Por Gurbet Sarya* – En muchas partes del mundo marcadas por guerras, conflictos, ocupaciones y destrucción generalizada, la gente necesita un sistema capaz de protegerla en todos los aspectos de la vida. La democracia local destaca como el único sistema que puede proporcionar a las personas un futuro seguro, una vida digna, libertad e igualdad auténtica. Se basa en una concepción revolucionaria e inclusiva que abarca desde las asambleas locales y las comunas populares hasta el liderazgo de las mujeres, la participación activa de los jóvenes, el equilibrio ecológico y el pluralismo cultural.
A lo largo de la historia, sin embargo, este sistema —que existía gracias a las tradiciones populares de autogobierno— fue desmantelado en gran medida bajo el dominio centralizado y la tutela burocrática del Estado nación, mientras se reprimía la voluntad popular. Hoy en día, esa misma mentalidad del Estado nación sigue empleando todos los medios políticos, jurídicos y administrativos a su alcance para obstaculizar la democracia local, impedir que la gente se gobierne a sí misma y hacer que el sistema resulte ineficaz.
¿Cómo se puede superar la crisis creada por el Estado nación? ¿Es posible reconstruir la democracia local?
Carta Europea de Autonomía Local
Halil Cemal afirma que la salida a las crisis actuales reside en una democracia local sólida y subraya que esta debe garantizarse. También sostiene que la adopción de la Carta Europea de Autonomía Local, que se abrió a la firma en 1985 y entró en vigor en 1988, salvaguardaría los derechos no solo de los kurdos, sino de todos.
En un artículo publicado en el periódico Komînal, Cemal escribe: “No hay duda de que la Constitución actual es un legado del golpe militar del 12 de septiembre (de 1980). Es una Constitución fascista. Se redactó con una visión monolítica que ignora todas las diferencias regionales. En todos los Estados capitalistas, los derechos locales gozan de una protección considerable. Sin embargo, Turquía ha formulado reservas a la Carta Europea de Autonomía Local, a pesar de que aspira a adherirse a la Unión Europea. Esto refleja un enfoque conservador y contrario a la libertad. Desde la perspectiva de la democracia, este es un enfoque erróneo. Equivale a una negación de la democracia local.
”Una nueva Constitución que preserve la unidad del país y, al mismo tiempo, reconozca la democracia local podría fortalecer a Turquía en su segundo siglo de existencia. Una Constitución que no reconozca la democracia local no puede ser democrática. El reconocimiento de la democracia local es un principio indispensable de la democracia, no solo para Turquía, sino para toda la región. Este es el tipo de solución constitucional que necesita Asia occidental. Sin democracia local, no puede haber democracia dentro de la unidad nacional.
”Nuestro diálogo y nuestras negociaciones con el Estado no pueden concebirse sin democracia local. Todo diálogo y todas las negociaciones deben desarrollarse sobre la base de la democracia local. Habrá un período de transición, y esto requiere justicia transicional. La integración democrática, sin embargo, requiere un marco jurídico democrático permanente que incorpore la democracia local. La integración democrática solo puede encontrar su sentido a través de la democracia local, y las relaciones democráticas con el Estado deben estructurarse a través de la democracia local”.
Reformas constitucionales y legales indispensables
Cemal sostiene que la ausencia de democracia local ha dejado a Turquía frente a graves problemas. Afirma que el nombramiento de administradores (interventores o fideicomisarios) por parte del gobierno en los últimos años, la transformación de los ayuntamientos en instrumentos de búsqueda de rentas y muchos otros problemas se derivan todos de la falta de democracia local. Añade que el carácter arbitrario de los nombramientos de administradores es otro reflejo de esta realidad.
Cemal sostiene: “En un país en el que la democracia puede ser negada con tanta facilidad, no se puede resolver ningún problema, y está claro que no se ha resuelto ninguno.
”No puede haber estrategia para la política democrática sin democracia local. La característica definitoria de la política democrática es que está entrelazada con la democracia local. Si el objetivo es preservar un Estado unitario sano al tiempo que se se opone genuinamente al separatismo, se rechazan los modelos regionales, culturales y federales, así como los sistemas basados en cuotas como el del Líbano, y se evita ese punto muerto, entonces son indispensables las reformas constitucionales y legales que allanen el camino hacia la democracia local, la alternativa a todo ello.
”El antídoto contra todos estos problemas es la política democrática y la democracia local. Solo mediante esta estrategia se puede alcanzar una solución realista y duradera. La integración democrática requiere una política democrática, la política democrática requiere la democracia local, y su aplicación práctica se logra a través de la ley”.
Experiencia de 1977
Cemal explica que los gobiernos locales han desempeñado un papel decisivo en el avance de la democracia local. Señala que los kurdos demostraron la importancia de reforzar las administraciones locales a través de los ayuntamientos que ganaron en las elecciones locales de 1977.
El político kurdo Mehdi Zana, que adoptó una línea política patriótica y de izquierdas, comenzó a participar activamente en el Partido de los Trabajadores de Turquía (TIP) tras afiliarse a su sección de Farqin (Silvan), en 1963. En las elecciones municipales de 1977, fue elegido alcalde con el 54% de los votos. Su campaña se centró principalmente en los problemas a los que se enfrentaban los jóvenes y las comunidades con bajos ingresos. Tras asumir el cargo, destinó por primera vez los recursos municipales a barrios que llevaban mucho tiempo privados de servicios públicos. El Estado consideró esta experiencia sin precedentes como una amenaza. Tras el golpe militar del 12 de septiembre de 1980, Zana fue destituido de su cargo y detenido. Quedó en libertad tras pasar 16 años en la prisión de Diyarbakır (Amed).
Además de Diyarbakır, las elecciones municipales de 1979 en Batman (Elîh) y Cizre (Cizîr/Curnê Reş) siguen vivas en la memoria colectiva. Edip Solmaz y Nadir Temel fueron las figuras más destacadas de aquellas elecciones.
Durante su campaña electoral, Edip Solmaz dijo a los votantes: “Voten ‘SÍ’ en el círculo que hay debajo del árbol, símbolo del desarrollo, el progreso y la unidad. Junto con nuestro pueblo patriota, liberaremos al municipio de las manos de los terratenientes feudales y los usureros, y pondremos todos los recursos municipales al servicio del pueblo de Batman”.
El Movimiento de Liberación de Kurdistán se presentó por primera vez a las elecciones en la ciudad obrera de Batman, en 1977. Sin embargo, el candidato independiente İbrahim Ramanlı no consiguió suficientes votos y no se logró la victoria municipal. Dos años más tarde, Edip Solmaz, que entonces tenía 27 años, fue presentado como candidato con el apoyo de estudiantes, trabajadores, jóvenes y vecinos. Haciendo campaña bajo el símbolo de un plátano, fue de puerta en puerta y de barrio en barrio. El 14 de octubre de 1979, fue elegido alcalde con 3 876 votos.
Solmaz introdujo un modelo diferente de gobierno local en respuesta al enfoque administrativo impuesto por el Estado nación. Negándose a utilizar el coche oficial del alcalde, puso en marcha las reuniones de la Asamblea Popular. Creó comités de barrio, consultó a los vecinos antes de tomar decisiones y, a continuación, llevó sus demandas al Consejo Municipal para su aprobación formal.
También tomó medidas para retirar la basura que llevaba semanas sin recogerse debido a las huelgas y a la agitación política previa a las elecciones. Con el apoyo de los jóvenes y los vecinos, Solmaz cogió una pala y puso en marcha una campaña de limpieza voluntaria.
Solmaz también introdujo una serie de medidas dirigidas a los círculos empresariales que, según él, estaban llevando a la ciudad a la pobreza. Fijó los precios de bienes esenciales como el hierro, el cemento, la leña y el carbón, de los que escaseaba el suministro, y participó personalmente en las inspecciones.
En la ciudad obrera de Batman, Solmaz dio prioridad a los trabajadores, incorporó sus reivindicaciones a la administración municipal y trabajó para garantizar la protección legal de sus derechos.
El primer representante electo asesinado
El modelo de gobierno de Solmaz, basado en las reivindicaciones y los derechos del pueblo, inquietó tanto al Estado como a los intereses especulativos. Fue asesinado la tarde del 12 de noviembre de 1979. El asesinato se convirtió en uno de los primeros casos de homicidio sin resolver en la historia de la ciudad.
Batman llevó adelante esta experiencia política y el legado dejado por Edip Solmaz. En Cizre se estaba desarrollando un capítulo diferente. La ciudad revestía una importancia especial, ya que se convirtió tanto en un centro de resistencia contra los colaboracionistas locales como en el lugar donde se sentaron las bases del actual sistema de alcaldía compartida.
En las elecciones locales de 1977, Mehmet Veysi Bayuk, de la tribu Süleymanlar, fue elegido alcalde de Cizre por el Partido de la Justicia (AP). Con el respaldo del Estado, los miembros de la tribu sometieron a la población local a la opresión y la intimidación. La reforma agraria y de la tierra también reforzó la posición de los grandes terratenientes.
Halil Çavgun, miembro de la cúpula del PKK (Partido de los Trabajadores de Kurdistán) en Cizre, fue asesinado por miembros de la tribu Süleymanlar el 18 de mayo de 1978. A partir de entonces, Cizre se convirtió en un centro de resistencia. Tras seis meses de resistencia, Bayuk se vio obligado a dimitir y el 6 de mayo de 1979 se celebraron elecciones anticipadas.
Nadir Temel, candidato del movimiento kurdo e hijo de una familia humilde, fue elegido alcalde. En esas mismas elecciones, por primera vez, varias mujeres fueron elegidas para formar parte de un ayuntamiento en Kurdistán. Saadet Yavuz, Emine Hacıyusufoğlu y Durre Kaya se unieron a Temel en la administración municipal.
El golpe de Estado militar del 12 de septiembre de 1980 se cebó contra los kurdos de Cizre, al igual que lo hizo en Diyarbakır. Nadir Temel fue detenido y sometido a graves torturas en la prisión de Diyarbakır. Falleció en 2009 tras sufrir problemas de salud que persistieron tras su puesta en libertad.
En Cizre también se impuso una administración bajo tutela. El gobernador del distrito, Taykan Ataman, fue nombrado para sustituir a Temel.
Municipalismo popular en Ağrı
Los kurdos también ganaron las elecciones locales de 1979 en Ağrı. Urfan Alpaslan, que introdujo un modelo de gobierno municipal orientado a la ciudadanía, fue detenido en dos ocasiones durante sus seis meses en el cargo y sobrevivió a un intento de asesinato.
El golpe de Estado militar de 1980 obligó a Alpaslan a huir primero al Kurdistán Oriental (Rojhelat) y más tarde al Líbano para evitar ser capturado por las fuerzas estatales turcas. En 1988, él y un grupo de sus compañeros fueron asesinados con armas químicas en las zonas rurales de Hakkari (Colemerg).
*Publicado en la agencia de noticias ANF / Edición: Kurdistán América Latina