“Los kurdos en Irán no son ‘separatistas’ como afirma el régimen”

En la noche del 13 de junio, Israel atacó las provincias iraníes de Teherán, Kermanshah, Tabriz, Qom, Lorestán y Hamadán, bombardenado sus instalaciones nucleares y bases de misiles. El Jefe del Estado Mayor iraní, Mohammad Baqer, y el Comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Iraní, Hossein Salami, así como los científicos nucleares Mohammad Mehdi Tehranchi y Farydoun Abbas, murieron en los ataques. Irán continúa lanzando misiles balísticos en represalia y los ataques recíprocos entre los dos países continúan. Irán, cuyas ciudades están bajo fuego enemigo y cuyo mando ha sido duramente atacado, ha incrementado recientemente sus despliegues militares en las ciudades de Rojhilat (Kurdistán iraní). Mientras Oriente Medio y el mundo siguen de cerca la evolución de la guerra entre Israel e Irán, el Partido por la Vida Libre de Kurdistán (PJAK), que lucha por los derechos del pueblo kurdo, hizo un llamamiento a todo el pueblo iraní a la autogestión y la organización.

Al enfatizar que existen otras opciones además de la guerra y la dictadura, el PJAK afirmó: “La lucha democrática popular y la revolución ‘Jin, Jiyan, Azadi’ (Mujer, Vida, Libertad) traerán la libertad a Irán”. También a la organización popular: “Llamamos a todos los pueblos a movilizarse para la construcción de una sociedad democrática autogobernada”.  

La copresidenta del PJAK, Peyman Viyan, respondió a nuestras preguntas sobre la guerra entre Israel e Irán, la actitud del pueblo kurdo, la imposición del Estado turco al PJAK a desarmarse, y la situación de los prisioneros del PJAK en las cárceles iraníes.

-Mientras las conversaciones entre Estados Unidos e Irán seguían en curso, Israel atacó a Irán. ¿Qué cree que ocurrirá en Irán?

-Lo que ocurre en Irak, Libia y Siria también ocurre de forma diferente en Irán. Este asunto está relacionado, en cierta medida, con el régimen iraní. Si el régimen continúa resistiéndose, los ataques se intensificarán. Las manos de Irán en el exterior han sido cortadas y, en este momento, su armamento en el interior también está siendo atacado uno a uno. Numerosos comandantes y administradores han sido asesinados. El paradigma de la República Islámica ya es contradictorio. La mentalidad “farsi” (persa + chiita) es la mayor contradicción. Por otro lado, el grupo especulador dentro del régimen está bloqueando el paso de fuerzas sensatas y moldeando la política según sus propios intereses. La crisis económica está ejerciendo presión tanto sobre la población como sobre el Estado. Además, hay una grave sequía. Solo hay agua en el norte y en los (montes) Zagros. Se teme una gran oleada migratoria desde Isfahán, Shiraz y Kerman. Estos factores y los recientes ataques tendrán un gran impacto en la población. Por lo tanto, este asunto se está abordando con mucha cautela. Por otra parte, la cuestión de las fuerzas contrarias al régimen, especialmente las fuerzas kurdas, es diferente y debería abordarse de manera especial.

-¿Qué harán los kurdos en este proceso? ¿Cuál será el destino del régimen?

-Los kurdos exigen sus derechos fundamentales en Irán. No son “separatistas”, como afirma el régimen. Los kurdos son quienes se mantienen más organizados y precavidos en Irán en este momento. Algunas fuerzas intentaron utilizar la resistencia “Jin, Jiyan, Azadi” para sus propios intereses. Sin embargo, fuimos muy cuidadosos durante este proceso y mantuvimos nuestra postura clara. Esto demostró cómo los kurdos se han convertido en el motor del cambio social y político. Rêber Apo (Abdullah Öcalan) afirmó hace más de veinte años: “El kurdo libre es la nueva identidad de Medio Oriente”. 

El régimen debería saber bien que los kurdos reclaman sus derechos fundamentales. Los kurdos piensan con mayor amplitud, con su paradigma libertario, y exigen sus derechos fundamentales. Lucharemos por nuestros derechos sin importar las condiciones. Los kurdos están a favor de una administración conjunta cuya formulación sea debatible, no conflictiva. Al mismo tiempo, los kurdos se defienden a sí mismos y tienen poder político y organizado. No renunciaremos a nuestra identidad kurda ni a nuestros derechos. Como dijo Rêber Apo: “El kurdismo es ahora una verdad garantizada”. Estamos en el camino de la verdad y nuestra identidad kurda es nuestra verdad. 

-Se ha iniciado un proceso en Turquía con el llamado del líder del pueblo kurdo Abdullah Öcalan. El Estado turco también exige que el PJAK deponga las armas. ¿Cómo interpreta esto?

-Sin duda, el Estado turco debería reconocer el valor del llamado de Rêber Apo. El Estado turco actúa conforme a su antigua mentalidad. Debe reconocer la voluntad y el poder de los kurdos. Hemos llegado a este punto. El PJAK es un partido que lucha por los derechos de los kurdos en Irán. ¿Por qué el Estado turco quiere atacar al PJAK? En muchos países, el paradigma de Rêber Apo ha sido influenciado y lo debaten. ¿Intervendrá el Estado turco en todos estos casos? ¿Intervendrá Teherán sobre todos los que luchen según este paradigma en África o América? Estos métodos son erróneos. El PJAK lucha según la filosofía y el paradigma de Rêber Apo. Su trabajo depende de su propia estructura y de los kurdos en Rojhilat. Lo hemos dicho claramente y lo reiteramos: continuaremos nuestra lucha y haremos todo lo posible. Llevamos más de un año revisando, debatiendo y tomando decisiones sobre diversos temas. Tenemos el poder y el potencial para adaptarnos a cualquier condición y situación. El Estado turco debería resolver primero sus propios problemas.

-Sabemos que el régimen iraní ha condenado a muerte a Werishe Muradi, Pakhshan Azizi y Sherife Muhammedi. Se ha lanzado una campaña por la libertad contra la pena de muerte. ¿En qué etapa se encuentra actualmente la campaña y cuál es el estado de salud de las tres compañeras? 

-Cientos de personas han sido condenadas a muerte en Irán, y un número significativo de ellas ha sido de mujeres. Durante mucho tiempo, las mujeres luchadoras y revolucionarias han recibido sentencias severas. Podemos citar como ejemplos de esta situación a Shirin Elemhuli, quien fue ejecutada junto con tres camaradas en 2010, y a nuestra amiga Zeyneb Celaliyan, quien se ha resistido y no se ha entregado pese a estar en prisión durante 17 años. Las condenas a muerte impuestas a Muradi, Azizi y Muhammedi son una continuación de la misma política. Muchas mujeres combatientes han sido castigadas ilegalmente. Pakhshan Azizi fue arrestada hace 16 años, acusada de realizar propaganda contra el régimen y fue brutalmente torturada. Sin embargo, Pakshan era periodista y trabajaba en el ámbito social y psicológico en Rojava (Kurdistán sirio). Por lo tanto, actualmente cuenta con un gran apoyo, ya que todos saben que la pena de muerte es ilegal. Werishe Muradi recibió recientemente la ciudadanía honoraria de un municipio de Italia y hay muchos eventos similares.

Sherife Muhammedi también es una luchadora de izquierdas y se están tomando medidas en su defensa. La campaña “No a la pena de muerte, sí a la vida libre” ha atraído gran atención en Kurdistán, Irán y el mundo. Miles de personas se han unido a la campaña, lanzada bajo el liderazgo de KJAR (Comunidad de Mujeres Libres del Kurdistán Oriental). La campaña y las acciones continuarán hasta que sea abolida la pena de muerte.

Ante todo, debo señalar lo siguiente: la detención de las tres camaradas constituye una ilegalidad en sí misma. La tortura física y psicológica a la que son sometidas constituye un crimen de lesa humanidad. No pueden acceder a muchos de sus derechos. Incluso sus juicios se llevaron a cabo siguiendo las órdenes de los servicios de inteligencia. Se enfrentaron a la pena de muerte sin poder defenderse ante el tribunal. Llevaron a Pakshan a la horca tres veces para obligarla a confesar. En resumen, se libra una guerra especial contra las presas políticas. Las camaradas se encuentran actualmente detenidas en Teherán y sus familias tienen grandes dificultades para visitarlas. De hecho, a menudo se les impiden las visitas familiares. No pueden acceder a su derecho a la salud. Existen graves violaciones de derechos humanos en todas las cárceles de Irán, pero lo que sufren las mujeres es peor. Nuestras amigas representan la filosofía “Jin, Jiyan, Azadi”. Con la resistencia de las mujeres kurdas, las cárceles se han convertido en los espacios de lucha más radicales y organizados. Estas mujeres se inspiran y fortalecen en la filosofía apoísta y la ven como un manifiesto de resistencia y libertad.

-La pena de muerte es un problema grave y ustedes la denuncian constantemente. Hay una guerra en marcha ahora mismo. ¿Cuál es la situación actual?

-Tras la resistencia de “Jin, Jiyan, Azadi”, las condenas a muerte aumentaron. Cientos de personas son ejecutadas cada año. Las ejecuciones se llevan a cabo incluso durante la guerra. Las tasas han aumentado, especialmente en ciudades donde la resistencia es fuerte. A esto se suma el genocidio cultural y físico. También buscan reprimir las reacciones contra el régimen mediante ejecuciones. En otras palabras, podemos decir que la ejecución es el arma defensiva del régimen. En 2024, un total de 31 mujeres fueron ejecutadas. Aproximadamente sesenta presos políticos se enfrentan a la pena de muerte. Decenas de personas son ejecutadas cada día y nadie habla de ellas. Consideramos las condenas a muerte impuestas a mujeres como una “venganza contra las mujeres”. Estas son la continuación de las políticas de feminicidio. Por ejemplo, la mayoría de las mujeres condenadas a muerte son víctimas de matrimonio infantil. Las mujeres que se rebelan contra los hombres y se defienden son castigadas en los tribunales. Sin embargo, pase lo que pase, el régimen no puede defenderse con la pena de muerte. Porque la ira y el resentimiento de la gente son muy grandes.

-¿Cuántos presos del PJAK hay en prisión? ¿Cuáles son sus edades y géneros? ¿Qué tipo de problemas enfrentan?

-Nuestros compañeros del PJAK que están presos suelen tener entre veinte y cincuenta años. Sin embargo, también hay muchos ciudadanos que han sido arrestados por ser miembros del PJAK. Sus cifras oficiales no son claras. Hemos declarado que Zeyneb Celaliyan lleva 17 años en cautiverio. Werishe Muradi, miembro de KJAR, también sigue en cautiverio. Nuestro camarada de Wan, Şakir Baqî, fue condenado a 30 años de prisión. Lleva 17 años en cautiverio y recientemente fue operado de la espalda. Nuestro compañero Îdrîs Feqihî (Aryo) fue hecho prisionero con heridas. Su estado no se ha esclarecido desde hace unos cinco años. Nuestro camarada Mutelib Ehmedian también está cautivo y su salud es muy crítica. Pakshan Azizi afirmó: “Llaman a toda patriota miembro del PJAK”. Así que hay millones de miembros del PJAK que apoyan la libertad.

De todos modos, los presos no han sido juzgados en tribunales justos. Además, sufren problemas como la negación de su derecho a recibir tratamiento, el exilio, la prohibición de visitas y el aislamiento en las cárceles. Por otro lado, se impide arbitrariamente la liberación de quienes han cumplido sus condenas. Muchas personas arrestadas en la resistencia “Jin, Jiyan, Azadî”, y posteriormente liberadas, se suicidaron. Sospechamos que fueron sometidas a torturas severas y crímenes humillantes en las cárceles. O bien, podrían haber recibido drogas tóxicas y narcóticos. Este asunto no se ha investigado lo suficiente. Actualmente, decenas de familias buscan los cuerpos de sus hijos y además desconocen lo que sufrieron en las cárceles. Los cuerpos de los presos políticos no son entregados a sus familias.

FUENTE: Felekxan Serhat / Yeni Ozgur Politika / Traducción y edición: Kurdistán América Latina

miércoles, junio 18th, 2025