El río Khabur, la arteria vital que una vez regó la ciudad de Hasakah y su campo, se ha transformado en un páramo estéril que carece incluso de las necesidades más básicas de la vida. Fotos y vídeos recientes muestran el arroyo completamente seco, con el suelo cubierto de grietas sedientas y los restos de árboles frutales marchitos esparcidos por …
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