Un nuevo partido islamista alemán cercano al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha obtenido del Comité Electoral Federal de Alemania (Bundeswahlausschuss) autorización para participar en las próximas elecciones al Parlamento Europeo (realizadas del 6 al 9 de junio pasado). La controvertida decisión ofrece a Erdogan y sus afiliados en Alemania una oportunidad sin precedentes para establecer un punto de apoyo dentro de los principales órganos de la Unión Europea (UE), desde donde pueden expandir su influencia, difundir propaganda y propagar el Islam político.
El presidente del partido DAVA es Mehmet Teyfik Özcan, un abogado turco-alemán de 36 años que colabora frecuentemente con la emisora estatal turca TRT, que ha sido descrita como una fábrica de propaganda para el gobierno turco. Özcan, ex miembro del Partido Socialdemócrata (SPD) de centro izquierda de Alemania, con frecuencia impulsa una narrativa de víctima que resalta los agravios de los inmigrantes turcos en Alemania.
En una entrevista con la red de medios alemana RND, Özcan dijo que DAVA “no tiene contactos con el gobierno de Erdogan ni con otros gobiernos extranjeros”. Añadió que la participación de DAVA en las elecciones europeas tiene como objetivo evaluar “hasta qué punto podemos movilizar a nuestros votantes potenciales” para que el partido “pueda presentarse a las elecciones federales el próximo año. Luego queremos establecernos a nivel nacional”.
El principal candidato de DAVA es Fatih Zingal, un abogado turco-alemán y ex portavoz de la Unión de Demócratas Internacionales (Union Internationaler Demokraten, UID), una ONG turca que opera en varios países europeos. El Ministerio del Interior de Alemania ha descrito a la UID como una organización de lobby para el partido gobernante AKP de Turquía, y la agencia federal de inteligencia interna de Alemania monitorea a la UID por presunta participación en actividades anticonstitucionales.
El segundo en la lista de candidatos de DAVA es Ali Ihsan Ünlü, un médico turco-alemán de 65 años y ex secretario general de la Unión Turco-Islámica para Asuntos Religiosos (Türkisch-Islamische Union der Anstalt für Religion, DITIB), con sede en Colonia. La DITIB, parte de la Dirección de Asuntos Religiosos del gobierno turco (conocida en turco como Diyanet) que está controlada directamente por Erdogan, opera más de 900 mezquitas en Alemania. Frecuentemente denominado como el “brazo extendido” del Estado turco, el DITIB es un poderoso vehículo político-religioso que permite a Erdogan influir en la diáspora turca de tres millones de personas en Alemania.
El tercer candidato de DAVA es Mustafa Yoldaş, un médico turco-alemán de 53 años que ha sido investigado por el Ministerio del Interior de Alemania por “apoyar a Hamás y sus organizaciones afiliadas”. Fue presidente de la Organización Internacional de Ayuda Humanitaria (Internationale Humanitäre Hilfsorganisation, IHH), con sede en Frankfurt, hasta que fue prohibida por el gobierno alemán por “apoyar a la organización terrorista Hamás”. Yoldaş es miembro desde hace mucho tiempo de Milli Görüş (Islamischen Gemeinschaft Milli Görüs, IGMG), que busca transformar Turquía en un Estado islámico y también es el grupo islamista más grande de Alemania.
Otro candidata de DAVA es Yonca Kayaoglu, una ingeniera turco-alemana de 25 años que fue presidenta del ala juvenil de la UID en Baden-Württemberg. Kayaoglu, que se ha reunido con Erdogan varias veces, dice que su objetivo es luchar por una “legislación integral contra la discriminación y el racismo” y una “política de refugiados pragmática y libre de ideologías”. En una entrevista con el periódico Bild, Eren Güvercin, un experto en las relaciones germano-turcas, dijo que Kayaoglu “proviene del clásico medio conservador-religioso del AKP”.
La Alianza Democrática para la Diversidad y el Despertar (Demokratische Allianz für Vielfalt und Aufbruch, DAVA), fundada en Alemania en enero de 2024 por agentes políticos con vínculos de larga data con Erdogan y su partido AKP, ha sido descrita de diversas formas como “portavoz” del presidente turco, como su “vástago” y su “brazo extendido”.
El surgimiento de DAVA constituye un acontecimiento significativo y preocupante para Alemania y para Europa en general. Los opositores al islamismo han advertido durante mucho tiempo contra la posibilidad del surgimiento de partidos islamistas sectarios que obtengan el apoyo de poblaciones musulmanas alienadas en Europa. DAVA es un ejemplo de este fenómeno, pero lo que es aún más preocupante es que también es la creación de personas y organizaciones con estrechos vínculos con el partido gobernante en Turquía, el Adalet ve Kalkinma Partisi (AKP, Partido Justicia y Desarrollo).
DAVA, que pretende luchar contra la “islamofobia” y promover “valores tradicionales [islámicos]”, atiende a la importante comunidad turca en Alemania, donde actualmente 2,5 millones de musulmanes tienen derecho a votar. Cuando los cambios a la ley de ciudadanía alemana (Staatsangehörigkeitsreform) entren en vigor, otros 2,5 millones de inmigrantes, en su mayoría turcos, tendrán derecho a votar, lo que dará a DAVA una base de votantes potencial de alrededor de cinco millones.
Curiosamente, el nombre de la organización –DAVA– tiene la misma ortografía de la palabra turca dava, un cognado del término árabe da’wa que describe el acto de invitar a los no musulmanes al Islam. Además, Erdogan utiliza a menudo dava para referirse al “camino correcto” o “nuestra causa”. En una entrevista con la revista alemana Der Spiegel, Caner Aver, experto en las relaciones germano-turcas, afirmó que “la ambigüedad del nombre del partido es ciertamente intencionada”.
Legisladores de todo el espectro político alemán han dado la voz de alarma sobre DAVA y parecen dispuestos a formar un cordón sanitario contra el nuevo partido. Christoph de Vries, parlamentario de la centroderecha Unión Demócrata Cristiana (CDU), dijo a Focus on Western Islamism (FWI) que la estrategia electoral de DAVA es “presentar a los musulmanes como víctimas de una sociedad mayoritaria racista y actuar como representantes de sus intereses”. El gobierno federal dijo que “bajo ninguna circunstancia debe tomar a la ligera esta formación de partido”, indicó De Vries, y enfatizó: “Creo que es urgente que nuestras autoridades de seguridad controlen de cerca todas las actividades de este partido e intervengan si el gobierno turco ejerce influencia directa”.
Seyran Papo, legisladora germano-turca de la CDU, dijo que le preocupaba que miembros destacados de DAVA estén “planteando dudas” sobre su lealtad a la Constitución alemana. “No necesitamos ninguna influencia indirecta de fuerzas extranjeras en la política de Alemania y Europa”, añadió.
La líder del Partido Socialdemócrata (SPD) de centro izquierda de Alemania, Saskia Esken, sostuvo que “es importante que dejemos claro a nuestros conciudadanos de origen turco que Alemania pertenece a todos”. Advirtió contra permitir que “las tendencias divisivas de Recep Tayyip Erdogan” desempeñen un papel en la política alemana. Otro legislador del SPD, Derya Türk-Nachbaur, advirtió que DAVA debería ser “constantemente examinado, no sólo por su financiación, sino también por la posible influencia política de Erdogan”.
Sevim Dağdelen, un miembro turco-alemán de extrema izquierda del Bundestag, advirtió que la política del gobierno alemán, a través de su política de “mimar” a Erdogan y de su apoyo a asociaciones de mezquitas islamistas como DITIB, “ayudó a fortalecer las mismas estructuras desde las cuales DAVA aparentemente tiene la intención de atraer votantes para establecer la estrategia del AKP de una política exterior secundaria”. Alertó que “DAVA actúa de facto como una misión extranjera de la coalición islamista-fascista AKP/MHP [Partido del Movimiento Nacionalista] en Turquía y aparentemente tiene como objetivo movilizar a los partidarios del AKP en Alemania”.
Los líderes de DAVA dicen que las elecciones europeas, que se celebrarán en Alemania el 9 de junio de 2024, son una prueba para las elecciones federales alemanas que se celebrarán el 25 de octubre de 2025 o antes. DAVA busca alrededor de 300.000 votos (alrededor del 0,65% de la votación), lo que le daría un escaño en el Parlamento Europeo y superaría el obstáculo del 0,5 por ciento para obtener financiación de los contribuyentes alemanes para el partido. En comparación, Erdogan obtuvo alrededor de 500.000 votos (o el 67% de los que votaron) de inmigrantes turcos en Alemania en las elecciones presidenciales turcas de mayo de 2023.
En una entrevista con TRT Deutsch, el principal candidato de DAVA, Zingal, afirmó que “aquí estamos haciendo un trabajo pionero” y que “nuestro movimiento se consolidará a medio y largo plazo de tal manera que se convertirá en un actor político importante en Alemania”.
Gökay Sofuoglu, presidente de la Comunidad Turca en Alemania (Türkische Gemeinde in Deutschland, TGD), declaró al medio de comunicación RND que no ve “ningún motivo para entrar en pánico” porque “un partido que se funda únicamente según criterios étnicos y se centra únicamente en cuestiones sólo tiene una función marginal”. Con el tiempo, dijo, “DAVA fracasará”.
Sofuoglu puede tener razón. De hecho, otros partidos europeos vinculados a Erdogan han logrado, hasta ahora, sólo éxitos electorales marginales en países con diásporas turcas considerables. En Bulgaria, por ejemplo, el Movimiento por los Derechos y las Libertades (DPS), que representa a las poblaciones étnicas turca y musulmana del país, es posiblemente el partido de su tipo más exitoso en Europa. Tiene tres escaños en el Parlamento Europeo y 36 de 240 escaños en la Asamblea Nacional. En Francia, el Partido Igualdad Justicia (Parti Egalité Justice, PEJ), partidario de Erdogan, se disolvió después de obtener menos de 10.000 votos en las elecciones legislativas de 2017.
En los Países Bajos, el partido DENK (Politieke Beweging Denk), cercano a Erdogan y al partido AKP, tiene sólo tres de los 150 escaños en la cámara baja del Parlamento holandés y ninguno en el Parlamento Europeo. En Suecia, el partido islamista Matiz (Partiet Nyan), alineado con Erdogan, obtuvo escaños en dos municipios con grandes comunidades de inmigrantes musulmanes, pero no logró obtener ningún escaño en el Parlamento sueco.
Sin embargo, el Ministro del Interior de Baviera, Joachim Herrmann, explicó que DAVA está lejos de ser inofensivo. “Los amigos del partido AKP de Erdogan”, dijo, están utilizando DAVA “para tratar de ejercer influencia directa en el Parlamento Europeo”. Aseguró que los esfuerzos “por hacer valer directamente los intereses turcos allí mediante su candidatura al Parlamento Europeo es un paso completamente nuevo” que “es también una señal de alarma para los acontecimientos en Alemania”.
El Ministro de Agricultura de Alemania, Cem Özdemir, del partido de los Verdes, concluyó: “Lo último que necesitamos es que un vástago de Erdogan se presente a las elecciones aquí”.
FUENTE: Soeren Kern / Middle East Forum / Fecha de publicación original: 13 de mayo de 2024 / Traducción y edición: Kurdistán América Latina