no se trata de un hecho aislado.

Lo ocurrido en Sheikh Maqsoud no fue un episodio aislado. Inmediatamente después, se atacaron las zonas al oeste del Éufrates y luego se lanzó una ofensiva a gran escala contra todo el norte y el este de Siria. Esta realidad apunta claramente a una conspiración internacional, que asignó un papel específico a Turquía y a Damasco. Ambos aceptaron determinadas demandas acordes con los intereses internacionales y, sobre esa base, dieron luz verde a Turquía y al gobierno de Damasco. Es un acuerdo sucio, una relación sucia.

Al analizar estos conflictos, es natural considerar sus dimensiones internacionales y regionales. ¿Qué intereses justificaron un ataque de esta magnitud? Es necesario comprenderlo con claridad y, en consecuencia, adoptar un enfoque político y una postura coherente. Si no se entiende esta realidad, no es posible librar una lucha adecuada. En este sentido, el ataque debe considerarse una conspiración internacional. El líder Öcalan lo ha evaluado como una continuación de la conspiración del 15 de febrero de 1999. En aquel momento, el objetivo de esa conspiración era eliminar la identidad kurda y la lucha por la libertad del pueblo kurdo mediante el encarcelamiento de su líder. El 15 de febrero se ejecutó con ese propósito. Sin embargo, como movimiento y como pueblo, luchamos contra esa conspiración con gran lealtad a nuestro líder y logramos frustrarla. Esta nueva conspiración recuerda al 15 de febrero y, de hecho, es una conspiración dirigida contra el líder Öcalan.

Es sabido que la revolución de Rojava surgió como resultado de los esfuerzos del líder Öcalan. Ahora quieren sofocar la revolución de Rojava y, a partir de ahí, asfixiar todo el movimiento (kurdo) por la libertad. Entonces pretendían encarcelar a nuestro líder para, desde allí, liquidar el movimiento y toda la lucha. Hoy nos enfrentamos a una situación similar. Así como luchamos contra esa conspiración en el pasado y la derrotamos, volveremos a luchar contra ella y la derrotaremos.

Esto no es solo un ataque contra Sheikh Maqsoud o contra Rojava; es un ataque contra todo el pueblo kurdo y contra todos sus logros. Quieren impedir que el pueblo kurdo alcance un estatus en Medio Oriente. Turquía forma parte central de este enfoque. En Turquía aún no está claro hacia dónde se dirige el proceso, pero el Estado sigue sin querer que el pueblo kurdo alcance estatus alguno, como lo demuestran sus políticas y su postura respecto de Rojava. En este sentido, el ataque es integral: una conspiración contra el Movimiento de Liberación Kurdo y contra la lucha de todo el pueblo kurdo en las cuatro partes. Si esto no se detiene ni se previene, el resultado será un ataque no solo contra el Movimiento de Liberación Kurdo, sino también contra la lucha por la libertad de nuestro pueblo en todas partes.

Hay un inicio, y cómo se desarrolle esta situación dependerá de nuestra lucha. Dependerá, por supuesto, de la lucha del pueblo de Rojava. La resistencia que hoy libra el pueblo de Rojava es decisiva, y mostrará dónde se asentará el próximo proceso y cómo se desarrollará la conspiración que actualmente está en marcha.

-La gente de Rojava, jóvenes y mayores, ha lanzado una resistencia integral contra el ataque genocida. Kurdos y kurdas de todo el mundo apoyan a Rojava. ¿Qué importancia le da a la continuidad de esta resistencia y a la solidaridad (internacional)?

-Ahora hay resistencia en Rojava, y no solo la resistencia de las fuerzas militares, sino la resistencia del pueblo. No se pueden lograr resultados únicamente con la resistencia de las fuerzas militares. Somos un movimiento popular. Estamos librando una lucha por la libertad, una lucha popular por la libertad. Una lucha popular por la libertad solo puede tener éxito mediante una lucha en la que el pueblo participe. En este sentido, es importante que la gente de Kobane y de otras zonas se una a las y los combatientes y luche junto a ellos. Esto se aplica a todas las luchas por la libertad; no solo a Rojava, sino a todo Kurdistán. Solo una lucha en la que el pueblo participe puede tener éxito. Por supuesto, es difícil lograr resultados únicamente mediante la lucha y la resistencia de las y los combatientes y las fuerzas armadas. Nuestro pueblo en Rojava está demostrando un gran sacrificio. Resiste allí a pesar de todas las dificultades.

Es crucial que el pueblo kurdo se levante en todas partes. Lo que se observa actualmente es una explosión de la acumulación creada durante cincuenta o cien años de lucha. Esto demuestra la determinación kurda y muestra que, ante cualquier ataque, los kurdos se levantarán unidos en todas partes. Esto es muy importante. Tales posturas, tales levantamientos y tal resistencia siempre transforman las sociedades. Y la sociedad kurda ha cambiado. Han protagonizado docenas de levantamientos. Particularmente, desde la década de 1990 han tenido lugar levantamientos en cada ciudad, cada pueblo y cada aldea. Esto transformó a la sociedad. Nuestra lucha de cincuenta años cambió la sociedad en todo Kurdistán. Este levantamiento, el levantamiento popular en todas partes, no es una reacción espontánea: es el resultado de la acumulación nacional creada por décadas de lucha, que elevó el nivel del patriotismo y permitió que los kurdos desarrollaran su conciencia en esta lucha por la libertad.

Claro que también se extiende el pesimismo por parte de algunas personas que dicen: “Esto pasó aquí, esto pasó allá”. Sí, hubo un ataque allí. Fue un ataque perpetrado por una conspiración internacional. El Estado turco está involucrado en esto. En este entorno de ataques, naturalmente habrá retiradas en algunos lugares. Estas son cosas que ocurren en una lucha. Pero lo principal ahora mismo es, por supuesto, la resistencia.

Hubo inconvenientes en Sheikh Maqsoud y en las zonas árabes. La retirada de las zonas árabes no es incorrecta. Al insistir allí, se habría generado la situación actual de las fuerzas internacionales. Existe el enfoque de Turquía y el de Damasco. En este contexto, librar una guerra allí podría haber derivado en algo diferente. Su objetivo era iniciar una guerra kurdo-árabe. No habría sido correcto caer en esa situación. De lo contrario, podrían haber luchado allí; podrían haberse enfrentado. Pero hubo una retirada. No es correcto presentar estas cuestiones como una situación pesimista y negativa.

El levantamiento popular que ha surgido ahora es tremendo; es una gran fuerza, una gran energía. Esta situación demuestra que los kurdos triunfarán con fuerza. Demuestra que, si los kurdos luchan con el apoyo de su pueblo, triunfarán. En este sentido, estos levantamientos deben continuar; las luchas deben continuar. Ya hay un levantamiento significativo en el sur de Kurdistán (Bashur, norte iraquí); el pueblo se está alzando. Hay uno en el norte de Kurdistán (Bakur) y otro en Europa. Saludamos a todas y todos. Existe un espíritu de levantamiento importante y auténtico. Esto ha elevado la moral de todo el pueblo kurdo. Debemos mantenernos convencidos de que lograremos grandes victorias con esta realidad popular y abordar estos levantamientos desde esa perspectiva.

Hemos visto que se ha creado la realidad de un pueblo que resiste, la realidad de un pueblo que luchará por su libertad. Jóvenes de todo el mundo están llegando. Si se abrieran las puertas, una fuerza militar kurda de 100.000, o incluso 500.000 personas, surgiría ahora mismo en Rojava. Que se abran las puertas; que no haya obstáculos. Todas y todos los jóvenes acudirán. Debemos decir que esta realidad kurda es una verdadera fuente de esperanza y fortaleza para nosotros, y para el futuro.

-El objetivo deliberado de las bandas y mercenarios de Daesh y HTS era quebrantar la voluntad y la determinación de las mujeres. Ante esto, las mujeres han intensificado aún más su lucha y han formulado una respuesta directa. ¿Qué nos puede contar sobre la resistencia tan decisiva de las mujeres?

-La resistencia de las mujeres en Rojava es fundamental. Rojava se ha convertido en una revolución de mujeres. Puede que haya deficiencias e insuficiencias, pero si una revolución de mujeres ha tenido lugar en el mundo hoy, fue en Rojava. Ahora mismo, las mujeres en Rojava son una fuerza de voluntad. Están afirmando su voluntad, están organizadas en todas partes y reflejan su propia voluntad en la política y en todos los aspectos de la vida. En este sentido, es una revolución de mujeres. Las mujeres estuvieron a la vanguardia en la lucha contra ISIS, porque la mentalidad de ISIS era la mentalidad de la esclavitud femenina. Conscientes de ello, las mujeres lucharon más activamente contra ISIS. Consideraron la lucha contra ISIS como una lucha por la libertad de las mujeres, porque el dominio de una mentalidad como la de ISIS significa la esclavización de las mujeres.

La lucha por la libertad de las mujeres en Rojava es ejemplar para el mundo. Es un ejemplo para las mujeres de todo el mundo. Ha fortalecido enormemente la lucha por la libertad de las mujeres a nivel global. Con la revolución de las mujeres en Rojava, la lucha por la libertad de las mujeres en todo el mundo cobró impulso. Si se investiga y examina este proceso, historiadores, sociólogos y literatos pueden ver que esta revolución de las mujeres en Rojava ha tenido un impacto no solo en Kurdistán, sino también en Medio Oriente y en todo el mundo. Y, por supuesto, estas mujeres continúan su lucha. Existe una reacción global ante el corte de pelo de una mujer por parte de un islamista; esta reacción mundial es una aceptación de la revolución de Rojava. La revolución de Rojava es una revolución de mujeres; el mundo está defendiendo a las mujeres para que la revolución de las mujeres allí continúe.

Es evidente que donde gobierna HTS, las mujeres son esclavas. Habían establecido su propio sistema en Idlib. Idlib era como una región autónoma independiente; todo el mundo sabe cómo vivían las mujeres allí: eran completamente esclavas. Particularmente desde esta perspectiva, la resistencia de las mujeres es muy significativa y necesita un apoyo más firme. Las mujeres del mundo necesitan apoyarla más. Esto también es un ataque a la lucha por la libertad de las mujeres. Así como es un ataque al pueblo kurdo, es un ataque a todos sus logros.

La lucha por la libertad de las mujeres es también una lucha por la democracia. ¿Por qué hubo tantos ataques contra Rojava? En realidad, lo que se atacó fue la autonomía democrática, el sistema democrático y la democratización en su conjunto. Turquía es enemiga de la democratización. La democratización basada en la libertad de las mujeres perturba todas las políticas turcas. Además, las potencias internacionales son enemigas de la democracia y de las mujeres. ¿Qué dijo (Tom) Barrack? Dijo: “No habrá democracia en Medio Oriente; habrá monarquía”. Existe aquí una clara oposición a la libertad de las mujeres.

Por eso es tan importante la lucha por la libertad de las mujeres en Rojava. Las reacciones al corte de cabello de las mujeres también fueron muy importantes. Existe una verdadera sensibilidad entre las mujeres, y la hay en todo el mundo. Hay respeto, especialmente por la lucha de las mujeres kurdas, y esto es valioso. En la resistencia general en Rojava, las mujeres están desempeñando un papel muy eficaz, porque saben que no puede haber libertad en un lugar gobernado por HTS. Están defendiendo su país y, al mismo tiempo, muestran una gran resistencia al defender su propia libertad. Saludo la resistencia de las mujeres con respeto.

-¿Cómo valora la actitud de las fuerzas políticas del pueblo kurdo ante los ataques en curso?

-Mientras los kurdos se alzan en todas partes, mientras Europa se alza, mientras el sur de Kurdistán se alza, mientras todos se alzan, por supuesto, las y los políticos kurdos no pueden permanecer indiferentes. Es necesario analizar la relación entre la actitud de las fuerzas políticas kurdas y la actitud del pueblo, y esta es positiva. Hemos visto que la forma en que las fuerzas políticas kurdas se posicionan es positiva y, de hecho, debería ser aún más alentada. Las fuerzas políticas kurdas necesitan unirse y adoptar una postura común, determinar una política común y establecer una posición compartida. Si una fuerza política kurda adopta una postura de manera aislada, no logrará resultados.

Valoramos especialmente la reacción de la gente del sur de Kurdistán. Las y los habitantes de Suleimaniyah están constantemente en pie y, con grandes manifestaciones, se han convertido en la vanguardia de la lucha popular en este período. Nuestros pueblos en Europa también están constantemente en pie, al igual que en el norte de Kurdistán. Esto es lo que las fuerzas políticas deben tener en cuenta. El pueblo kurdo necesita crear una unidad democrática. Cuando hablamos de unidad nacional, debe ser una unidad democrática. Donde hay democracia, la unidad es fuerte; donde hay democracia, hay apoyo, y todas y todos la respaldan. Los sindicatos no democráticos no son sindicatos fuertes.

Los países no democráticos, como Irán, son débiles porque no reciben el apoyo de su pueblo. Para que la unidad nacional sea fuerte debe basarse en el pueblo mediante la democracia. Actualmente, el pueblo está unido de alguna manera; en el ámbito social, la unidad nacional se ha logrado. Ahora es responsabilidad de todas las fuerzas políticas materializar políticamente esta unidad nacional que el pueblo ha alcanzado. La lucha popular la impulsará. La postura del pueblo es verdaderamente unida: personas con diversas opiniones salieron juntas a las calles, acudieron a las plazas y apoyaron a Rojava. Valoramos esto y consideramos valiosa la postura del pueblo. También consideramos valiosa la actitud de las fuerzas políticas, pero necesitan desarrollarla más, unirse y determinar cuál será su postura común.

Si los kurdos y las organizaciones kurdas no se unen ni adoptan una posición común, ¿sería correcto?, ¿lo aceptaría el pueblo? Además, estas posturas deben ser oportunas y tomarse ahora, porque hay un ataque en curso. Las ciudades y regiones kurdas están siendo blanco de ocupación, lo que significa masacre, genocidio y limpieza étnica. El asistente —creo— de asuntos exteriores de Siria apareció en Rudaw el otro día. Le hicieron preguntas sobre las regiones kurdas y simplemente dijo que “no existe tal cosa como una región kurda”, y afirmó que tomarán las zonas. Dijo lo mismo respecto a los drusos. Es un enfoque monolítico: intentan imponer su mentalidad nacionalista y chovinista y su comprensión religiosa desviada y ajena al islam a todas las demás personas. Esta es la situación. Naturalmente, las fuerzas políticas kurdas deben posicionarse contra esto.

-Tras los ataques a Rojava, los círculos nacionalistas también han vuelto a ganar popularidad, atacando en particular el concepto de Nación Democrática desarrollado por el líder del pueblo kurdo Abdullah Öcalan.

-Este es un asunto verdaderamente importante. Atacar el concepto de Nación Democrática es reaccionario. El Estado turco tiene una política, y existen ciertos enfoques en relación con las políticas de Damasco y HTS. Reaccionar a estos enfoques atacando a la Nación Democrática, que expresa la hermandad y la vida en común de los pueblos, es un gran peligro, especialmente para el pueblo kurdo. Todas y todos los kurdos deben defender el concepto de Nación Democrática con la mayor determinación. Si el concepto de Nación Democrática no existe en Medio Oriente, si no luchamos contra este concepto de Estado nación, este concepto monolítico, los kurdos siempre enfrentarán el genocidio y vivirán bajo su amenaza. Atacar el concepto de Nación Democrática significa, en realidad, exponer al pueblo kurdo al genocidio, separarlo de las fuerzas democráticas y distanciarlo de los círculos democráticos de otros pueblos. Es, naturalmente, un enfoque nacionalista, un nacionalismo estrecho. Y el nacionalismo no es algo bueno, especialmente hoy en día. La ideología del nacionalismo es la ideología del Estado nación; es la ideología de las naciones dominantes que oprimen a otras naciones.

En un momento en que los kurdos no han logrado su libertad ni han construido su propia autogestión, y existen políticas de genocidio kurdo en Medio Oriente, no se puede oponer resistencia con un enfoque nacionalista. Con un enfoque nacionalista es imposible que el pueblo kurdo tenga futuro. Este es un enfoque reaccionario en el siglo XXI. Donde hay nacionalismo, inevitablemente hay hostilidad hacia otros pueblos.

¿Por qué hay tanta hostilidad hacia los kurdos en Turquía? Es por esa ideología nacionalista. ¿Por qué hay tanta hostilidad en Siria hoy? Es por esa misma ideología. Lo mismo ocurre en Irán. Es un error considerar el nacionalismo como algo positivo. Si el nacionalismo es bueno, ¿qué hay de lo que Turquía hace a los pueblos árabes o de lo que hace Irán? Algunas personas dicen que el nacionalismo de la nación oprimida es bueno y otras que es malo; eso es un error. El patriotismo de la nación oprimida es correcto; su lucha es correcta. La lucha por la libertad es correcta. La lucha de la nación oprimida contra quien establece hegemonía sobre ella es legítima y debe librarse hasta el final. Este es el deber del patriotismo, el amor a la libertad y el deseo de democracia. Estas son cosas valiosas, pero los enfoques nacionalistas son erróneos; es un error inclinarse hacia el nacionalismo.

Actualmente, los kurdos gozan de respeto en todo el mundo, y esto se debe a que no se adhieren a una ideología nacionalista, a que abrazan el concepto de una nación democrática y a que sostienen el concepto de la libertad de las mujeres. Dado que el paradigma de una sociedad ecológica, democrática y orientada a la libertad de las mujeres, y el concepto de Nación Democrática creado por el líder Öcalan, son correctos, los kurdos gozan de respeto en el mundo actual. De ahí proviene su respetabilidad; se les reconoce como portadores de una mentalidad democrática. El nacionalismo y la democracia no pueden coexistir.

Dondequiera que haya nacionalismo en el mundo, hay un sistema autoritario. Todos los sistemas autoritarios se desarrollan a través del nacionalismo. Hablan de enemigos externos e internos, de este enemigo y de aquel otro, y sobre esa base establecen su sistema autoritario. El origen de todos los sistemas autoritarios es esa mentalidad nacionalista de crear un enemigo, incluso cuando no lo hay. Así surgen el autoritarismo y la dictadura. Turcos, árabes y persas recurrieron a esto para poder cometer genocidio contra los kurdos. El genocidio solo es posible gracias al nacionalismo, y esa política de genocidio contra el pueblo kurdo aún existe. En este contexto, es incorrecto atacar el concepto de Nación Democrática del líder Öcalan. No es incorrecto buscar una solución con Turquía ni buscar la integración democrática en Siria. Puede que Turquía no lo logre, puede que otras fuerzas tampoco lo logren; ese es su problema. Si atacan, el pueblo kurdo luchará.

Oponerse al concepto de Nación Democrática y adoptar un enfoque nacionalista tan estrecho es peligroso. El líder Öcalan ha iniciado un proceso y lo está llevando adelante; también ha declarado ceses del fuego anteriormente. Las fuerzas nacionalistas quieren interrumpir este proceso y no desean ningún progreso. Afirman que la hermandad entre los pueblos no funcionará. Entonces, ¿qué funcionará? Afirman que el nacionalismo sí lo hará. Para ello, buscan librar una guerra y generar hostilidad. Si atacan, habrá resistencia; resistir los ataques es un derecho. Entonces, la primera pregunta que debemos plantearnos es si debemos resistir. Quienes no se han sacrificado, no han luchado ni han contribuido seriamente a la lucha del pueblo kurdo para llegar hasta este punto, atacan el concepto de Nación Democrática desde opiniones propias. Intentan decir esto o aquello sobre nuestro movimiento; eso es demagogia. El líder Öcalan recuerda la experiencia de cincuenta y dos años de lucha. Tenemos nuestra propia lucha, iniciada bajo su liderazgo, y esta lucha ha traído muchos logros.

No es correcto ser hostil a los pueblos árabes ni oponerse a ellos debido a los acontecimientos en Rojava. Querían iniciar una guerra árabe-kurda y crear antagonismo entre ambos pueblos. Esto no beneficia al pueblo kurdo. Quieren iniciar una guerra que, al final, conduciría a un genocidio kurdo. Si no fuera por el concepto de Nación Democrática, habrían iniciado una guerra kurdo-árabe hace cinco o seis años. HTS llegó con el objetivo de provocar una guerra kurdo-árabe, pero fracasó. Actúan con apoyo internacional, con el respaldo de la República de Turquía y de potencias extranjeras.

Pero no debemos olvidar que hay miles de mártires árabes que dieron su vida por la lucha democrática. HTS destruyó las tumbas de muchos de ellos, y nos indigna profundamente saberlo. Es una mentalidad reaccionaria; esas mentes preparan el terreno para un genocidio kurdo y allanan su camino. En la lucha, el principio fundamental siempre es reducir al enemigo y aumentar a las y los aliados. La Nación Democrática consiste en aumentar las alianzas y reducir los enemigos del pueblo kurdo. En este sentido, consideramos que estos ataques son maliciosos: si este proceso se interrumpe, no funcionará, no habrá hermandad entre los pueblos ni una Nación Democrática.

El patriotismo, un patriotismo profundo, está arraigado en el líder Öcalan, y la lucha del PKK ha creado conciencia patriótica en el pueblo kurdo. Si se trata de abrazar al pueblo kurdo y a la kurdicidad, es evidente cómo se ha librado esta lucha durante cincuenta años y con cuánto sacrificio. En este sentido, nadie puede lograr nada recurriendo a la demagogia y confundiendo a la gente.

Por supuesto, existen enfoques emocionales y reacciones de nuestro pueblo. Hay políticas del Estado turco, hay masacres y reacciones frente a ellas. Reaccionar con ira genera hostilidad hacia el pueblo árabe y tendencias nacionalistas. Estas son reacciones emocionales; no digo nada al respecto, porque siempre surgirán desde el interior del pueblo. Sin embargo, lo que se necesita es una comprensión democrática de la nación. El nacionalismo debe abandonarse: no tiene cabida en el pueblo kurdo.

-¿Qué propósito tiene el Estado turco al lanzar tales ataques contra el norte y el este de Siria ahora, cuando se están llevando a cabo discusiones sobre la renovación y el fortalecimiento de la hermandad entre kurdos y turcos?

-El Estado turco está involucrado en esta guerra, tanto en su planificación previa como en su dirección actual. Es un hecho innegable. Basta con ver la televisión turca para comprobar que el Estado turco está involucrado y dirigiendo estos ataques. Todas y todos los funcionarios del AKP (partido turco gobernante) están haciendo declaraciones que demuestran su participación. El ministro de Defensa Nacional afirma que brindarán apoyo si se les solicita; en realidad, eso no es cierto: ya están brindando apoyo. En este sentido, el Estado turco está plenamente implicado en este asunto.

Mientras los kurdos son asesinados en Rojava, mientras son asediados, pasan hambre y sed, y mientras las regiones kurdas sufren ataques y quienes atacan reciben apoyo, ¿de qué clase de hermandad kurdo-turca hablan? ¿Es así como se expresa la hermandad kurdo-turca? ¿Son los kurdos del norte de Kurdistán, en Turquía, hermanos, y los demás kurdos, enemigos? ¿Es posible algo así? La hermandad kurdo-turca se ha convertido en pura demagogia. En la práctica, el respeto al pueblo kurdo es fundamental: sus derechos y sus leyes deben garantizarse. Cuando se produce un ataque contra los kurdos, Turquía debería asumir la responsabilidad de manera fraternal. En este sentido, ya nadie se toma en serio este discurso. ¿Cómo pueden los kurdos tomarse en serio la hermandad kurdo-turca? ¿Así se trata a un hermano?

El Estado turco participa activamente en el conflicto. Opera tanto vehículos aéreos no tripulados (UAV) como vehículos aéreos de combate no tripulados (UCAV) y lanza ataques con ellos. Está involucrado en una guerra abierta. Esta no es solo la guerra de HTS. De todos modos, HTS no podría luchar por sí solo: no tiene la fuerza militar necesaria. ¿El ejército sirio? ¿Qué ejército sirio? El Estado turco despliega de inmediato sus UAV y UCAV cuando HTS se encuentra bajo presión.

Esta política le costará caro a Turquía en el futuro. Permanecerá como una mancha negra en su historia, ya que deberá convivir con el pueblo kurdo. Turcos y kurdos convivirán. Actualmente, hay entre seis y siete millones de kurdos en las áreas metropolitanas; esta es una realidad social. Turquía lamentará lo que ha hecho en el futuro.

-Las declaraciones de Hakan Fidan, Yaşar Güler y Ömer Çelik sobre los ataques en el norte y el este de Siria reflejan abiertamente su oposición al proceso en curso. ¿Cómo evalúa esto?

-No es necesario evaluar su papel ni sus declaraciones respecto a los ataques en Alepo y en el norte y este de Siria, ni en relación con el proceso. La práctica es clara: existe un ataque constante contra Rojava y el pueblo kurdo, y hay una postura igualmente clara contra ello.

¿Llevaría a cabo estos ataques alguien que desea concluir el proceso, que propone y piensa en una solución basada en la hermandad kurdo-turca? En este sentido, la cuestión ha trascendido cualquier evaluación; en la práctica, existe una oposición abierta al proceso. El proceso ha sido saboteado. El gobierno apoya abiertamente a Damasco, respalda la política de Damasco en Sheikh Maqsoud y avala sus ataques actuales. Dicen que “todo el terrorismo será erradicado allí”. ¿Qué terrorismo será erradicado? Quieren eliminar a los kurdos. En este sentido, no hay necesidad de evaluar sus declaraciones: se oponen al proceso, y esta postura se deriva directamente de su oposición al pueblo kurdo.

-La oposición en Turquía y su prensa, que se declara contraria a la religiosidad dogmática y al atraso, cambia completamente su discurso sobre el norte y el este de Siria. Minimizan la importancia de las bandas y mercenarios que representan la continuidad de Daesh, refiriéndose a ellos como el ejército sirio. ¿De dónde proviene esto?

No toda la oposición aplaude los ataques. Probablemente se refiera a medios como Sözcü y Cumhuriyet. Son modernistas. Nunca tuvieron un enfoque adecuado hacia la religión. Ahora, quienes se acercan a la religión como ellos adoptan la mentalidad de ISIS, como HTS. Ven la política de ese país como un éxito de Turquía; la presentan como un éxito del AKP. Pero, al mismo tiempo, vilipendian a una comunidad que defiende la libertad de las mujeres, la democracia, la hermandad de los pueblos, la nación democrática y a quienes luchan por estos valores. Esto se deriva del sentimiento antikurdo. Este sentimiento relega todas sus demás ideas a un segundo plano y los lleva incluso a convertirse en defensores de ISIS.

Por supuesto, no evaluamos a toda la oposición de esta manera. No toda la oposición es así. Sin embargo, quienes se autodenominan oposición y han estado criticando a Erdoğan y al gobierno hasta ahora consideran que el gobierno tiene éxito en este terreno. ¿Por qué? Porque han apoyado a HTS, que oprime al pueblo kurdo allí. Eso no es oposición; eso es fascismo. Se trata de un sector determinado que actúa en nombre de cierto nacionalismo. Desde luego, no es correcto meter a todos los sectores nacionalistas, incluido el CHP, en la misma categoría, pero existe una mentalidad nacionalista fascista. Lo suyo no es nacionalismo ni nada por el estilo; no es nada. Son actitudes generadas por el sentimiento antikurdo. Es más preciso evaluarlo de esta manera y hacerlo con claridad.

-Las potencias internacionales deberían haber sido garantes de los acuerdos del 10 de marzo y el 1 de mayo entre las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) y Damasco. Son fuerzas que llevan años trabajando junto a las FDS en operaciones contra Daesh. A pesar de ello, han allanado el camino para que HTS, con su mentalidad de Daesh, ataque Rojava. ¿Cómo se explica esto?

-En la lucha contra Daesh, kurdos, árabes y asirios se mantuvieron unidos en Rojava. Estuvieron unidos para repeler y derrotar a ISIS. Era una alianza táctica. Hoy, se apoya a HTS, que comparte la misma mentalidad que Daesh. ¿Qué es HTS? ¿Qué era Al Nusra? Al Nusra era la rama siria de Al Qaeda. ¿Qué era Al Qaeda? Es la organización que atacó las Torres Gemelas. Cinco mil personas murieron. La gente se arrojó desde los pisos 10 y 20. Ahora, la administración Trump y el Reino Unido apoyan a dicha organización.

Ahora se han vuelto contra los kurdos, árabes y asirios que comparten una ideología democrática. La Administración Autónoma ha sacrificado a más de diez mil mártires en la primera línea de la lucha contra ISIS. ¿Cómo se explica esto? Este enfoque, que ignora todos los valores, incluso dejando de lado sus propios intereses nacionales, no puede adoptarse en nombre de ninguna nación. No puede adoptarse en nombre de ningún Estado. Porque todo Estado busca legitimidad en cada política; existe un valor moral. Sin embargo, ahora están adoptando este enfoque. Por supuesto, sus propias sociedades también lo están evaluando. Se critica a la administración estadounidense, a la administración británica y a la administración francesa. Las lideresas (kurdas) que antes se hospedaban en el Palacio del Elíseo francés ahora luchan y podrían dar la vida mañana. Elogiaban la lucha contra ISIS. Hoy, esta situación revela verdaderamente el estado de estas fuerzas (internacionales); revela su falta de valores morales. Es una situación muy peligrosa para ellas en el futuro. Sí, no se puede esperar mucho de los capitalistas e imperialistas en acuerdos entre Estados nacionales, pero ni siquiera sus propias sociedades aceptarían esto.

Claro, los kurdos habían entablado una relación táctica, no estratégica. Era una relación táctica contra ISIS. Pero lo que han hecho es irrespetuoso con esa relación. Una relación táctica puede abandonarse después de un tiempo, pero también tiene una base: creó algo, dejó algo atrás. Por eso McGurk rechazó con firmeza y se negó a apoyar a HTS. Fue responsable de Estados Unidos en Siria durante muchos años e incluso de los asuntos estadounidenses en todo Medio Oriente. Ahora rechaza la política actual de Estados Unidos. ¿Qué podemos decir de esta política? Toda la sociedad lo ve; el pueblo lo ve.

Desde nuestra perspectiva, esto es importante. Podemos decirlo desde la perspectiva del pueblo kurdo: deben confiar en su propia fuerza. Todas y todos deben confiar en su propia fuerza. Las relaciones tácticas son circunstanciales. Pero, en esencia, una lucha debe basarse en la propia fuerza. Nadie puede lograr resultados apoyándose únicamente en relaciones tácticas. Una relación táctica consiste en ganar cierta fuerza en una lucha; se trata de fortalecer a una organización. Pero no es posible alcanzar resultados duraderos basándose solo en relaciones tácticas. En este sentido, también es fundamental confiar en la propia fuerza.

*Publicado en ANF / Edición: Kurdistán América Latina

viernes, enero 30th, 2026