En una medida reciente y muy polémica, el Parlamento iraquí ha promulgado una ley de amnistía general que podría llevar a la liberación de personas condenadas por delitos graves, incluidas aquellas asociadas con el ISIS e implicadas en crímenes contra la humanidad, especialmente contra la comunidad yazidí. Esta legislación ha suscitado un amplio debate y preocupación tanto a nivel nacional como internacional.
La ley de amnistía permite a los presos condenados por delitos relacionados con el terrorismo, como ataques a las fuerzas estadounidenses y participación en actividades del ISIS, solicitar nuevos juicios si afirman que sus confesiones fueron obtenidas bajo coacción. Los bloques parlamentarios sunitas han sido firmes defensores de esta ley, con el objetivo de abordar las quejas de la población sunita, muchos de los cuales han sido encarcelados por cargos de terrorismo. Se estima que aproximadamente 30.000 prisioneros sunitas podrían ser elegibles para nuevos juicios en virtud de esta legislación. Además, alrededor de 700 miembros de la milicia chiíta condenados por delitos relacionados con el terrorismo también podrían beneficiarse de la amnistía.
La promulgación de esta ley ha encontrado una oposición significativa por parte de diversos grupos, en particular de la comunidad yazidí. Los yazidíes, que sufrieron atrocidades brutales a manos del ISIS (entre ellas asesinatos en masa, esclavitud sexual y desplazamiento forzado), consideran que la amnistía es una profunda injusticia. La perspectiva de liberar a los responsables de estos crímenes atroces se considera una afrenta directa a las víctimas y socava los esfuerzos en pos de la justicia y la reconciliación.
En respuesta a la legislación, el movimiento de mujeres yazidíes, Tevgera Azadiya Jinên Êzidî (TAJÊ), ha iniciado una campaña bajo el hashtag “Qanûna Efûyê ya ji bo DAIŞ’ê bide rawestandin” (“Detengan la ley de amnistía para ISIS”). Esta campaña busca detener la implementación de la ley de amnistía e impedir la liberación de los miembros de ISIS que perpetraron crímenes contra el pueblo yazidí. TAJÊ está pidiendo la atención y la solidaridad internacionales, e insta a las mujeres de todo el mundo a unirse a su campaña y apoyar su causa.
La controversia en torno a la ley de amnistía se ve agravada por su potencial para exacerbar las tensiones sectarias en Irak. Si bien su propósito es abordar cuestiones de encarcelamiento injusto y coerción judicial, los críticos sostienen que la ley puede facilitar inadvertidamente la liberación de individuos culpables de delitos graves, incluidos la corrupción y los crímenes de guerra. Este avance plantea preguntas críticas sobre el equilibrio entre los esfuerzos de reconciliación nacional y el imperativo de hacer justicia a las víctimas del terrorismo y los abusos de los derechos humanos.
A medida que se desarrolla la situación, el gobierno iraquí se enfrenta a una presión cada vez mayor para que reconsidere las consecuencias de la ley de amnistía. La comunidad internacional, las organizaciones de derechos humanos y los grupos locales de defensa de los derechos humanos siguen de cerca los acontecimientos y destacan la necesidad de un sistema de justicia que respete la rendición de cuentas y sirva a los intereses de todos los iraquíes, especialmente de aquellos que han sufrido un sufrimiento inimaginable a manos de grupos extremistas.
FUENTE: Medya News / Traducción y edición: Kurdistán América Latina