Madres por la Paz: “La voluntad de paz reside en el pueblo y en las mujeres”

La Asamblea de las Madres por la Paz celebró su tercera conferencia, después de doce años, bajo el lema “Las madres son las pioneras de una sociedad democrática y una paz duradera”.

Junto a las Madres por la Paz participaron el Movimiento de Mujeres Libres (TJA), las ramas provinciales y distritales y las copresidentas del Partido de la Igualdad y la Democracia de los Pueblos (Partido DEM), diputadas y diputados, y miembros del Partido de las Regiones Democráticas (DBP).

Al finalizar el encuentro, Songül Tamriş, en nombre de las Madres por la Paz, leyó la declaración final, de la cual ahora reproducimos los fragmentos más importantes:

En la guerra sucia que se libra en Medio Oriente, no solo están en juego los intereses de los Estados: también hay un intento de borrar la memoria, la identidad y el derecho a la vida de los pueblos. El cuerpo, el idioma, el trabajo y la propia existencia de la mujer son los primeros objetivos de esta guerra. Por ello, la resistencia de las mujeres no es solo contra la guerra misma, sino contra el sistema dominado por los hombres y la violencia del Estado nación que la generan. Nuestra lucha es, en este sentido, la primera voz, conciencia y memoria social de la paz.

El señor (Abdullah) Öcalan, que busca persistentemente un interlocutor para el diálogo y se esfuerza por convertir cada oportunidad en un paso hacia la paz y la negociación, hizo su Llamamiento por la Paz y la Sociedad Democrática el 27 de febrero, una propuesta para una reorganización social de múltiples capas basada en el derecho de los pueblos a la autogobernanza. El primer paso para materializar este llamamiento debe ser permitir que el señor Abdullah Öcalan continúe el proceso que inició en condiciones de libertad. Esto no es solo una necesidad legal, sino la verdadera medida de la sinceridad de cualquier afirmación de paz política. Nuestra postura como Madres por la Paz es tan blanca, abierta y clara como los pañuelos en nuestras cabezas. Como Madres por la Paz somos conscientes de que la socialización de la paz y el establecimiento de una paz honorable y duradera solo son posibles mediante una organización comunitaria fuerte y democrática. Con esta conciencia, estamos decididas a continuar nuestro papel de liderazgo en la organización generalizada de comunas en todas partes.

Con el Llamamiento por la Paz y la Sociedad Democrática, y el apoyo positivo que recibió tanto en Kurdistán como en todo el mundo, junto con los pasos concretos que el PKK (Partido de los Trabajadores de Kurdistán) tomó rápidamente, ha quedado claro que el señor Öcalan es el principal negociador y el interlocutor esencial. Es inaceptable que el principal representante de la paz siga encarcelado. Vemos nuestra propia libertad en su libertad. El derecho a la esperanza no es un privilegio. Es un derecho consagrado por la ley y debe aplicarse de inmediato. Todos los presos políticos deben ser liberados sin demora, deben cesar las prácticas inhumanas contra los presos enfermos y deben abolirse las medidas arbitrarias de la administración penitenciaria, las juntas de observación y el Instituto de Medicina Forense.

Mientras la voz de la guerrilla no encuentre eco en la mesa de paz, una solución real seguirá siendo imposible. Por lo tanto, cualquier reforma legal y constitucional que se haga al respecto no solo es una medida de la sinceridad de la paz, sino también una necesidad para que el Estado enfrente su propia historia. Hoy, el hecho de que una de las partes del proceso de paz continúe repitiendo el término “terrorismo” siempre que puede, no es solo una cuestión retórica: criminaliza a todo un pueblo y a su historia. El uso repetido de este término es un problema de mentalidad, y esa mentalidad será un obstáculo para la paz. El discurso del terrorismo es un reflejo de la negación por parte del Estado. Quienes son acusados de terrorismo son nuestras hijas, hijos, hermanos y familias. El lenguaje de la paz debe construirse con cuidado.

En este punto de inflexión histórico, las conversaciones con el señor Abdullah Öcalan, el arquitecto de la paz que ahora está a nuestro alcance, son de vital importancia. Nuestra conferencia subraya que el deber principal de la comisión parlamentaria creada para la paz y la hermandad debe ser reunirse con el señor Öcalan. Nuestra expectativa es poder visitar al señor Abdullah Öcalan en Imrali para debatir sobre la paz y contribuir a la construcción de una sociedad democrática. Saludamos, a través del señor Abdullah Öcalan —quien alimenta la esperanza y traza la hoja de ruta para la paz de todos los pueblos—, a todos los presos políticos, especialmente a los de Imrali. Creemos que la voluntad de paz reside en el pueblo y en las mujeres. Si se sigue este camino, toda la humanidad será la ganadora.

FUENTE: ANF / Edición: Kurdistán América Latina

martes, octubre 21st, 2025