Los derechos de las mujeres en juego en el acuerdo de integración de Siria

Por Isabel Krokat* – El 29 de enero, el Gobierno de Transición Sirio (GTS) y las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) firmaron un acuerdo de integración que determinará el futuro de las instituciones femeninas creadas durante la última década en el noreste de Siria. Las organizaciones de mujeres afirman que el acuerdo no garantiza explícitamente la protección de los derechos de las mujeres ni de las instituciones establecidas bajo la Administración Autónoma Democrática del Norte y Este de Siria (AADNES) desde la Revolución de Rojava en 2012.

Uno de los temas más cruciales en las negociaciones se refiere a los logros alcanzados por las mujeres en la región. Desde 2012, la situación de las mujeres que viven en el noreste de Siria ha cambiado radicalmente. Las mujeres desempeñaron un papel fundamental en la construcción de las estructuras políticas y sociales de la región, contribuyendo a las instituciones democráticas y participando en la lucha contra el ISIS. Como resultado, han alcanzado un nivel de libertad al que muchas mujeres no están dispuestas a renunciar.

“Trabajamos en muchas regiones: Raqqa, Tabqa, Deir ez-Zor y Manbij. Fue una experiencia gratificante ver cómo todos los grupos de población del norte de Siria colaboran”, afirma Ronahi Hassan, del comité diplomático de la organización femenina Kongra Star. “Hoy en día, las mujeres desempeñan roles en la diplomacia, la política, la administración y el ejército. Esto representa una gran diferencia con respecto a la época del régimen de (bashar al) Asad, cuando el papel de la mujer estaba severamente reprimido”.

Sin embargo, muchos de estos logros ahora se enfrentan a un futuro incierto. Las organizaciones de mujeres afirman que la ausencia de garantías explícitas ha generado una creciente preocupación sobre lo que vendrá después.

El futuro de las YPJ

Una de las cuestiones más delicadas en las negociaciones se refiere al futuro de las Unidades de Protección de la Mujer (YPJ), la fuerza militar compuesta exclusivamente por mujeres dentro de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS).

Fundada en 2013, las YPJ se dieron a conocer internacionalmente por su papel en la lucha contra el ISIS y por su importancia simbólica al desafiar los roles de género en la región. Muchas de sus combatientes se unieron para escapar de las restricciones patriarcales y resistir la violencia contra las mujeres. La organización se fundamenta en la idea de la autodefensa femenina, una idea que, según muchas de sus defensoras, sigue siendo esencial en una región donde las mujeres se enfrentan con frecuencia a la violencia y la discriminación.

Aún no está claro si se permitirá que las YPJ sigan siendo una unidad autónoma dentro de las FDS. Según se informa, las negociaciones sobre este tema han avanzado positivamente, pero aún no se ha tomado una decisión final. Paralelamente, se han llevado a cabo conversaciones sobre las Asayish, las fuerzas de seguridad interna. Fuentes consultadas por The Amargi indicaron que, en una etapa de las conversaciones, se propuso que las mujeres podrían necesitar estar casadas para ingresar a las Asayish. Dado que el empleo en estas instituciones suele ser una forma para que las mujeres eviten la presión para casarse, tal norma representaría una restricción importante. Según las fuentes, la propuesta no se ha implementado, pero revela el nivel de desarrollo de algunos de estos debates.

Según la legislación siria, no está prohibido que las mujeres formen parte del ejército. De hecho, en muchos países árabes vecinos las mujeres también sirven en las fuerzas armadas. La Liga Árabe (LA), de la que Siria es miembro, ha adoptado un Plan de Acción Ejecutivo sobre Mujeres, Paz y Seguridad que insta a los Estados miembros a revisar las leyes que rigen las instituciones militares y policiales y a promover la participación de las mujeres en las fuerzas armadas, la policía y las misiones de mantenimiento de la paz de la ONU.

El 24 de febrero, las negociaciones entre las FDS y el GTS abordaron el futuro de las YPJ. En apoyo a las unidades de defensa femenina, se celebró una manifestación en Qamishlo. Amina Omar, miembro de la coordinación del Consejo de Mujeres del Norte y Este de Siria, declaró: “Como mujeres, afirmamos que las YPJ deben seguir siendo una fuerza de defensa femenina que represente a todas las mujeres. Las YPJ son un símbolo de las mujeres libres, un símbolo de la revolución femenina en Rojava y un símbolo para las mujeres de todo el mundo”.

Instituciones y educación para mujeres bajo revisión

Más allá del sector de la seguridad, el proceso de integración está afectando a un amplio abanico de instituciones femeninas creadas en la última década. Su futuro se está negociando actualmente en distintos ministerios y ámbitos políticos.

Un ejemplo es la Jineoloji, que se traduce como la “ciencia de la mujer”. Desarrollada dentro del movimiento de mujeres kurdas, esta disciplina examina la historia, la política y la sociedad desde una perspectiva femenina y se ha impartido en escuelas y universidades de todo el noreste de Siria.

Según activistas que participan en las conversaciones, uno de los primeros temas a negociar es el derecho a la educación en varios idiomas, en particular el kurdo. Si el gobierno sirio prohibiera la Jineoloji como asignatura, sus defensores afirman que harían campaña para lograr su reconocimiento oficial, similar al de los programas de estudios de género y de la mujer en otros países.

Otra institución importante es la Mala Jin, o “Casa de la Mujer”. Estos centros aplican un modelo de justicia transformadora para resolver conflictos familiares, en particular los relacionados con la violencia doméstica o la opresión de las mujeres. Muchas de estas instituciones existían incluso antes del establecimiento de la AADNES y operaban clandestinamente durante la era Asad. Para las activistas, esta historia es una fuente de confianza. Como explicó Behiya Murad, miembro de la Casa de la Mujer en Qamishlo, a The Amargi, su organización está arraigada en la propia sociedad y, por lo tanto, no puede desmantelarse fácilmente.

Otro logro clave del movimiento de mujeres en el norte y este de Siria es el sistema de copresidencias, que exige que cada puesto de liderazgo sea ocupado conjuntamente por una mujer y un hombre. Las negociaciones sobre esta estructura continúan. Un posible resultado podría asemejarse al sistema utilizado en las regiones kurdas de Turquía, donde un líder oficial comparte el cargo con un adjunto del sexo opuesto, en lugar de ostentar la misma autoridad.

Protecciones legales y preocupaciones más amplias

Uno de los derechos que probablemente quede desprotegido en el proceso de integración es la Ley de la Mujer (del noreste sirio), que establece normas legales sobre temas como la herencia y el matrimonio. Fuentes consultadas por The Amargi indicaron que estas disposiciones legales probablemente no se incorporarán a la legislación nacional.

El resultado podría tener repercusiones mucho más allá del noreste de Siria. En las zonas controladas por Hayat Tahrir al Sham (HTS), las restricciones a menudo se imponen no mediante leyes formales, sino a través de la presión social. Una mujer de una zona controlada por HTS declaró a The Amargi que se siente incómoda y juzgada cuando sale de casa sin velo. Existe una creciente presión para que se adapte a lo que ella denomina un “peligro de convertirse en un segundo Afganistán”, y habló bajo condición de anonimato por temor a represalias.

A pesar de la incertidumbre, las organizaciones de mujeres afirman estar decididas a defender los logros de la última década.

“Nuestra organización de mujeres, Kongra Star, ha trabajado arduamente durante años”, afirma Ronahi Hassan. “Hemos organizado a miles de mujeres y nos hemos convertido en una fuerza reconocida mundialmente. Hemos pagado un alto precio por nuestra libertad y hemos hecho muchos sacrificios”. “Por esa razón”, añade, “no vamos a renunciar sin más a estos logros”.

*Publicado en The Amargi el 8 de marzo de 2026 / Traducción y edición: Kurdistán América Latina

martes, marzo 17th, 2026