Fue una noche para hablar de la revolución en el norte y este de Siria, de la resistencia del pueblo kurdo, de Abdullah Öcalan y Omar Aziz. En una noche común de un viernes de finales de febrero, el Paliacate de San Cristóbal de Las Casas se llenó de palabras, sonidos, vídeos, imágenes, libros y solidaridad. Ciertamente, no es nada nuevo que las puertas de Vía 5 de Mayo 20 se abran al relato de otros mundos posibles. Tanto que a la entrada del espacio hay tres carteles que recuerdan a Samir Flores Soberanes, compañero indígena y ambientalista asesinado en 2019 en Amilcingo, el estado mexicano que vio nacer a Emiliano Zapata.
San Cristóbal, a pesar de estar cerca del territorio zapatista, es una ciudad difícil en la que las muchas personas solidarias que la habitan están inmersas en la precariedad de la vida. En resistir la turistificación que hace cada vez más arduo vivir en este rincón de México. Fuerza no les falta a los espacios solidarios. Pero el 21 de febrero, a pesar de un cielo gris y un viento frío, decenas de personas salieron de las calles del centro para escuchar a quienes intentaron aportar su experiencia directa y su militancia al lado de los pueblos en resistencia que viven entre Siria, Turquía, Irak e Irán.
La velada se abrió con una puesta al día sobre la situación actual en Siria y las preguntas tras la primera intervención son variadas. Después se habló de Öcalan, de su incansable y heroica búsqueda de la paz a pesar del violento encarcelamiento que le oprime desde hace más de 26 años. Luego, el recuerdo de Omar Aziz deja sin palabras. Durante casi dos horas la gente habla, escucha, ve vídeos, hace preguntas. Pero el tiempo de debate no es suficiente, por lo que incluso después, cuando empieza la música, el baile y los momentos más de convivencia, las preguntas continúan, siendo la más recurrente la del recuerdo de Lenin, “qué hacer” ¿nosotros para apoyar la revolución?
En definitiva, un momento que no hay que dar por descontado en una ciudad que a menudo se presenta como solidaria y dispuesta a ponerse del lado de los que quieren y construyen un mundo diferente, pero que, en cambio, a menudo se encuentra racista y alejada del cambio.
Además de las palabras y las imágenes, se distribuyeron y esparcieron por la ciudad pegatinas denunciando la violencia turca contra la revolución y el gobierno autónomo del norte y el este de Siria, así como algunos panfletos de Omar Aziz y sobre la importancia de la autodefensa en el camino de la construcción de un mundo diferente, nuevo, posible. Desde luego no es la primera iniciativa sobre Confederalismo Democrático en San Cristóbal de las Casas. No es la primera vez que se intentan cruzar las historias de resistencia y alternativa que surgen aquí, en Palestina o en el norte y el este de Siria. No es la primera vez y seguramente no será la última.
FUENTE: Kurdistán América Latina



