Una extensa investigación de la cadena France24, publicada el 10 de julio, reveló que el ejército turco continúa con sus ataques contra las regiones del Kurdistán iraquí (Bashur) donde se encuentran las guerrillas del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK). Esto sucede pese a que la insurgencia llamó a un alto el fuego unilateral en marzo pasado y comenzó el proceso de desarme aprobado durante su XII Congreso en el mes de mayo.
En el artículo se recordó que en junio de 2024, el Estado turco “anunció su intención de crear un corredor de seguridad de 30 a 40 kilómetros a través de la frontera con Irak y Siria. El objetivo del ejército turco es neutralizar la red de túneles del PKK en las montañas de Gara”. Para eso, Turquía ocupó territorio de Bashur e instaló docenas de bases militares,
Según la periodista y doctoranda del CERI (Ciencias Po/CNRS), Iris Lambert -consulta por France24-, “a principal zona de enfrentamiento se encuentra entre las dos cordilleras de Metina y Gara, en la gobernación de Duhok (Bashur). Sin embargo, se trata de una zona muy montañosa que el PKK conoce a la perfección. Por lo tanto, conocen el terreno a la perfección. Generalmente, los combatientes kurdos se dividen en pequeñas unidades. Se atrincheran en túneles para escapar de la vigilancia constante de los drones militares turcos”.
A su vez, Lambert indicó que “Turquía está intensificando su fuego de artillería. Estos ataques son posibles gracias a que los turcos están construyendo un gran número de bases militares para asegurar la protección de su territorio. Recientemente se ha estimado que han construido 136 bases. Sin embargo, Turquía no logra aislar las zonas que pretende controlar, y el PKK no avanza mucho, pero tampoco se retira. Por lo tanto, la situación es muy estable”.
La cadena informativa señaló que “la tarde del anuncio del alto el fuego por parte del PKK, fuentes prokurdas publicaron vídeos de bombardeos del ejército turco en los alrededores de la aldea de Guharze”, como también “la intervención de helicópteros T-129 Atak en la misma zona”.
Otra persona consultada es Kamaran Osman, miembro de la ONG Community Peacemaker Teams (CPT), que afirmó que el “27 de febrero, el líder del PKK, Abdullah Öcalan, declaró su intención de iniciar un proceso de paz. Si comparamos la semana posterior a este anuncio con las semanas anteriores, observamos un aumento del 145% en los bombardeos turcos. Si bien hubo una ligera disminución en marzo, en mayo se registró un aumento del 332% en los bombardeos en comparación con marzo. Por ejemplo, Turquía llevó a cabo 510 ataques en mayo”.
Osman agregó que “el PKK solo llevó a cabo una veintena de ataques contra las fuerzas turcas. Esto muestra un claro descenso en la actividad de la organización. En abril, los ataques se concentraron en la gobernación de Duhok, ya que Turquía desea limpiar las montañas de Gara de los túneles que albergan”.
El integrante del CPT, “Turquía intenta aprovechar el alto el fuego. Su ejército aprovecha la disminución de los ataques del PKK para intentar tomar el control de las montañas que antes no controlaba”.
“Turquía también ha atacado los valles donde se encuentran las viviendas”, apuntaron en France24.
Al referirse a esto, Osman explicó que “los agricultores y sus hogares son a menudo blanco de los bombardeos turcos, ya que Turquía pretende crear una zona de amortiguación. Turquía considera a los civiles un obstáculo para el despliegue completo de sus tropas en la región”.
El miembro de CPT alertó que un total de “185 localidades han sido completamente evacuadas. En algunos casos, los residentes no pueden regresar a sus pueblos de origen debido a la destrucción, como en 405 localidades. En ocasiones, los soldados del ejército turco incendian tierras de cultivo o viviendas para obligar a la gente a irse. En total, 183 pueblos han quedado completamente deshabitados. Al atacar a la población civil, Turquía quiere enviar un mensaje claro a los habitantes: no deben tener vínculos con el PKK”.
FUENTE: France24 / Traducción y edición: Kurdistán América Latina
