Por Wladimir van Wilgenburg* – El 25 de febrero pasado, el portal The New Region publicó una entrevista con la copresidenta del Partido de la Vida Libre de Kurdistán (PJAK), Peyman Viyan. El PJAK es uno de los principales partidos políticos en Rohjilat (Kurdistán iraní), ilegalizado y perseguido por el Estado iraní.
Debido a los ataques lanzados el fin de semana por parte de Estados Unidos e Israel contra Irán, y la respuesta militar de Teherán, publicamos la entrevista completa, ya que permite conocer el análisis de una destacada dirigenta kurda sobre la situación en Rohjilat, marcada no solo por la guerra, sino por la reciente conformación de una coalición de partidos políticos kurdos.
-¿Recibieron algún apoyo externo para esta nueva alianza kurda de Rojhilat?
-Llevamos mucho tiempo trabajando en la unificación de los partidos kurdos. Esta labor constituye uno de nuestros esfuerzos estratégicos. Todos los partidos han desarrollado esfuerzos en este marco, y nosotros, como PJAK, hemos trabajado y luchado continuamente por la unificación de las partes. Para que estos esfuerzos de las partes lleguen a buen puerto y se desarrollen medidas prácticas, se establecieron mecanismos de trabajo. Uno de estos mecanismos, con la participación de todas las partes, fue el establecimiento del centro de diálogo. Han transcurrido ocho meses desde su creación entre siete partidos. Se llevó a cabo un intenso trabajo y negociaciones, y se planificaron y llevaron a cabo con frecuencia actividades conjuntas. Como resultado de estos esfuerzos, se formó una alianza política entre los partidos políticos del Kurdistán Oriental (Rohjilat). Este paso y desarrollo no se promovieron con el apoyo de ninguna fuerza externa. Esta labor se realizó con base en la necesidad del momento y el deber nacional, con la voluntad de todas las partes. Es un trabajo estratégico y a largo plazo. Al mismo tiempo, es el plan y el proyecto de las partes para hacer realidad las demandas de nuestro pueblo en el Kurdistán Oriental. Podemos decir que es un paso histórico, una nueva etapa de la lucha. Esta alianza representa la unificación del poder del pueblo kurdo en el Kurdistán Oriental.
-¿Tienen alguna relación o negociación con Estados Unidos? ¿Están ellos, o quizás Israel, dispuestos a apoyarlos?
-Para resolver el problema del pueblo kurdo en el Kurdistán Oriental mediante un proceso democrático, estamos dispuestos a negociar con todos. Todas nuestras negociaciones están al servicio de la libertad de nuestro pueblo. Estamos dispuestos a contactar con cualquier persona o poder que reconozca la voluntad y la existencia de nuestro pueblo y muestre respeto. Vemos, a partir de la experiencia de las guerras en Medio Oriente, que las políticas de las potencias externas no sirven al pueblo y solo sirven a su propia autoridad. Debido a estas políticas egoístas, la población de la región, y especialmente la de Kurdistán, ha sufrido un profundo sufrimiento. Por ello, si bien estamos abiertos a las relaciones, también actuamos con mesura y sensibilidad. Respecto a potencias como Estados Unidos e Israel hasta ahora no hemos mantenido relaciones.
-El hijo del Sha, Reza Pahlavi, ha conseguido más apoyo en el último año, ¿cómo lo ve?
-Como dije, estamos dispuestos a negociar con cualquier poder y oposición que luche por una política democrática, un Irán democrático y libre. Como observamos, Reza Pahlavi no tiene una mentalidad democrática. No tiene un plan ni proyecto diferente del sistema de autoridad del régimen iraní. En muchas evaluaciones y opiniones sobre Reza Pahlavi queda claro que su plan también se enmarca en una mentalidad nacionalista y sexista. Quienes luchan contra la mentalidad nacionalista, sexista y religiosa del régimen iraní y sacrifican sus vidas no pueden aceptar que otro poder con la misma mentalidad los dirija ni los acepte como gobernantes del país. Aunque un pequeño porcentaje se muestra partidario de Reza Shah, lo cierto es que no cuenta con un apoyo muy sólido en la sociedad iraní. A menudo, cuando Pahlavi intenta evaluar un tema, con su propaganda, divide el poder del pueblo y genera serias dudas en las naciones oprimidas de Irán. Al mismo tiempo, esto se convierte en motivo de apatía popular. Existe una historia del padre y abuelo de Reza Pahlavi en Irán. Si él también actuara con la misma mentalidad, pocos lo aceptarían. Nadie aceptaría a otro dictador como líder si no se siente obligado a hacerlo. El pueblo iraní tiene experiencia y práctica; su nivel de conciencia es muy alto. Por eso, sabe cómo y con qué poder y personalidad actuar y participar. El pueblo necesita apoyo, y es cierto, pero cualquier poder que imponga su mentalidad a la voluntad del pueblo, este no lo aceptará.
-En la declaración conjunta, la alianza (de partidos kurdos) dice que está dispuesta a trabajar con otros grupos. ¿Esto incluye también a Reza Pahlavi?
-En el texto de la alianza se establece claramente que cualquier potencia con mentalidad democrática posee un plan y un proyecto para el Kurdistán Oriental e Irán, estamos dispuestos a negociar y colaborar con dichas potencias. Una de las responsabilidades de la alianza es crear y desarrollar relaciones sólidas basadas en una solución democrática al problema del pueblo kurdo y de los pueblos de Irán. La alianza está abierta al diálogo y desea trabajar conjuntamente.
-En la declaración conjunta, mencionan la autoadministración (de Rohjilat). ¿Trabajarán por un Kurdistán iraní independiente, por la autonomía o por el federalismo?
-En nuestra opinión, y de acuerdo con las normas modernas, la autoadministración, con una fórmula adecuada y conforme a las condiciones del pueblo iraní, es un derecho de todos los pueblos, y el pueblo kurdo es uno de ellos. Un pueblo capaz de defender su voluntad política puede gobernarse a sí mismo. A esto le llamamos autoadministración. Ninguna persona ni poder viene del exterior para gobernar al pueblo. Nuestro objetivo es determinar el destino del pueblo kurdo en un país democrático y lograr que su estatus sea aceptado. Nuestro objetivo es el establecimiento de un Irán democrático. Como pueblo kurdo, lucharemos por un Irán democrático con nuestra libre voluntad. Irán es un país multinacional y multicultural. Para que todos respeten la voluntad de los demás, se necesitan una política y un sistema democráticos, y que cada nación proteja su voluntad política y tenga su propia administración democrática. Para un Irán democrático, es necesaria una administración democrática conjunta. No separamos el Kurdistán Oriental de Irán. Abogamos por la protección de la identidad del pueblo kurdo y la autoadministración democrática dentro de un Irán democrático. Que existan derechos culturales, vitales, sociales y económicos, lengua materna, etc., de forma justa. Esto también garantizará la estabilidad, la paz, la convivencia y la integridad del país. Este es un asunto fundamental. Si no se resuelve, nos resultará difícil afirmar que se alcanzarán la estabilidad y la paz. No debemos permitir que la energía del país se desvíe hacia problemas como la vulneración de los derechos del pueblo. Estos problemas deben resolverse para que la energía de la sociedad se canalice hacia el desarrollo económico, científico, cultural y humano. Este es un asunto fundamental.
-¿También pretenden trabajar con la diáspora kurda?
-Un buen número de nuestra gente del Kurdistán Oriental vive en la diáspora debido a la opresión del régimen iraní. Han pagado un alto precio, pero no han cedido en su lucha. Su exigencia es regresar a su país y vivir en un sistema libre y democrático. Observamos que el mayor apoyo a la unificación de los partidos kurdos del Kurdistán Oriental se dio entre nuestra gente en la diáspora. Una de nuestras principales labores también será con los kurdos en la diáspora.
*Publicado en The New Region / Traducción y edición: Kurdistán América Latina