El líder kurdo encarcelado Abdullah Öcalan envió un mensaje al IV Congreso de la Asociación para la Cooperación y la Solidaridad con las Familias que Han Perdido a Seres Queridos en Anatolia (ANKA-DER), que se celebró el fin de semana en Estambul.
Meral Danış Beştaş, coportavoz del Congreso Democrático de los Pueblos (HDK), dirigió unas palabras antes de leerse el mensaje del fundador del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK).
“No queremos perder más a nuestros hermanos y hermanas. Mantenemos la frente en alto junto a nuestros mártires. Ellos representan todos los valores de este pueblo. Si hoy podemos hablar de democracia y libertad, si podemos hablar nuestro idioma, es gracias a ellos”, expresó Beştaş.
El representante del HDK señaló que “el pueblo kurdo resiste en Medio Oriente y en todo el mundo. ¡Nuestra esperanza es grande! Nos encontramos en un proceso crucial que comenzó con el llamamiento del señor Abdullah Öcalan el 27 de febrero. Estoy seguro de que él también está pensando en el precio que se ha pagado. Si la lucha que libramos tiene éxito, todos seremos felices juntos”.
“Por otro lado, no podemos decir que el aislamiento (al que es sometido Öcalan) ha terminado -advirtió-. Las reuniones en (la isla-prisión de) Imrali aún no pueden celebrarse sin la aprobación del ministerio, a pesar de que se celebran con mayor facilidad que antes. Hoy, los pensamientos y las palabras del Sr. Öcalan guían Medio Oriente. La esperanza, su declaración, sus pensamientos y sus libros iluminan al mundo. Escuchemos al Sr. Öcalan. Organizaremos este proceso mediante la política democrática, sin armas, sin derramamiento de sangre, sin perder a ningún miembro de nuestro pueblo”.
A continuación publicamos el mensaje completo de Abdullah Öcalan:
Nuestro compromiso con la memoria de nuestros mártires es construir una sociedad democrática en paz. Honro con respeto, gratitud y lealtad a todos los mártires que perdieron la vida en la lucha por la libertad, la dignidad y la igualdad de los pueblos de esta tierra. Su sacrificio perdura como conciencia, voluntad y legado histórico en la marcha de este pueblo por la libertad. Son la conciencia de nuestra lucha, verdades históricas que han dejado huellas imborrables en la memoria de nuestro pueblo. Sin embargo, es preciso dejar claro que, en esta etapa, la lucha por la libertad es el arte de organizar la vida y no de multiplicar la muerte. La memoria de nuestros mártires encuentra sentido no en nuevas pérdidas, sino en la construcción de la vida democrática, igualitaria y digna por la que lucharon. Cada pérdida es a la vez un motivo de lucha y un profundo dolor que se lleva en el corazón. Quiero evitar que ni un solo joven más caiga al suelo, que una sola madre más lamente la pérdida de su hijo.
El verdadero compromiso no consiste en allanar el camino para nuevas pérdidas, sino en construir con valentía las bases políticas y sociales para la lucha pacífica. El legado que nos han dejado no es la continuación de la guerra, sino la demostración de la voluntad de una solución democrática. Lucharon porque creían en un futuro donde los pueblos pudieran vivir juntos y en libertad. Hoy, nuestra tarea es coronar este legado histórico con la paz y abrir la puerta a una nueva era basada en el consenso democrático. El verdadero respeto consiste en prevenir nuevas pérdidas. El verdadero recuerdo consiste en llevar la lucha a un nivel más avanzado, más consciente y más vital. La lealtad a los mártires consiste en mostrar la valentía de construir una sociedad más democrática, más libre y más humana a partir de donde ellos la dejaron. Con este sentimiento y responsabilidad, me inclino ante la memoria de todos nuestros mártires de la lucha y saludo a sus seres queridos con mi infinito respeto y afecto.
FUENTE: ANF / Edición: Kurdistán América Latina