“El pueblo ya no tiene paciencia con el régimen iraní”

Por Devriş Çimen* – Las protestas que estallaron en todo Irán y el Kurdistán Oriental (Rojhilat) han entrado ya en su segunda semana, caracterizadas por una participación masiva. En ciudades de todo el país, la gente permanece en las calles día y noche: millones de personas salieron a las calles en docenas de ciudades, entre ellas Teherán, Isfahán, Shiraz, Qazvin, Rasht, Qom y Urmia.

Debido a los cortes generalizados de Internet impuestos por las autoridades, el acceso a información verificada y en tiempo real se ha vuelto casi imposible. Las organizaciones independientes de derechos humanos afirman que están teniendo serias dificultades para recopilar datos sobre el terreno. Por su parte, los canales de televisión estatales iraníes no han proporcionado ninguna información sobre la magnitud de las protestas.

Peyman Viyan, copresidenta del Partido de la Vida Libre de Kurdistán (PJAK), afirmó que la última ola de manifestaciones ha empujado a Irán a una nueva fase en la que la revolución “Mujeres, Vida, Libertad” (“Jin, Jiyan, Azadî) está empezando a tomar forma concreta. Según ella, el pueblo ya no tiene ni un segundo más de tolerancia hacia el régimen clerical.

Viyan remarcó que es vital que el pueblo kurdo actúe unido y habló con Yeni Özgür Politika sobre las protestas en Irán y Rojhilat, y sobre el futuro que ahora le espera al país.

-El ciclo de represión, levantamiento, violencia y resistencia en Irán nunca se ha detenido. A fecha de 28 de diciembre de 2025, la situación ha entrado en una nueva fase. Las protestas que comenzaron en el Gran Bazar de Teherán se han extendido por todo el país. ¿Qué está pasando en Irán? ¿Cómo evalúa estos acontecimientos?

-Los pueblos de Irán han expresado su demanda de gobernanza democrática y libertad en cada oportunidad a lo largo de toda la historia del régimen clerical. Especialmente, durante la última década, incluso cuando la disidencia pública parecía remitir en determinados momentos, en realidad ha seguido existiendo a través de nuevas formas y métodos de resistencia. Las luchas políticas, sociales, culturales, económicas y en favor de la libertad contra el régimen clerical, que lleva cuarenta y siete años en el poder, nunca han cesado. Quiero dejar esto claro. Las últimas protestas reflejan un descontento profundo y generalizado entre todos los pueblos que viven en Irán. Estas protestas no representan solo a los comerciantes del bazar o a sectores de la clase media. Existe una realidad de levantamiento (serhildan, en kurdo), un levantamiento popular masivo, en el que participan las fuerzas de la oposición interna, las mujeres y todas las fuerzas de resistencia social. La causa fundamental de este levantamiento son las políticas de represión y brutalidad del régimen contra el pueblo. Es el levantamiento de las sociedades a las que el régimen pretende despojar de su voluntad. Este levantamiento ya no puede ser reprimido ni ignorado de ninguna manera. Sí, es posible que este levantamiento haya comenzado con los comerciantes del bazar de Teherán, pero en esencia es una expresión del rechazo colectivo del pueblo. Quienes no logren interpretar correctamente esta realidad serán relegados al olvido.

Este levantamiento se ha extendido en oleadas a casi todas las ciudades de Irán. Con el pueblo de Lorestán, Ilam y Malekshah levantándose en protesta, también comenzaron acciones paralelas en Kermanshah. La característica más llamativa de esta fase es que todos los pueblos de Irán se han convertido en una sola voz. Está claro que no se trata simplemente de una cuestión económica, sino que representa una postura social más amplia y una posición colectiva. Hay un levantamiento que va mucho más allá de sacudir al régimen basado en las ejecuciones. Revela que, en la construcción de lo que vendrá después, la fuerza social decisiva serán los pueblos, las mujeres y los jóvenes. Por esta razón, están en las calles día y noche, dispuestos a arriesgarlo todo, incluido el martirio, a través de acciones democráticas. Saludamos esta magnífica y esperanzadora postura de los pueblos.

Es evidente que todas las sociedades de Irán están pidiendo abiertamente y sin vacilar el derrocamiento, el desmantelamiento y la transformación del ayatolá Jamenei y del sistema de Velayat-e Faqih (Tutela del Jurista Islámico). Hoy en día, en ciudades, pueblos y universidades de todo Irán, las mujeres, los comerciantes y los jóvenes corean el lema “Mujeres, vida, libertad” en todas las protestas.

Aunque el régimen iraní está intentando mediante la violencia fracturar la postura unificada del pueblo y reprimir su resistencia organizada, fracasará. Las afirmaciones de que este levantamiento está siendo provocado por potencias externas son un intento de tergiversar la verdad. Los pueblos de Irán nunca han aceptado la dirección o la intervención de fuerzas externas. El régimen puede intentar ocultar esta realidad mediante diversos contactos y relaciones diplomáticas, pero no puede cambiar la verdad. La mayor debilidad del régimen iraní es el poder del pueblo para oponerse a él desde dentro.

Por esta razón, el régimen está dedicando toda su energía a manipular el justo levantamiento del pueblo. Estas acciones no deben considerarse simplemente como una revuelta de los comerciantes del bazar ni como un levantamiento aislado. Este acontecimiento es una continuación de la revolución “Mujeres, Vida, Libertad”. El pueblo lucha por liberarse de una vez por todas de este oscuro sistema, que ha perdido su poder en Asia occidental y no ofrece nada a su propio pueblo, salvo represión y violencia. En esta lucha, el pueblo kurdo es una fuerza decisiva e influyente.

-El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirma que el gobierno es responsable de los problemas actuales, mientras que el ayatolá Alí Jamenei vincula las protestas a las dificultades económicas. Aunque acepta que las protestas son “legítimas”, también afirma que los participantes recibirán “la respuesta necesaria”. Si se responsabiliza al gobierno y las protestas son legítimas, ¿no es contradictorio reprimir el levantamiento mediante la violencia?

-El régimen iraní se ha mantenido en el poder mediante la violencia, la represión y las ejecuciones desde el día en que se fundó. Es un régimen basado en las ejecuciones, y su líder es el ayatolá Alí Jamenei. Desde que asumió el cargo, el presidente iraní ha intentado ocultar la verdad y mostrar una imagen más suave ante el pueblo. Incluso cuando habla de soluciones, su verdadero objetivo es calmar la ira pública y prolongar la vida del régimen clerical. No tiene legitimidad y no ha sido capaz de rescatar a Irán de esta situación. Sus últimas declaraciones siguen el mismo patrón. Su objetivo es amortiguar las reacciones sociales. Lo que quiero decir es lo siguiente: la historia del régimen iraní está llena de masacres del pueblo. ¿Cómo se pueden llamar las políticas impuestas a una sociedad tan diversa si no es masacre y genocidio? Nunca han entendido los levantamientos populares. Han intentado someter a la sociedad mediante la represión, la tortura y la ejecución. El pueblo ya no tiene ni un segundo más de tolerancia para este régimen. A través de estos levantamientos, el régimen ha perdido toda legitimidad. Las declaraciones suaves ya no funcionan. Y lo más importante, el golpe más poderoso al régimen iraní ha venido a través del liderazgo de las mujeres.

El pueblo no quiere en absoluto este régimen y se encamina hacia la revolución. En este contexto, el modelo de la Nación Democrática cobra aún mayor importancia. Irán tiene un tejido social muy diverso; es, en cierto sentido, una geografía de pueblos y naciones arios. La solución para el siglo XXI es el modelo y el camino de la Nación Democrática, en el que los pueblos y las mujeres puedan convivir en libertad y democracia. Las mujeres y todos los segmentos de la sociedad tendrán éxito y ganarán a través de este camino. El pueblo está ahora en la victoria.

-En su última declaración, el PJAK afirmó que la causa fundamental de la crisis económica es el saqueo de la riqueza de Irán por parte del régimen, y que esta riqueza se está utilizando para financiar guerras y apoyar a grupos radicales en otros países. En su opinión, ¿se trata de una crisis estructural o temporal? ¿Qué tipo de solución propone?

-La crisis social que se está desarrollando en Irán no es, sin duda, de corta duración, sino el resultado de una lucha larga y profundamente arraigada. El régimen iraní ha convertido toda la riqueza subterránea y de la superficie del país en un instrumento de guerra. Aunque el régimen ha seguido intentando reconstruir y fortalecer sus redes externas tras la última guerra entre Israel e Irán, ha fracasado. Aunque sigue alimentando a ciertas fuerzas en el extranjero, el régimen iraní, en rápido debilitamiento, no ha sido capaz de recuperar su fuerza. La riqueza de Irán no se ha convertido en una estrategia que beneficie a su propio pueblo ni se ha puesto al servicio de este. En cambio, se ha utilizado para imponer la hegemonía en Asia occidental, para construir lo que denomina una media luna chií y para preservar su dominio en el nuevo diseño geopolítico de la región. En el país, esta misma riqueza se ha invertido en fuerzas como el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (Sipah-i Pasdaran), que se han convertido en instrumentos de represión contra el pueblo. De esta manera, el régimen ha utilizado estas fuerzas para mantener a la sociedad bajo control. El pueblo ha perdido toda su confianza en este sistema. Esto es una continuación de la revolución “Mujeres, Vida, Libertad” y está sentando las bases para un Irán democrático. La verdadera solución es un Irán democrático. En este contexto, el llamamiento de Abdullah Öcalan a favor de una sociedad democrática reviste una importancia fundamental. Solo una solución democrática, es decir, el proyecto de la Nación Democrática, puede responder al caótico estancamiento en Irán y a este levantamiento del pueblo.

En Irán, el pueblo kurdo es la fuerza fundamental de la libertad y la vanguardia más avanzada de la democracia. Nadie puede desarrollar un proyecto de solución genuino sin los kurdos y las kurdas. Son una dinámica central en la configuración de Asia occidental y una fuerza decisiva para la democracia. En Irán y el Kurdistán Oriental, están al frente de estos levantamientos.

También decimos esto a todas las fuerzas del Kurdistán Oriental: estamos decididos a liderar al pueblo a través del proyecto de la Nación Democrática. No rehuimos la unidad y la solidaridad colectiva. Estamos viviendo un período estratégico, un momento que determinará el destino y el futuro del pueblo. Concedemos gran importancia a permanecer unidos y actuar conjuntamente. Ya se han hecho algunas declaraciones comunes en este sentido, y han tenido un impacto positivo en nuestro pueblo. Como PJAK, poseemos esta fuerza y esta perspectiva, y estamos abiertos a la cooperación. Amplíemos nuestra marcha conjunta por el camino hacia la libertad.

-En su última declaración, usted afirma que su filosofía fundamental es “Mujeres, Vida, Libertad”, que es pluralista y que apoya a todas las fuerzas democráticas contra la dictadura. ¿Qué queda hoy de la resistencia “Mujeres, Vida, Libertad”? ¿Qué se necesita para construir un sistema duradero y democrático contra la dictadura en Irán?

-El pasado, el presente y el futuro se iluminan constantemente entre sí. Cuando se observa a través de la conciencia histórica, lo que está sucediendo hoy en Irán se vuelve claro. Como PJAK, la profunda perspectiva de Abdullah Öcalan para esta época oscura es una guía importante para nosotras. Ofrece un camino claro para construir tanto el presente como el futuro de Irán a través del futuro libre de las mujeres y los pueblos. Solo este enfoque puede dar dirección a la revolución “Mujeres, Vida, Libertad” y a su curso histórico. Hoy, la revolución en Irán ha entrado en una fase en la que está tomando forma concreta. Se mueve a un ritmo irreversible. La revolución “Mujeres, Vida, Libertad” ha sentado todas las bases de la verdadera revolución. Ha asestado golpes contra el sexismo, el nacionalismo, el dogmatismo religioso y las ideologías pseudocientíficas construidas sobre ellos. La mentalidad del régimen iraní se ha visto sacudida y llevada al borde del colapso. El régimen se centra sobre todo en las mujeres porque teme un futuro de libertad moldeado por las manos de las mujeres. Son ellas las que determinan el futuro, la revolución y el levantamiento. La libertad de las mujeres es la libertad de toda la sociedad y de todo el pueblo. En el levantamiento “Mujeres, Vida, Libertad” que comenzó en 2022, se rebelaron los pueblos kurdo, persa, azerbaiyano, baluche, árabe, mazandarani y talysh, de Irán. Hoy en día, estos pueblos siguen en pie. En todas las acciones que se desarrollaron durante este proceso, se levantó el mismo lema. Estas protestas se extendieron desde el Kurdistán Oriental, o Rojhilat, por todo Irán y luego por todo el mundo. Las mujeres apoyaron el movimiento quemando sus pañuelos y cortándose el pelo bajo este lema, y hoy en día siguen dándole vida de la misma manera. La poderosa fórmula de Abdullah Öcalan se ha convertido en la filosofía y el principio rector de una nueva revolución de las mujeres en todo el mundo. Los intentos de diversos círculos por apropiarse de este lema o sustituirlo por otros nuevos son en vano. Como PJAK, tenemos la fuerza para liderar esta nueva esperanza de revolución, que se extiende desde el Kurdistán oriental por todo Irán.

-Como PJAK, ¿cuál es su mensaje para el pueblo kurdo y los pueblos de Irán de cara al futuro?

-Hemos entrado en 2026 a través de este levantamiento. Hemos dado la bienvenida al nuevo año intensificando la lucha a través de la postura y las reivindicaciones compartidas por los pueblos que viven en todo Irán. Solo con este espíritu de resistencia se pueden lograr avances reales basados en la libertad. Nadie debe permanecer al margen de este levantamiento popular; todos deben participar. Todos los segmentos de la sociedad, los pueblos, las mujeres, las feministas y los movimientos ecologistas deben estar presentes en las plazas de la libertad. Deben ocupar su lugar dentro de la creciente resistencia y no deben abandonar los espacios de lucha. Llenemos las calles con los muchos colores de nuestro poder social. Este levantamiento no debe tratarse como un momento a corto plazo, sino que debe transformarse en una lucha organizada. Creemos que todo el mundo estará en las calles y en acción, organizado en torno a la demanda de libertad y democracia. Junto con todos los pueblos de Irán, debemos organizarnos sobre la base de la autodefensa. Este proceso ha llegado ahora a un punto sin retorno. Los pueblos, las mujeres y los jóvenes de Irán ven su futuro en un sistema de gobierno democrático. Por esta razón, todos los pueblos que lideran el levantamiento en Irán deben unirse. Estamos decididas a proporcionar liderazgo y apoyamos a nuestro pueblo. Tenemos la fuerza necesaria para liderar la construcción de un Irán democrático. El pueblo garantizará su libertad gobernándose a sí mismo a través de administraciones democráticas basadas en el modelo de Nación Democrática.

*Yeni Özgür Politika / ANF / Edición: Kurdistán América Latina

viernes, enero 16th, 2026