El gobierno turco, a través de una institución vinculada, construyó un nuevo asentamiento en la ciudad de Afrin, en el noroeste de Siria, después de talar cientos de árboles, aseguró uno de los corresponsales de la agencia North Press.
Una fuente exclusiva dijo al medio de comunicación que la ONG turca con sede en Estambul, Fundación de Ayuda Humanitaria (IHH, por sus siglas originales), proporcionó apoyo financiero para construir este asentamiento en el barrio de al-Zaydiyah en colaboración con el consejo local de Afrin, respaldado por el Estado turco.
El asentamiento, que consta de 300 casas, se levantó en un antiguo terreno forestal que solía estar lleno de árboles.
La fuente dijo que la División Sultán Murad, una facción de los grupos armados respaldados por Turquía, que integra el Ejército Nacional Sirio (ENS), había supervisado previamente la tala de árboles y la división de la tierra. Además, la facción del ENS había entregado las tierras a familias de militantes del grupo irregular a cambio de 300 dólares después de la ocupación de Afrin.
El cantón de Afrin ha estado bajo la ocupación de las fuerzas turcas y sus facciones afiliadas del ENS desde marzo de 2018, luego de la operación militar “Rama de Olivo” para expulsar a las Unidades de Protección del Pueblo (YPG) con el pretexto de proteger la “seguridad nacional turca”.
Desde entonces, las organizaciones islamistas apoyadas por Turquía han construido múltiples asentamientos para albergar a miles de familias de militantes del ENS que vinieron de otras zonas de Siria. Sin embargo, el pueblo original de Afrin, principalmente compuesto por kurdos, ha sido desplazado por la fuerza y ha residido en aldeas desiertas y campos de desplazados internos en la zona rural del norte de Alepo.
FUENTE: Siwar Hamo / North Press Agency / Traducción y edición: Kurdistán América Latina