¿Qué sería de la vida sin música? En tiempos en que el genocidio cultural avanza por todo el mundo, es más importante que nunca comprender las conexiones entre el arte, la cultura y la lucha revolucionaria. En lugar de preguntarnos “pasión o política”, debemos comprender la vida en su totalidad y vivir según principios holísticos. Un ejemplo de esta vida es la de Şehîd Mizgîn (Gurbet Aydin), quien, como mujer kurda, música, política y guerrillera, libró una lucha integral contra el genocidio y el fascismo y por una vida plena, artística y libre. Şehîd Mizgîn nació en 1962 en Batman (Kurdistán del Norte, Bakur, ocupado por Turquía). Conoció el movimiento apoísta a temprana edad y por ello decidió unirse a él a los 18 años. En la academia del PKK (Partido de los Trabajadores de Kurdistán) en el Líbano, recibió formación revolucionaria de Rêber Apo (Abdullah Öcalan). Reconoció su especial conexión con la música, por lo que le encomendó la tarea de impulsar el movimiento artístico y cultural en Europa. En 1982, partió hacia Europa con Şehîd Şefqan. Juntos, formaron grupos de música y folclore, y organizaron un festival anual. También produjeron sus propias canciones, que utilizaron para difundir la filosofía del movimiento entre la gente. Ella sabía lo poderosa que es la música como medio de expresión y utilizó esta conciencia para transmitir la cultura y la historia del pueblo kurdo a las nuevas generaciones. Toda una generación de kurdos creció con sus canciones en sus oídos. Mantener viva la propia cultura es particularmente importante en la diáspora. Era consciente de que la lucha por la cultura kurda no está separada de la lucha política, por lo que regresó a Kurdistán después de unos años. Allí desempeñó un papel importante en la construcción del movimiento de mujeres kurdas.
Solo acordando valores comunes, organizándose sobre esta base y construyendo alternativas en todos los ámbitos de la vida, la lucha por la cultura puede dar frutos.
Tras el martirio de Şehîd Bêrîvan (Binevş Agal), una camarada muy cercana a ella, Şehîd Mizgîn dejó el micrófono y se unió a las filas del ARGK (Ejército Popular de Liberación de Kurdistán). Incluso en la sociedad tuvo un gran impacto en quienes la rodeaban con su actitud cálida, abierta y revolucionaria. En el combate militar, estas cualidades la convirtieron en una comandante exitosa. Fue la primera mujer comandante de guerrilla a nivel regional.
Su ubicación fue delatada, y el 11 de mayo de 1992, soldados turcos lanzaron una operación contra la unidad de Şehîd Mizgîn. Incluso en esta situación demostró su carácter. Luchó junto a sus camaradas hasta la última bala y pasó a la historia del movimiento de liberación kurdo como una artista y guerrillera valiente y afable.
Una generación entera de niñas recibió su nombre en su memoria. Lo que construyó para la cultura kurda continúa hasta nuestros días y tiene una gran influencia en la vida de miles de kurdos en la diáspora, así como en su tierra natal, Kurdistán.
FUENTE: Comuna Internacionalista / Fecha de publicación original: 11 de mayo de 2025 / Traducción y edición: Kurdistán América Latina
