Por Agencia de Noticias ANF* – Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) emitieron un comunicado este sábado confirmando que “se ha llegado a un acuerdo para extender el alto el fuego por quince días, a través de mediación internacional, mientras continúa el diálogo con Damasco”.
Las FDS remarcaron “su compromiso con el acuerdo y su dedicación a respetarlo, lo que contribuye a la desescalada, la protección de los civiles y la creación de las condiciones necesarias para la estabilidad”.
Más temprano durante esta jornada, las FDS denunciaron que a pesar del acuerdo de alto el fuego que se inició el 20 de enero, las milicias yihadistas que dependen del régimen de Damasco continuaban con sus preparativos militares y la escalada bélica en las regiones de Jazira y Kobane.
Las FDS alertaron que las milicias, apoyadas por el Estado turco, empujan a la región hacia una nueva confrontación.
“Aunque nuestras fuerzas han cumplido y continúan cumpliendo con los términos del acuerdo de alto el fuego, afirmamos que los preparativos militares emprendidos por el gobierno de Damasco contradicen completamente sus obligaciones y revelan esfuerzos deliberados para socavar la desescalada y orientar la situación hacia la guerra en lugar de soluciones políticas”, subrayaron las FDS.
Al mismo tiempo, las fuerzas de autodefensa de Rojava instaron a la comunidad internacional y a las partes implicadas a realizar esfuerzos urgentes para garantizar el cumplimiento del acuerdo de alto el fuego y prevenir cualquier medida de escalada que pudiera amenazar la seguridad y la estabilidad en la región.
Por otra parte, la Administración Autónoma Democrática del Norte y Este de Siria (AADNES) denunció el fuerte asedio de las milicias yihadistas sobre la ciudad de Kobane.
En una declaración, la AADNES advirtió que la ciudad está viviendo “un verdadero desastre humanitario que amenaza la vida de cientos de miles de ciudadanos kurdos”, debido a que está completamente aislada y el régimen sirio le cortó la electricidad y el suministro de agua.
Desde la AADNES recordaron que Kobane no es solo una ciudad, sino “un símbolo de resistencia, cuyo nombre está grabado en la memoria de los sirios y de todo el mundo tras grandes sacrificios realizados contra el terrorismo en nombre de la humanidad”.
“El asedio y el ataque a Kobane constituyen un ataque directo a la voluntad de los pueblos libres y al experimento democrático en el norte y este de Siria”, destacaron en el comunicado.
En la AADNES reclamaron que se deben abrir corredores seguros para el paso de ayuda humanitaria y médica, tratar a los heridos y atender las necesidades básicas de los ciudadanos sitiados.
A su vez, la Administración Autónoma saludó la resistencia y unidad del pueblo de Hasaka y de todas las ciudades del cantón del Cizîr, en Rojava, frente a los ataques y amenazas. “Esta resistencia es un signo de la conciencia y determinación del pueblo para defender su tierra, honor y proyectos democráticos”, manifestaron en la AADNES.
*Edición: Kurdistán América Latina