La venganza de Erdogan

Sebahat Tuncel fue la primera diputada en la historia parlamentaria de la República de Turquía elegida estando en prisión, en 2007. En 2013 fue elegida copresidenta del Partido Democrático de los Pueblos (HDP) y en 2016 se convirtió en copresidenta del partido de las Regiones Democráticas (DBP), organización hermana del HDP, centrada en las administraciones locales.

Fue arrestada en 2016 y detenida hasta el 16 de mayo de 2024, acusada en el “Juicio de Kobanê” -junto con 108 políticos, líderes, activistas y partidarios del HDP-, por separatismo, terrorismo y asesinato luego de haber llamado a la gran protesta en octubre de 2014 contra el apoyo del gobierno turco a ISIS, que fuer violentamente reprimida por la policía, que mató a 46 manifestantes y arrestó a otros 323.

Entre las 24 condenas en primera instancia destacan los ex copresidentes del HDP Demirtaş y Yüksekdağ, condenados a 42 y 32 años, respectivamente. Tuncel, condenada a 12 años por “pertenencia a una organización ilegal”, fue puesta en libertad junto con la ex co-alcaldesa de Amed (Diyarbakir), Gültan Kışanak, al haber cumplido su condena en prisión preventiva.

Sebahat Tuncel

-En su primer discurso fuera de prisión afirmó que salir en libertad no es gran cosa y no significa ser libre. ¿Qué quiso decir?

-El caso Kobanê forma parte de la política antikurda del Estado. El movimiento político kurdo, sus partidarios y los socialistas han sido tomados como rehenes por la politización del sistema judicial. Esta política seguirá siendo utilizada como arma contra los kurdos por la alianza fascista AKP-MHP-Ergenekon. Además, la decisión del tribunal de primera instancia no es definitiva, el juicio continúa. Otro problema es la política agresiva hacia el movimiento político kurdo y el movimiento de mujeres kurdas, lo que ha agravado la crisis política y económica en Turquía. El caos y la crisis que vive Turquía hoy no pueden considerarse independientemente de la cuestión kurda. El Estado ignora la existencia de los kurdos y usurpa sus derechos y libertades. Esta negación es la base de las políticas de exterminio y asimilación contra los kurdos en Turquía: “Lo que no existe no tiene libertad”. Turquía considera la existencia del pueblo kurdo como una amenaza para sí misma y, por lo tanto, usurpa los derechos de entre 25 y 30 millones de kurdos. Los kurdos están efectivamente excluidos de la ciudadanía constitucional, se les aplica principalmente la ley antiterrorista, y todas sus actividades, organizaciones y actividades políticas están criminalizadas sobre esta base. Esto se puede ver muy claramente al observar las sentencias dictadas en el caso Kobanê. En definitiva, no se puede hablar de libertad si no hay libertad de pensamiento y de expresión, libertad de prensa, libertad de organización y libertad de acción. Desde este punto de vista, nuestra liberación no significa que seamos libres. Sin embargo, no aceptamos esta situación. Seguiremos luchando por el desarrollo de la democracia, por la libertad del pueblo kurdo y por una paz honorable.

-En el mismo discurso definió este caso como un “juicio de venganza”. ¿De qué se venga el gobierno turco contra el HDP?

-El Partido Democrático de los Pueblos es el partido de lucha común del movimiento político kurdo, el movimiento socialista turco y las fuerzas democráticas y libertarias. Tiene una perspectiva libertaria sobre la solución de todos los problemas sociales en Turquía, especialmente la cuestión kurda, la cuestión ecológica y la liberación de la mujer. El HDP tiene un programa basado tanto en la democratización de Turquía como en una solución a la cuestión kurda. Entre 2013 y 2015 participó institucionalmente en el proceso de diálogo y negociación llevado a cabo con Abdullah Öcalan en İmralı. Las elecciones de junio de 2015 demostraron el gran apoyo de la sociedad a las políticas y el programa de nuestro partido. El gobierno del AKP vio la posición antisistema del HDP y su política basada en la paz y la negociación como una amenaza, por lo que volcó la mesa de negociaciones e implementó políticas de guerra. En 2014, mientras el pueblo kurdo libraba una gran lucha contra ISIS, el AKP y sus socios apoyaron a organizaciones yihadistas como el mismo ISIS y Al Qaeda contra los kurdos. La política neo-otomana de Turquía en Oriente Medio es conocida por todos, y el apoyo que brindó a las organizaciones yihadistas durante ese período también es conocido por muchas potencias internacionales. Turquía ha preferido estar cerca de los grupos yihadistas que de los kurdos y ha adoptado estratégicamente una política antikurda tanto en su política interna como internacional para evitar que el pueblo kurdo gane su estatus. El hecho de que el gobierno del AKP mantuviera un diálogo con el líder del pueblo kurdo Abdullah Öcalan en İmralı, por un lado, y apoyara al ISIS contra los kurdos, por el otro, muestra que el AKP en realidad apunta a liquidar el movimiento político kurdo en lugar de resolver el problema y la cuestión kurda. Para comprender las verdaderas intenciones del AKP es necesario saber que mientras se desarrollaba el proceso de diálogo y negociación se redactó, preparó y aplicó un documento secreto llamado “Plan de Destrucción”. Según este plan, en lugar de resolver el problema kurdo es necesario eliminar el movimiento político kurdo y la demanda del pueblo kurdo de igualdad y libertad desde una perspectiva de seguridad, al igual que en el “Plan de Reforma Oriental”.

El no reconocimiento de los resultados de las elecciones de 2015, la renovación de las elecciones el 1 de noviembre y la implementación por parte de Turquía de políticas de represión y coerción contra el HDP, el movimiento político kurdo, el movimiento de mujeres kurdas y la oposición democrática, fueron puestos en práctica como parte de la política de no solución del AKP y de los planes antes mencionados. El caso de la conspiración de Kobanê, el caso del cierre del HDP, el régimen de fiduciarios (interventores municipales), el régimen de aislamiento en İmralı, que se convirtió en tortura, siguen siendo parte de la política de guerra del AKP. La solidaridad del HDP con el pueblo de Kobanê, la capacidad de crear solidaridad con el pueblo turco y la liberación de Kobanê gracias a esta solidaridad no coinciden con los intereses del AKP. La derrota de las bandas de ISIS en Kobanê significó, en realidad, la derrota del AKP. Por este motivo, el AKP lanzó el caso de conspiración Kobanê para castigar al movimiento político kurdo y a los socialistas solidarios. La apertura del caso con el pretexto de los acontecimientos de Kobanê, seis años después de los hechos, sin justificación alguna y sin ningún fundamento jurídico, la apertura del caso de cierre del HDP y la toma como rehenes de miles de políticos kurdos, el régimen y el sistema de tortura de Imrali, no pueden considerarse independientemente de la política de guerra de la alianza fascista AKP-MHP-Ergenekon contra los kurdos. En la actualidad, el pueblo kurdo y el movimiento político kurdo han resistido contra la política de guerra del AKP y el régimen de Turquía ha entrado en crisis. La salvación de los pueblos de Turquía y la salida a la crisis actual es la construcción de una república democrática y la solución de la cuestión kurda en el marco de la autonomía democrática.

-¿Cree que el caso Kobanê tiene un impacto en la dinámica política en Turquía?

Las operaciones de genocidio político llevadas a cabo por el Estado contra los kurdos, el nombramiento de síndicos en los municipios, la detención y arresto de coalcaldes, parlamentarios, diputados y copresidentes del HDP fueron el comienzo de un proceso que no concierne sólo los kurdos, sino a toda la sociedad turca. El hecho de que el Estado haya elegido la guerra en lugar de la paz por la cuestión kurda condujo al comienzo de una nueva era en Turquía, en la que los derechos y libertades democráticas, la libertad de pensamiento y de expresión fueron abolidos, y las demandas de derechos y libertades de los kurdos fueron criminalizadas. El gobierno del AKP reprimió a la oposición democrática en el oeste de Turquía con el caso Gezi y a la oposición política kurda con el caso Kobanê, lo que resultó en un cambio de régimen. Durante este proceso, utilizando como excusa el fallido intento de golpe de Estado del 15 de julio, se dejó de lado la democracia, se usurparon derechos y libertades, el Parlamento perdió todas sus funciones, los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial se transformaron en un monopolio, y se construyó un régimen presidencial que se llama “régimen de un solo hombre”. Se implementó el aislamiento absoluto impuesto a Abdullah Öcalan y a sus compañeros en la prisión de la isla Imrali, la instalación de fideicomisarios que usurparon la voluntad del pueblo, el proceso para el cierre del HDP, el caso Kobanê y muchos otros casos simultáneamente, como parte de la política de construcción del nuevo régimen de Turquía. Durante este proceso, se ha desarrollado en la sociedad un clima de miedo y opresión. La más mínima demanda social fue respondida con detenciones y arrestos, los derechos humanos y las libertades fundamentales quedaron en manos de la arbitrariedad del gobierno del AKP y sus socios. Si analizamos los acontecimientos desde 2015, nos daremos cuenta de que los procesos de Gezi y Kobanê en realidad se implementaron como parte de una política planificada en Turquía y la institucionalización en el poder de la alianza AKP-MHP-Ergenekon.

-¿Cree que existe la posibilidad de que se haga justicia y que sus colegas sean liberados en las próximas etapas del juicio?

-Para que se haga justicia, el Estado necesita una nueva perspectiva y una nueva estrategia sobre la cuestión kurda. Como intenté expresar anteriormente, el caso de conspiración de Kobanê y todos los casos contra los kurdos son políticos. Cuando se alcance una solución democrática y pacífica a la cuestión kurda, la situación de los presos políticos también volverá al primer plano. Esta no es una situación exclusiva de Turquía: en todas las experiencias mundiales los presos políticos están en la agenda de negociaciones. Actualmente hay más de 10.000 presos políticos kurdos en las cárceles turcas. Los presos políticos kurdos en las cárceles organizaron protestas como parte de la campaña por una solución democrática al problema kurdo y por la libertad de Abdullah Öcalan. A pesar de las numerosas violaciones de sus derechos, las ilegalidades y las injusticias que sufren los presos en prisión, ellos se organizan y actúan para la solución del problema kurdo más que para su propia situación. Dado que consideran el régimen de tortura de Imrali como el centro de la política de no solución del problema kurdo, creen que debe romperse el aislamiento absoluto impuesto al líder del pueblo kurdo Abdullah Öcalan, por lo que están tratando de atraer la atención pública mediante no comparecer ante el tribunal, no aprovechar las visitas familiares y no hacer uso de su derecho a una llamada telefónica semanal de 10 minutos, asumiendo la responsabilidad de la solución. La formación de una opinión pública democrática fuerte puede garantizar el retorno de la legalidad y la implementación de las sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Dado que las decisiones se toman en función de los acontecimientos políticos y no de la Constitución y la ley, la solución será una solución política. Si se hubiera aplicado la ley, todos nuestros amigos hoy estarían afuera. Dado que los kurdos han sido excluidos del sistema legal normal, lo que sucederá legalmente depende de los acontecimientos políticos. En este sentido, la opinión pública democrática y los amigos de los kurdos tienen una gran responsabilidad. En otras palabras, podemos asegurar la libertad de nuestros amigos luchando y resistiendo.

-¿Qué papel han desempeñado las mujeres en los recientes intentos de resolver la cuestión kurda? ¿Y qué papel cree que tienen las mujeres en la democratización de Turquía?

-El problema de la libertad de las mujeres es estratégico para nosotras. Sabemos que una sociedad en la que las mujeres no son libres no será libre, por lo que asegurar la igualdad entre mujeres y hombres, la participación de las mujeres en la vida política, social, cultural y económica y su participación en los mecanismos de toma de decisiones y de implementación, es estratégico tanto en el plano político como en el cambio social. Uno de los principales períodos de la lucha por la liberación de la mujer fue el del proceso de paz. Aunque las mujeres no eligen la guerra, las mujeres y los niños son víctimas de las guerras. Vemos dolorosamente esta realidad en la actual ocupación israelí de Palestina. La participación de las mujeres en los procesos de paz desempeña un papel crucial no sólo para eliminar la destrucción causada por la guerra y curar las heridas, sino también para construir una nueva vida basada en la línea de la libertad de las mujeres. Para las mujeres que viven en el sistema capitalista dominado por los hombres, cada día de la vida significa lucha y guerra. El sistema machista no deja a las mujeres un espacio vital seguro y no violento en el que respirar. Los procesos de guerra y conflicto agravan los problemas que viven las mujeres y conducen a la sistematización de la violencia contra las mujeres, la pobreza, la migración forzada y la violación. La lucha organizada de las mujeres juega un papel importante en la eliminación de la destrucción causada por la guerra y la construcción de vidas saludables. La lucha por la paz también se refiere al proceso de construir una nueva vida y eliminar todos los daños causados ​​por la guerra y curar las heridas. Este proceso requiere una lucha larga y difícil.

Como movimiento político kurdo y movimiento de mujeres kurdas, sabemos que el proceso de consolidación de la paz no puede desarrollarse sin la lucha organizada de las mujeres. En nuestra experiencia como mujeres kurdas en el desarrollo de la paz social, a pesar de todas las políticas estatales de opresión y persecución, hemos logrado avances significativos en nuestra lucha política, social y cultural. El sistema de copresidencia y la organización única y autónoma de mujeres con igual representación, no sólo han cambiado la vida de las mujeres, sino que también han llevado a cambios significativos en su vida política, social y económica. Hay que decir que la fuerte relación amistosa de Abdullah Öcalan con las mujeres fue efectiva en cuanto a su participación en las negociaciones. Sabemos por experiencia personal que no es posible tomar decisiones que protejan a las mujeres, que garanticen sus vidas y que miren al futuro con confianza y esperanza, con mecanismos en los que las mujeres no participan. Como movimiento de mujeres kurdas, somos conscientes de esta realidad y estamos tratando de asegurar el futuro de las mujeres organizándonos en partidos políticos, organizaciones mixtas, sindicatos, organizaciones no gubernamentales, en resumen, en todos los ámbitos de la vida. El hecho de que camaradas del movimiento de mujeres participaran en las negociaciones es el resultado de la lucha y el trabajo de las mujeres y de la línea del movimiento político kurdo por la libertad de las mujeres.

-Para concluir, ¿hay algo que le gustaría decir a la comunidad internacional y a la opinión pública?

-Kurdistán fue dividido en cuatro partes entre Irán, Irak, Siria y Turquía, y el pueblo kurdo fue sometido a las políticas de opresión y violencia de estos cuatro Estados. La Unión Europea, el Reino Unido y los Estados Unidos han jugado un papel fundamental en dividir la geografía de Oriente Medio en Estados nacionales y en transformar Oriente Medio en un centro de violencia y conflicto. Por lo tanto, el problema kurdo es un problema internacional. Y su solución debe encontrarse en el ámbito internacional. El Kurdistán autónomo democrático, la república democrática, la confederación democrática de Oriente Medio propuesta por los kurdos como solución al problema es un proyecto importante tanto para la solución de la cuestión kurda como para la democratización de los Estados en los que viven los kurdos, y por la paz y la democracia de los pueblos de Oriente Medio.

Turquía expresa en cada ocasión su deseo de unirse a la Unión Europea. La entrada de Turquía en la Unión Europea sólo será posible con una solución democrática y pacífica a la cuestión kurda. Si los Estados europeos y las potencias internacionales apoyaran y presionaran a Turquía para lograr una solución pacífica a la cuestión kurda y la democratización del país, esto sería un incentivo para que Turquía tomara medidas. El reconocimiento por parte de la comunidad internacional de la existencia del pueblo kurdo, el restablecimiento de sus derechos como pueblo y el reconocimiento del derecho del pueblo kurdo a la autodeterminación como un derecho humano fundamental contribuiría a la solución de la cuestión kurda en las cuatro partes de Kurdistán. En particular, el reconocimiento del estatus de Rojava, es decir, el noreste de Siria, conduciría a nuevos pasos hacia adelante en la cuestión kurda en Turquía. Creo que la solidaridad y el apoyo a los kurdos en su lucha por la libertad es una responsabilidad humanitaria y de conciencia hacia el pueblo que salvó a la humanidad de un flagelo como ISIS. En el caso de la conspiración de Kobanê, el Estado turco castigó la solidaridad a través del Poder Judicial. Los pueblos del mundo y las fuerzas democráticas y libertarias pueden responder a la injusticia contra los kurdos aumentando la solidaridad con ellos.

FUENTE: Tiziano Saccucci / Il Manifesto / Fecha de publicación original: 8 de junio de 2024 / Traducción y edición: Kurdistán América Latina

miércoles, junio 12th, 2024