“La disolución del PKK no es el fin de una lucha”

Por Agencia de Noticias ANF* – La dirección del movimiento apoísta ofreció ayer una rueda de prensa en las Zonas de Defensa de Medya (montañas de Qandil, Kurdistán iraquí) con motivo del primer aniversario del Congreso de disolución del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) y la última fase alcanzada en el Proceso de Paz y Sociedad Democrática iniciado por el líder kurdo encarcelado Abdullah öcalan.

Mustafa Karasu, integrante de la Unión de Comunidades de Kurdistán (KCK), evaluó el periodo de un año transcurrido tras la decisión de disolución de las estructuras del PKK, incluídas sus guerrillas.

Al señalar que las condiciones de lucha han cambiado en la actualidad, Karasu afirmó: “Si contamos desde la formación del grupo apoísta, la disolución del PKK ocurre tras más de cincuenta años. Hay un partido, una lucha y un movimiento de cincuenta años. En este sentido, las condiciones de la lucha han cambiado, ha habido cambios en Medio Oriente”.

“Por otro lado, nosotros también hemos experimentado un cambio de paradigma -explicó el dirigente-. Hemos pasado de los enfoques socialistas reales clásicos a una nueva concepción socialista, una concepción socialista democrática. Por ello, es comprensible que un partido se disuelva después de cincuenta años. Existe la realidad de un partido que ha luchado durante cinco décadas, creado valores inmensos, organizado según las condiciones de hace cincuenta años y obtenido resultados”.

Karasu expresó que “el PKK no se ha disuelto por no haber creado nada, por no haber obtenido resultados o por haber fracasado. Obtuvo grandes éxitos en cincuenta años, pero durante ese tiempo se vivieron grandes cambios. En este sentido, la lucha llegó a un punto en el que debe renovarse y transformarse. La disolución del PKK no es el fin de una lucha ni el abandono de la misma. Es un nuevo comienzo para la lucha. Pero no con la mentalidad ni el entendimiento organizativo de hace cincuenta años. No se mantienen íntegramente los objetivos de hace cinco décadas. Por ejemplo, entonces teníamos una concepción de Estado nación, y la abandonamos. Durante cincuenta años llevamos a cabo una lucha armada con la que obtuvimos resultados muy importantes y creamos grandes avances”.

El miembro de la KCK destacó que “considerando que ya no podíamos llevar la lucha a una conclusión ni desarrollarla más con los antiguos métodos y el antiguo concepto de organización, la dirección (Öcalan) disolvió el partido y puso ante nosotros una nueva perspectiva de lucha para combatir mejor y de forma más eficaz. Nos presentó la estrategia de política democrática. Por tanto, la disolución del PKK debe entenderse como un cambio en la estrategia, los caminos y los métodos de lucha. No es dejar de luchar. Queremos realizar nuestros objetivos mediante la política democrática y la lucha democrática”.

Karasu aseveró que la lucha de cincuenta años obtuvo resultados muy significativos y proporcionó avances importantes. “En este sentido, continuar con el discurso y los métodos de hace cincuenta años no debe entenderse como si el PKK no hubiera hecho nada, no hubiera creado cambios o no hubiera desarrollado la lucha en ese tiempo -dijo-. Por ello, la disolución del PKK debe evaluarse como un nuevo comienzo. Por supuesto, el nuevo paradigma también influye en esto. La dirección puso en la agenda el paradigma de una sociedad democrática, ecológica y liberadora de las mujeres, especialmente en 2004. Ya entonces quiso realizar algunos cambios. Como recordarán, en aquel momento se llevó a cabo un Kongra Gel (Congreso del Pueblo). En cierto modo, el PKK se disolvió también entonces y se habló en su lugar de un comité de ciencia y arte que llevaría a cabo la lucha ideológica y desarrollaría el poder del pensamiento. Por lo tanto, la disolución del PKK no es algo nuevo. Ya en 2004 se planteó la necesidad de disolver el PKK en el punto alcanzado por la lucha, así como la necesidad de nuevos métodos de lucha y un nuevo concepto de organización”.

El integrante de la KCK puntualizó que “en la etapa actual, queremos llevar a cabo la lucha por la vía política democrática. Creemos que, si el Estado (turco) se muestra abierto al respecto, las demandas y los objetivos se harán realidad a través de medios políticos democráticos. Por eso ha habido tal cambio. Esto es lo que puedo señalar sobre la disolución del PKK”. 

“No existe una situación en la que el PKK se haya visto forzado, haya fracasado o no haya creado ningún significado o valor en la historia y por eso se haya disuelto -agregó-. Al contrario, creó valores inmensos. Su disolución era necesaria para dar sentido a los valores creados en cincuenta años y para que esos valores alcanzaran realmente su objetivo. Es decir, la disolución del PKK es, en cierto modo, un requisito de respeto hacia el propio PKK y se ha realizado para que los valores creados históricamente por el partido sean significativos. Si se entiende así, se entenderá correctamente”.

Karasu recordó que tras el llamamiento realizado por Öcalan el 27 de febrero de 2025 surgió un cambio importante en Turquía y el clima político se transformó: “Piensen que antes el gobierno del AKP y el Estado acusaban al CHP o a la oposición de divisionismo y terrorismo cada vez que decían algo. Desapareció el principal argumento que el Estado y el gobierno del AKP utilizaban contra la oposición y las fuerzas democráticas. Porque antes, aunque el CHP o las fuerzas de oposición no tuvieran relación alguna con nuestro movimiento —e incluso tuvieran actitudes negativas en algunos aspectos—, se les presionaba acusándoles de servir al terrorismo, al PKK o al Partido (prokurdo) DEM, tachándoles de divisionistas. Esto ha desaparecido. Hay un ejemplo sobre esto”.

“Después de 2007 declaramos un alto el fuego que duró hasta 2015. Puedo decir que los años más democráticos en Turquía fueron aquellos -manifestó Karasu-. Fue un periodo en el que surgió la libre expresión en la literatura, el arte y el pensamiento. Ocurrieron los sucesos de Gezi. Gezi se gestó y floreció en el clima político creado por nuestro cese de hostilidades, la distensión del ambiente político y nuestro enfoque de lucha democrática. Si investigan qué documentales, películas, investigaciones o libros se publicaron en esa época, verán que realmente hubo una distensión y un aire democrático del que se beneficiaron las fuerzas de la democracia y la libertad”.

El representante de la KCK apuntó que “ahora, el gobierno sigue presionando a la oposición, sí. Pero aun así, el discurso del gobierno no es tan duro como antes. No puede intentar métodos tan severos diciendo que estamos en guerra o que tenemos un problema de supervivencia, porque no existe una base para ello. Una de las razones de la disolución del PKK es que ha impedido que el Estado turco utilice al PKK y la lucha armada como pretexto para reprimir duramente a las fuerzas de oposición, a las fuerzas democráticas y al pueblo kurdo. Sí, no se ha disuelto solo con ese propósito, ni la lucha armada se ha finalizado únicamente por eso. En conclusión, esta situación derivada del fin de la lucha armada del PKK ha creado realmente una primavera positiva para las fuerzas democráticas”.

Karasu subrayó que las fuerzas democráticas no han aprovechado suficientemente el actual proceso, y señaló que “hay insuficiencias y carencias en este sentido. De hecho, este proceso es también uno en el que las fuerzas democráticas pueden desarrollar más la libertad de organización y de expresión. Es necesario valorar esto. Creemos que el ambiente de no conflicto que hemos creado ha dado un respiro tanto a las fuerzas democráticas como a los pueblos de Turquía. Sin duda, vemos los ataques contra la oposición. Pensamos que se está presionando especialmente a diversos sectores que se consideran cercanos al Movimiento de Liberación de Kurdistán. Existía una situación así en el pasado”.

“Podemos decir que esto ha disminuido en comparación con antes. Pero, por supuesto, hay malestar en las fuerzas democráticas hacia el gobierno del AKP. Lo vemos -estimó-. Sin embargo, si el Proceso de Paz y Sociedad Democrática que hemos iniciado es bien acogido por todas las fuerzas democráticas, por nuestro pueblo y por los pueblos de Turquía, creemos que con el tiempo los ataques del gobierno contra la oposición y las fuerzas democráticas serán repelidos. Estamos convencidos de que, paralelamente al avance de este proceso, los espacios de democratización y liberación aumentarán. Esta es nuestra creencia. Confío en que los desarrollos positivos experimentados en este periodo crecerán aún más si se protege el proceso de paz y sociedad democrática”.

*Edición: Kurdistán América Latina

miércoles, mayo 6th, 2026