Por Kurdistán América Latina* – Organizaciones de mujeres kurdas de Medio Oriente y Europa se pronunciaron en apoyo a la lucha que llevan adelante las mujeres de Afganistán, quienes resisten el sistema aplicado por el régimen de los talibanes.
El sábado pasado, la principal agrupación de mujeres de Rojava (Kurdistán sirio), Kongra Star, difundió una declaración en la que llamó a las instituciones internacionales y a los organismos de derechos humanos de todo el mundo para que tomen medidas concretas y firmes para presionar al régimen de Afganistán para que detengan las violaciones contra las mujeres.
A su vez, desde el Kongra Star afirmaron la necesidad de garantizar el derecho a la educación, al trabajo y a una vida digna y segura de las mujeres afganas.
El comunicado se dio a conocer en el quinto aniversario del regreso de los talibanes al poder en Afganistán. En el texto se manifestó que desde que los talibanes retomaron al poder, se cumplieron “cinco años que no han sido más que un período oscuro de regresión forzada y privaciones constantes, durante el cual la realidad de las mujeres y las niñas se ha convertido en una de las mayores crisis humanitarias y de derechos humanos de nuestra era moderna”.
“A las mujeres afganas se les han arrebatado sus derechos más básicos, garantizados por las leyes y los convenios internacionales: desde la educación, con el cierre de escuelas y universidades para las niñas, truncando así el sueño de generaciones enteras de conocimiento y desarrollo, hasta la negación del derecho al trabajo, la exclusión de las mujeres de la vida económica y pública, y la limitación de su capacidad para mantenerse a sí mismas y a sus familias”, denunciaron desde el Kongra Star.
Por último, se condenó “todas las formas de represión y los ataques diarios dirigidos contra las mujeres y niñas afganas”, y se reiteró que que las instituciones internacionales tienen que abandonar “el silencio y las declaraciones simbólicas”, y tomar “medidas concretas y firmes para presionar a las autoridades talibanes a fin de que cesen de inmediato estas violaciones”.
En tanto, el Movimiento Europeo de Mujeres Kurdas (TJK-E, por su sigla original), también difundió una declaración en la que se alertó que las mujeres afganas son excluidas de “de la vida política, social y pública”.
“La exclusión de las mujeres de la esfera pública no solo constituye una violación de los derechos y libertades fundamentales, sino que también es una política sistemática que las deja más vulnerables a la violencia, la represión, la tortura y todo tipo de agresiones. Esta mentalidad, que niega la voluntad, la identidad y el derecho a la vida de las mujeres, es una de las formas más extremas del pensamiento patriarcal y dominado por los hombres”, expresaron desde el TJK-E.
A su vez, se recordó que la invasión estadounidense a Afganistán, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, se realizó “bajo la bandera de la ‘democracia y la libertad’”, pero “afectó a las vidas de millones de personas durante veinte años”.
Desde el TJK-E resaltaron que “a pesar de toda la represión, las mujeres afganas siguen resistiendo. La lucha de las mujeres afganas que se niegan a renunciar a su derecho a la educación, al trabajo, a la participación política y a una vida libre forma parte de la lucha por la libertad de las mujeres en todo el mundo”.
Al mismo tiempo, en el comunicado aseguraron que “a medida que crezca la lucha común de las mujeres contra la mentalidad patriarcal, estatista y dominada por los hombres, también crecerán las posibilidades de liberación social. Porque la sociedad no puede ser libre sin la liberación de las mujeres; allí donde no se reconoce la voluntad de las mujeres, no puede haber una sociedad democrática”.
“Transformar el siglo XXI en un siglo de libertad para las mujeres y crear juntas mujeres libres y una sociedad libre es nuestra lucha común”, finalizó el documento del TJK-E.
*Con información de las agencias de noticias JINHA y ANF