Por Melik Varol* – Saleh Muslim, integrante del Consejo de Presidencia del Partido de la Unión Democrática (PYD) -principal organización política kurda del norte de Siria-, se refirió al acuerdo alcanzado por las Administración Autónoma (AADNES) y las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) con el régimen de Damasco.
“El acuerdo es un comienzo, pero su implementación sobre el terreno depende de Damasco. La población debe permanecer vigilante”, afirmó el histórico dirigente kurdo.
Según el acuerdo, las fuerzas militares se retirarán de los puntos de contacto. Posteriormente, comenzará el proceso de integración de las FDS al Estado: tres brigadas formarán una división del ejército sirio. Una brigada de Kobane también se integrará en una de las divisiones oficiales que dependen de la gobernación de Alepo. Mientras tanto, se garantizarán los derechos de los kurdos y se asegurará el retorno de los ciudadanos desplazados por la fuerza.
Muslim explicó que el acuerdo “contiene ciertas disposiciones indispensables desde nuestra perspectiva. La situación militar es la más importante. Se preservará la estructura militar actual. Por ejemplo, habrá una brigada militar en Kobane y tres brigadas en Cizîre (región de Jazira). Las administraciones locales estarán completamente bajo nuestro control. Las fuerzas de seguridad también permanecerán bajo nuestro control”.
“Se preservarán los logros alcanzados por los kurdos hasta la fecha -agregó el representante del PYD-. La educación, las instituciones y las organizaciones continuarán como hasta ahora. Las fuerzas de seguridad interna permanecerán en sus puestos. Un número limitado de personal de ciertas instituciones estatales podrá estar presente en algunas zonas, pero la administración estará completamente bajo nuestro control”.
Al señalar que todavía no hay información clara sobre los detalles del acuerdo, Muslim manifestó que “el Estado está haciendo diversas especulaciones y declaraciones exageradas. Sin embargo, estas no reflejan la verdad. El asunto más importante para nosotros era el alto el fuego”.
“Este proceso (el acuerdo) ha evitado una gran conspiración contra nosotros y los kurdos en general -remarcó-. Esta conspiración tenía como objetivo eliminar a los kurdos, apoderarse de ellos y expandirse hasta el Kurdistán del Sur (Bashur, norte de Irak). Este acuerdo ha evitado ese peligro”.
Muslim convocó a la población del norte de Siria a “estar alerta”, porque los acuerdos anteriores entre las FDS y Damasco “no se cumplieron”. “El Acuerdo del 10 de marzo no se implementó. El acuerdo sobre Sheikh Maqsood del 1 de abril tampoco se implementó. Por lo tanto, debemos estar preparados en todos los ámbitos, desde la autodefensa hasta la seguridad. También tomaremos las medidas necesarias”, reconoció.
Muslim además abordó la cuestión del regreso de los ciudadanos desplazados de las regiones kurdas de Afrin y Serêkaniyê, y del barrio Sheikh Maqsood, y aseguró que deben retornar a sus tierras. “Este proceso se implementará en los próximos días”, indicó.
Muslim confirmó que para llegar al acuerdo, Estados Unidos y Francia actuaron como garantes, y que el Gobierno Regional de Kurdistán, en Bashur, “forma parte de este proceso”. “En definitiva, este acuerdo es un comienzo, un paso importante hacia un mayor progreso”, finalizó.
*Publicado en Agencia Mezopotamya / Traducción y edición: Kurdistán América Latina