Por Agencia de Noticias ANF* – La Ley Marco, elaborada como parte de una solución democrática a la cuestión kurda y que contiene disposiciones relativas a los detenidos y los presos condenados, fue aprobada por días atrás por el Parlamento turco. En Amed, capital del Kurdistán turco, los familiares de los y las presas políticas se pronunciaron sobre la legislación.
Las familias destacaron que la ley era importante para dotar al proceso de una base jurídica, pero remarcaron en que las medidas que se adoptaran y las decisiones que se tomaran debían ser inclusivas.
Mientras que los abogados calificaron la ley como un “primer paso” y señalaron que su alcance debería ampliarse, los familiares exigieron la puesta en libertad de todos los presos políticos.
Tekyeddin Sürme, cuyos dos hijos se encuentran encarcelados, afirmó que, aunque la ley abre la posibilidad de que algunos presos sean puestos en libertad, no les satisface plenamente.
“Sí, se ha aprobado una ley, pero no es la ley que esperábamos después de dos años -aseguró-. El Estado ha elaborado las disposiciones en función de sus propios intereses. Tengo dos hijos encarcelados y ambos entran dentro del ámbito de aplicación de esta legislación. Pero, dado que los demás presos no serán puestos en libertad, esto no nos hace muy felices. Queremos que todos los presos, y ante todo nuestro líder, estén en libertad”.
Sürme afirmó que quienes salen de prisión deben convivir con la sociedad y que debería adoptarse un enfoque similar para quienes regresan del exilio. “Nuestros amigos y amigas que regresarán del exilio también deben volver aquí y vivir entre la gente, junto a ella -expresó-. La libertad se hace realidad viviendo entre la gente y trabajando junto a ella. Ante todo, queremos que se apruebe una ley para nuestro líder (Abdullah Öcalan) y, después, para todos nuestros amigos. Las leyes que se aprueben a partir de ahora deberían ser más inclusivas. A este paso deben seguirle otros, y todas las cárceles deberían vaciarse. Esa es nuestra mayor exigencia”.
Yusuf Erdoğan, miembro de la Comisión Penitenciaria de la delegación de Amed de la Asociación de Derechos Humanos (IHD), consideró “que esta ley, especialmente en lo que respecta a la resolución de la cuestión kurda, es una ‘ley de primer paso’. Por supuesto, tiene deficiencias. Sin embargo, creemos que estas deficiencias deben subsanarse en la legislación posterior. A pesar de todo, consideramos que este paso legal que se ha dado es valioso”.
Erdoğan analizó que la legislación debería considerarse un punto de partida para resolver los problemas e indicó que contenía disposiciones contrarias al principio de igualdad garantizado por el artículo 10 de la Constitución.
“Por ejemplo, está claro que el proyecto de ley contiene muchas disposiciones contrarias al artículo 10 de la Constitución, es decir, al principio de igualdad. También deben eliminarse los obstáculos legales relativos al derecho a ejercer la actividad política y a la participación en la vida política democrática de los presos liberados -puntualizó-. Hemos afirmado en repetidas ocasiones que deben eliminarse los obstáculos que impiden a los presos liberados, así como a los militantes del PKK (Partido de los Trabajadores de Kurdistán) que regresan, participar en la vida política democrática, como parte del objetivo de resolver la cuestión kurda por medios democráticos”.
Por su parte, Nurcan Yalçın también valoró la Ley Marco tanto como familiar de un preso como en su calidad de periodista. Aunque estimó que la legislación presentaba deficiencias, Yalçın destacó que era importante que muchos presos y presas políticas que se encuentran actualmente en prisión fueran puestos en libertad. Añadió que “el hecho de que el líder del pueblo kurdo, Abdullah Öcalan, y quienes recibieron condenas a cadena perpetua agravadas antes de 2005, quedaran excluidos del ámbito de aplicación de la legislación ha causado decepción en la sociedad”.
Yalçın manifestó que, según algunas declaraciones, la legislación podría ampliarse en el futuro y, por ello, defendió que, a pesar de sus deficiencias, la ley debería considerarse un paso positivo.
“La Ley Marco se considera ahora el primer paso concreto y positivo dado por el Estado en el marco del proceso de paz y sociedad democrática -reflexionó-. Sin embargo, es evidente que esperamos que esta ley se amplíe aún más y que los demás presos, así como el líder del pueblo kurdo, el señor Abdullah Öcalan, queden incluidos en su ámbito de aplicación y alcancen su estatus y su libertad”.
*Edición: Kurdistán América Latina