Las mujeres que luchan contra las políticas de asimilación transmiten los valores culturales de su sociedad a las siguientes generaciones. Cîhan Ebdulxefûr, residente de la ciudad de Qamishlo (Rojava) es una de ellas. Fabrica accesorios para mujeres kurdas y los vende en su tienda, llamada “Shahmaran”, para preservar la cultura kurda.
Cîhan se interesó por la artesanía a los 10 años de edad. “Cuando empecé en la escuela, había actividades artísticas y gracias a ellas fui mejorando la elaboración de artesanías”.
“Después de graduarme, estudié arte en la Universidad de Damasco -contó la artista-. Después comencé a trabajar como profesora de arte en el Centro de Cultura y Arte ‘Xabur’, enseñando a los niños a hacer artesanías”.
Cîhan recordó que su sueño “era abrir una tienda para hacer artesanías y venderlas. He cumplido mi sueño y he participado en muchos festivales. Uno era un festival de mujeres. Mostré mis productos por primera vez en ese festival”.
La artista fabrica antiguos accesorios para mujeres kurdas, como pulseras, pendientes, tobilleras y anillos para la nariz. “Los accesorios que usaban nuestras abuelas atraían la atención de la gente -explicó-. También utilizo el diseño de ‘Shahmaran’ en mis productos. Como a la gente le encantaba mi tienda, decidí ponerle el nombre de ‘Shahmaran’”.
Al hablar de los desafíos que enfrenta, dice: “Me cuesta encontrar materiales. Incluso si los encuentro, son muy caros”.
La tienda de Cîhan Ebdulxefûr tiene dos secciones, según ella lo detalló: “En la primera, hay ropa, y en la segunda, están los accesorios. Trabajo con otras mujeres. Algunas de ellas quieren trabajar desde casa y les proporcionamos el equipamiento necesario. Ahora quiero abrir sucursales de la tienda ‘Shahmaran’ en otras ciudades y expandir el negocio. Mi objetivo es preservar la cultura kurda y transmitirla a las próximas generaciones”.
FUENTE: Zeyneb Isa / JINHA / Traducción y edición: Kurdistán América Latina





