Por Agencia de Noticias ANF* – El copresidente del Consejo Ejecutivo de la Unión de Comunidades de Kurdistán (KCK), Cemil Bayik, brindó una extensa entrevista a la agencia de noticias ANF en los que se refirió a los ataques contra Rojava (Kurdistán sirio). Sobre estos, dijo que tienen como objetivo derrotar la revolución en ese territorio, porque el proceso encabezado por el pueblo kurdo obstaculiza la nueva guerra de reparto que se libra en Medio Oriente.
Bayik también evaluó el estado actual del “Proceso de Paz y Sociedad Democrática” que se desarrolla en Turquía entre el movimiento político kurdo y el Estado.
-Todo el mundo atraviesa un proceso de cambios estructurales, con acontecimientos que se suceden a diario. En muchas partes del planeta existen conflictos y guerras a nivel local y regional. Se puede hablar de una guerra que se ha extendido por todas partes, acompañada de crisis económicas, sociales y diplomáticas. El líder del pueblo kurdo, Abdullah Öcalan, definió este proceso como la Tercera Guerra Mundial. ¿Por qué el centro de la guerra es Medio Oriente y, en particular, Kurdistán?
-La Tercera Guerra Mundial se inició con la Primera Guerra del Golfo y ha continuado desde entonces. Para algunos puede resultar difícil comprender que la Tercera Guerra Mundial ya ha comenzado, porque no se asemeja a la Primera y la Segunda Guerra Mundial. La Tercera Guerra Mundial se desarrolla bajo las condiciones del capitalismo globalizado. No es una guerra dura basada en una polarización rígida como las dos guerras mundiales anteriores. Esto se debe a que no existe una polarización ni un estilo de guerra orientado a derrotar al adversario en el menor tiempo posible, como ocurría en la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Hoy la guerra continúa de múltiples formas. Se libra de manera constante una lucha dentro del sistema, que busca hacer retroceder a otros países capitalistas y reforzarse a sí mismo mediante alianzas diversas y cambiantes.
Todas las guerras mundiales tuvieron lugar en periodos en los que se destruyeron viejos equilibrios y se intentó establecer nuevos equilibrios políticos y un statu quo relativo. Ahora, con el fin de la Guerra Fría, la guerra para crear nuevos equilibrios políticos y establecer un statu quo relativo acorde a las necesidades del sistema capitalista global continúa en sustitución de los equilibrios y el statu quo políticos quebrados. Debido a la naturaleza del capitalismo global, esta guerra es prolongada pero continua. Se manifiesta principalmente en forma de conflictos regionales. Toda esta tensión, conflicto y guerra forman parte de la Tercera Guerra Mundial. Es necesario reconocer su vínculo con la realidad del capitalismo global.
Al mismo tiempo, la Tercera Guerra Mundial está entrelazada con la crisis del capitalismo global. El capitalismo global atraviesa múltiples crisis. La brecha de ingresos entre comunidades y países, la crisis ecológica, la persistente dominación pesada sobre las mujeres, el problema de la migración, el armamentismo y la perpetuación de las guerras son las dimensiones fundamentales de esta crisis. Dado que la oposición sistémica de izquierdas no ha logrado ofrecer soluciones a estos problemas, los partidos de derechas están llegando al poder en la mayoría de los países. La proliferación de gobiernos de derechas es una expresión de la profundización de la crisis del capitalismo. Está claro que esta profundización impone una tarea histórica a las fuerzas que luchan por la democracia y la libertad. En este contexto, quienes cuenten con enfoques ideológico-políticos adecuados y proyectos de solución tienen grandes posibilidades de éxito.
El paradigma del líder del pueblo kurdo, Abdullah Öcalan, tiene la capacidad de responder a los problemas que han generado esta crisis. Esto demuestra que nuestra lucha se desarrollará aún más. La continuidad de la Tercera Guerra Mundial en Medio Oriente y Kurdistán muestra que el paradigma y los proyectos de solución de Abdullah Öcalan han encontrado un terreno para desarrollarse y dar resultados. Nuestro movimiento por la libertad, desarrollado hasta hoy, demuestra que, por muchas dificultades y obstáculos que existan, si el paradigma de nuestro líder se aplica correctamente, logrará incluso más que los avances alcanzados hasta ahora. Así como las condiciones difíciles dieron origen a nuestro movimiento, las condiciones difíciles que se presenten ante nosotros serán la razón para luchar y vencer.
A lo largo de la historia, Medio Oriente ha sido la geografía en la que se han establecido equilibrios políticos y estatus relativos. Hoy, una vez más, Medio Oriente se ha convertido en un campo de batalla donde se establecerán los equilibrios mundiales. Dado que Kurdistán se encuentra en el centro de Medio Oriente, la guerra se intensifica en Kurdistán y sus alrededores. Medio Oriente mantiene su importancia para el mundo en los planos político, económico y social. En nuestro mundo globalizado, Medio Oriente debe considerarse como un todo junto con Europa y África. Si se añade Asia Occidental, se puede comprender hasta qué punto es geopolíticamente importante. Si además se tiene en cuenta que la energía es tan vital como el agua para el capitalismo globalizado y la sociedad de consumo, se entiende mejor por qué esta guerra se libra en Medio Oriente y por qué Kurdistán está en su centro.
La existencia de Israel y su deseo de aumentar su influencia en la región, junto con los movimientos en esa dirección, constituyen otro factor fundamental que contribuye a la concentración de la Tercera Guerra Mundial en Medio Oriente. Kurdistán, por su parte, permanece dentro de las fronteras de cuatro Estados de Medio Oriente. Estos cuatro Estados determinan el equilibrio de poder en Medio Oriente. Por ello, Kurdistán sigue estando en el centro del conflicto en Medio Oriente. Sin embargo, a través de décadas de lucha, los kurdos se han convertido en una fuerza política significativa. Ocupan una posición crucial tanto en los cuatro países en los que se dividió su patria como en el equilibrio político del conjunto de Medio Oriente. Ninguna potencia internacional o regional puede llevar a cabo una política de Medio Oriente precisa y eficaz sin tener en cuenta a los kurdos. Sin duda, aunque sigan priorizando a los Estados debido a su posición, los kurdos inevitablemente tendrán un lugar dentro de estos equilibrios políticos. Sin resolver la cuestión de la existencia y la libertad del pueblo kurdo, ni los países que han establecido soberanía sobre Kurdistán alcanzarán la estabilidad ni las políticas regionales de las potencias internacionales darán resultados. La cuestión kurda sin resolver es el factor más fundamental de la crisis política y de los problemas en Medio Oriente. Y la eficacia de la lucha de los kurdos en las cuatro partes de Kurdistán también conlleva los esfuerzos de las potencias internacionales y regionales por atraer a los kurdos a su órbita. Pretenden neutralizarlos o convertirlos en parte de sus propias políticas. Desde esta perspectiva, la guerra regional también se libra sobre Kurdistán. Pero los kurdos, a su vez, están utilizando su posición clave en la lucha política para defender sus conquistas en la lucha por la existencia y la libertad.
-Durante las negociaciones entre 2013 y 2015, el líder Öcalan mencionó que los ataques imperialistas y la guerra, que se habían estancado en Siria, acabarían desplazándose hacia el norte y el este. Los acontecimientos más recientes lo han confirmado. ¿Cuáles son sus reflexiones sobre la intensificación de la guerra en Siria? Estados Unidos ha apuntado recientemente de forma explícita a Irak e Irán. ¿Existe la posibilidad de que la guerra se extienda también a estos países? ¿Cuáles serían las posibles consecuencias? ¿Cómo se vería afectada Turquía?
-El Mediterráneo oriental es como una puerta de entrada a Medio Oriente y Europa. Siria, Líbano e Israel se encuentran aquí, al igual que Gaza, actualmente ocupada por Israel. A lo largo de la historia ha existido una intensa pugna por Siria. El Imperio Otomano logró controlar todo Medio Oriente abriendo la puerta siria. También fue la zona más afectada por las Cruzadas. Durante la Primera Guerra Mundial volvió a situarse en el centro de importantes batallas y luchas políticas en Medio Oriente. Fue un escenario de confrontación entre Gran Bretaña y Francia. Finalmente, Francia buscó dominar Siria, mientras que Gran Bretaña pretendía controlar Irak y Jordania para ejercer su influencia en la región. La creación de Israel incrementó aún más la importancia estratégica del Líbano y Siria. Mientras los equilibrios políticos y la situación en Siria no alcancen la estabilidad, persistirá la incertidumbre sobre el futuro de Medio Oriente. Por esta razón, Estados Unidos y el Reino Unido, con el apoyo de Turquía, movilizaron a HTS (Hayat Tahrir al Sham) y pusieron fin al régimen del (partido) Baaz en Siria. Sin duda, Israel también desempeñó un papel en la caída del régimen del Baaz. La intervención de Israel en Siria tras el colapso del régimen formó parte igualmente de este plan de destrucción.
El actual régimen político en Irán es un objetivo de Estados Unidos e Israel. Primero neutralizaron a las fuerzas proxy de Irán en Medio Oriente. Ahora apuntan directamente contra Irán. En Irak se estableció un nuevo sistema político con la ocupación estadounidense. Sigue siendo un país bajo influencia de Estados Unidos. Sin embargo, dado que Irak es uno de los espacios por los que Irán respira, quieren apartar al gobierno iraquí de una posición de apoyo a Irán. En particular, buscan neutralizar a Hashd al Shaabi. Durante el gobierno de (Mohammed al) Sudani se dieron algunos pasos en esta dirección, pero Estados Unidos e Israel no los consideran suficientes. Quieren sacar a Irán de una posición en la que pueda tomar iniciativas. Por ello, Donald Trump amenazó al candidato a primer ministro chií. Si no se logra un compromiso también se producirán algunos acontecimientos en Irak. Los equilibrios políticos en Irak, que no ha alcanzado la estabilidad, pueden cambiar. La primera opción de Estados Unidos también podría ser crear un compromiso. De hecho, (Nuri al) Maliki parece haber renunciado a su candidatura.
Ha quedado claro que el régimen iraní actual no tiene posibilidades de sobrevivir en su forma presente. O cambiará o colapsará. Si no introduce cambios fundamentales, este desenlace parece inevitable. Sin embargo, una administración basada en una intervención extranjera en Irán podría agravar aún más la crisis y los problemas. En parte, por esta razón se detuvo la guerra de 12 días. Los levantamientos posteriores debilitaron aún más al régimen. Aunque las duras intervenciones hayan provocado un descenso temporal del levantamiento popular, no puede decirse que el régimen se haya fortalecido. Israel y Estados Unidos prefieren que Irán permanezca intacto, pero con un cambio de régimen. Consideran que un Irán unificado sirve mejor a sus propios intereses. Si Irán no se fragmenta cuando caiga el régimen, un sistema democrático basado en regiones autónomas se vuelve inevitable. De hecho, la historia de Irán es una historia de autonomías locales. La modernización de este modelo en Irán podría aportar estabilidad. La historia de Medio Oriente es la historia de comunidades que han vivido en autonomía. La discordia del nacionalismo provino de Occidente. Si hoy Medio Oriente se encuentra en una crisis permanente, una de las razones importantes es que el concepto de Estado nación, contrario a la historia política de la región, fue introducido como fuente de conflicto. La conocida política de divide y vencerás también se basa en esta concepción unidimensional del Estado nación.
En lo que respecta a Turquía, si el país no se transforma y no se convierte en un sistema democrático basado en la hermandad turco-kurda dentro del marco del concepto de nación democrática, no escapará a su posición como país que vive constantemente en crisis y es utilizado en ellas. Las potencias internacionales que se benefician de esta situación pueden aplicar un diseño en Turquía conforme a sus propios intereses. La cuestión kurda sin resolver es su punto más débil; genera auténticos problemas de supervivencia para Turquía. El Estado turco ve los peligros que pueden surgir. Por un lado, puede enfrentarse a riesgos porque no ha mostrado la voluntad de cambiar la política kurda que ha seguido hasta ahora.
-¿Por qué la Revolución de Rojava y la nación kurda se han convertido en objetivos de ataques? ¿Qué mensaje desea transmitir en este sentido a las fuerzas y a los pueblos kurdos? ¿Y cuál es la posición de Abdullah Öcalan sobre esta cuestión?
-La situación que más complica la solución de la cuestión kurda es la división de los kurdos en Turquía, Irán, Irak y Siria. Los kurdos son el segundo grupo étnico más numeroso en todos estos países. En Irán existen los azeríes, pero dado que el chiismo es su identidad dominante, su dimensión étnica no sale a primer plano o no se hace salir a primer plano. Estos cuatro Estados se configuraron en el siglo XX a partir del concepto de Estado nación. Aunque el enfoque más duro hacia la presencia kurda se encuentra en Turquía, también se ha seguido una política hegemónica contra los kurdos en los otros tres países. Dado el papel crucial de Medio Oriente en los equilibrios globales, las potencias internacionales basan sus políticas en estos Estados. Esto constituye un importante obstáculo para la lucha del pueblo kurdo por la libertad. Y aunque los cuatro Estados se enfrenten en otros asuntos, pueden producir una política común cuando se trata de los kurdos. Esta realidad muestra las dificultades a las que se enfrentará la lucha del pueblo kurdo por la libertad. Debe tenerse en cuenta al desarrollar políticas en relación con dicha lucha. Superar estos obstáculos requiere, por un lado, una lucha decidida y fuerte y, por otro, sutileza y habilidad políticas. En este sentido, la retórica y las declaraciones simplistas no tienen utilidad en la cuestión kurda. La cuestión kurda no puede compararse con problemas similares en otras partes del mundo. Permanece sin resolver no por la escasez o abundancia de demandas, sino por políticas orientadas a eliminar la existencia del pueblo kurdo mediante el concepto de Estado nación.
Los ataques contra Rojava tienen dimensiones tanto internacionales como regionales. Las potencias internacionales, al considerar que mantener relaciones tácticas con Rojava —con la que habían formado una alianza contra el ISIS— ya no respondía a sus propios intereses, consideraron más importantes sus relaciones con Turquía y algunos países árabes. Alcanzaron un acuerdo con Turquía y los países árabes para derrocar a (Bashar al) Asad. De nuevo, se tuvieron en cuenta los intereses de Israel. Cuando se siguió la política de establecer nuevos equilibrios políticos en Medio Oriente basados en la asociación con estos países, se pasaron por alto los ataques de HTS. Dado que las potencias internacionales se basan en los Estados, no existe una política kurda integral. Desde esta perspectiva, se prefirieron otros equilibrios e intereses políticos. De hecho, la República de Turquía y HTS siempre habían planeado facilitar esto y lanzar un ataque. Una vez alcanzado el acuerdo para entregar el sur de Siria a Israel, se puso en marcha el ataque.
Todo el mundo puede ver que los kurdos son influyentes en Medio Oriente. La lucha librada durante décadas en las cuatro partes de Kurdistán ha convertido a los kurdos en una fuerza política muy influyente. El objetivo del Movimiento Kurdo por la Libertad de construir un Medio Oriente basado en la hermandad entre los pueblos, superando las políticas de divide y vencerás, no conviene a determinadas potencias. En el siglo XX, el papel asignado a los kurdos fue el de ser una fuente de inestabilidad. De este modo, las potencias hegemónicas mantuvieron a los países de la región bajo su dominación. Aunque han aparecido algunas grietas en esta política del siglo XX, esta sigue vigente. Los kurdos no son ignorados; sin embargo, no se persigue una política kurda unificada porque no se considera de interés salir de una posición de conflicto y resolver la cuestión mediante un compromiso democrático. No obstante, dado que hoy los kurdos se han convertido en una fuerza significativa en todas las partes de Kurdistán, resulta difícil mantener esta política. Si los kurdos continúan la lucha que han librado hasta ahora y si las fuerzas políticas kurdas abandonan la política de bloquearse mutuamente o de imponerse unas a otras, esta política será superada y los kurdos alcanzarán una vida libre y democrática en todos los países en los que viven. El proyecto de solución democrática del líder Abdullah Öcalan, basado en el concepto de nación democrática, es también un proyecto para superar las políticas aplicadas tanto por las potencias internacionales como regionales contra los kurdos. Estas políticas no pueden superarse con enfoques nacionalistas estrechos y solo conducirán a los kurdos a enfrentarse a políticas de genocidio. Cuando la lucha del pueblo kurdo en su conjunto, en todas las partes, gane fuerza, se resolverá la cuestión de la existencia y la libertad del pueblo kurdo en las cuatro partes. Öcalan presenta una visión estratégica para los kurdos y aspira a la democratización de todos los países de la región. La convergencia entre la necesidad de democratización en Medio Oriente y la visión kurda inaugurará una nueva era no solo para los kurdos, sino también para Medio Oriente. La visión presentada por él convertirá asimismo el siglo XXI en el siglo kurdo.
El levantamiento del pueblo kurdo en las cuatro partes de Kurdistán en respuesta a los ataques contra Rojava y el impacto de este levantamiento en la opinión pública mundial han demostrado una vez más el inmenso poder del pueblo kurdo para alcanzar su libertad.
-Abdullah Öcalan también evaluó que los ataques en curso suponen una amenaza para el paradigma de la sociedad democrática. ¿Podría profundizar en esta cuestión?
-El paradigma de Öcalan, basado en la sociedad democrática y ecológica orientada a la libertad de las mujeres, es un paradigma opuesto al poder, al Estado y al capitalismo. Sin duda, quienes ejercen un poder autoritario sobre los pueblos y las fuerzas capitalistas modernistas que han llevado a la humanidad al borde de la destrucción no aceptan este paradigma. Se oponen a su desarrollo. Desde esta perspectiva, no solo en Rojava, sino en todos los lugares donde el líder Öcalan y el movimiento kurdo por la libertad tienen influencia, adoptan una posición contraria a este paradigma. Las mujeres, la juventud, los trabajadores y todas las comunidades oprimidas no se someterán al poder, al Estado —instrumento de opresión sobre las sociedades— ni a la modernidad capitalista, que explota y destruye la naturaleza. De hecho, personas con diferentes tendencias ideológicas o políticas en todo el mundo luchan contra estas fuerzas hostiles a la sociedad y a la naturaleza. Nuestro movimiento cuenta con una ideología y una teoría sistemáticas al respecto. Preferimos librar esta lucha en un entorno democrático, no de manera frontal ni mediante una confrontación directa. Una dimensión de nuestra lucha consiste en conquistar ese terreno de lucha. Los pueblos y las sociedades oprimidas libran sus luchas de forma más eficaz en estas condiciones. Aspiramos a adoptar este estilo de lucha en las cuatro partes de Kurdistán y en los países en cuestión. Creemos que una lucha ideológica y política de este tipo es también correcta para el Kurdistán del Sur (Bashur, norte iraquí).
Una dimensión importante de los ataques contra Rojava y el norte y este de Siria es que apuntan contra la sociedad democrática. El régimen de Damasco y HTS no pudieron aceptar el sistema democrático en Rojava y el norte y este de Siria. Estaba claro que habría tensiones. La cuestión era si estas tensiones existirían en un entorno democrático o si implicarían el uso de medios violentos. No era ningún secreto que los gobernantes de Damasco, carentes de una mentalidad democrática, recurrirían a la violencia. Por supuesto, no tenían ni la base ni el poder para hacerlo por sí solos. Con la aprobación de las potencias internacionales y el apoyo de países regionales, fueron movilizados tanto para eliminar este sistema democrático como para quebrar la voluntad kurda. Está claro que el sistema democrático de Rojava está siendo atacado. Tom Barrack afirmó que no puede haber democracia en Medio Oriente y que la monarquía es apropiada. Esto es, en realidad, un insulto a los pueblos de Medio Oriente; no considera a los pueblos de la región dignos de democracia. Con esta afirmación se amenazó al norte y este de Siria. Si se propone la monarquía para Medio Oriente, entonces el sistema democrático de Rojava y del norte y este de Siria es visto como una amenaza. Este sistema democrático se percibe como una amenaza para el sistema modernista capitalista que se pretende imponer en Medio Oriente. Uno de los objetivos del ataque contra Rojava y el norte y este de Siria, contra su sistema democrático autónomo, es eliminar lo que consideran una amenaza para sí mismos.
Turquía ya ha considerado la democratización como una amenaza para su supervivencia. No ha dado pasos hacia la democratización por temor a que los kurdos se beneficien de ella. La democracia implica de manera natural la democracia local y el reconocimiento de la voluntad local. Turquía no acepta la condición europea de autonomía local. No existe ningún país que sea democrático y que no acepte la singularidad y el autogobierno de las diferentes identidades. Si la democracia es la materialización de la voluntad del pueblo, entonces también debe aceptarse la voluntad que emerge a nivel local. En Turquía, sin embargo, la autoridad de los gobernadores provinciales y de los subgobernadores de distrito supera la de los alcaldes elegidos por el pueblo. Los municipios tienen un ámbito de actuación limitado, restringido a actividades como carreteras, agua, alcantarillado y recogida de basuras.
Ni las fuerzas de la Coalición (Internacional contra ISIS), ni HTS, ni Turquía han aceptado jamás el sistema de autogobierno establecido por Rojava y el norte y este de Siria. Consideran la democracia como un sistema de gobierno que dejaría inoperantes sus propios sistemas. En este sentido, han buscado quebrar la voluntad de los kurdos y eliminar el sistema democrático del norte y este de Siria. Esto se debe a que este sistema, basado en las sociedades árabe, asiria, circasiana, turcomana y armenia, fue impulsado por la voluntad kurda surgida de la Revolución de Rojava. Por tanto, este ataque contra la voluntad kurda es un ataque directo contra el paradigma de la sociedad democrática. Han visto que, si este paradigma se vuelve eficaz en Siria, se extenderá por todo Medio Oriente.
-Ante esta situación, ¿cómo valora las apreciaciones según las cuales el paradigma ha sido socavado, la construcción de una sociedad democrática y la idea de que los pueblos puedan vivir juntos de manera democrática, libre y justa se han derrumbado, y que todo ello es incluso una fantasía, una utopía?
-Afirmar que el paradigma de la libertad de las mujeres, la ecología social y la democracia radical del líder Abdullah Öcalan se ha derrumbado equivale a decir que la humanidad está condenada al capitalismo y a los sistemas opresivos y explotadores. Francis Fukuyama afirmó en su día que la historia había llegado a su fin. Es decir, que el neoliberalismo era el sistema final para la humanidad y que no podía existir ningún otro sistema político, social o económico más allá de él. Cuando el socialismo real se disolvió, en gran medida por sus propias deficiencias internas, esto se interpretó como una victoria del capitalismo. Si hoy hay un sistema que se está derrumbando, ese es el sistema estatalista, basado en el poder, capitalista y modernista. ¿Acaso los problemas y crisis que este sistema provoca diariamente a la humanidad en todo el mundo no demuestran que debe ser superado? Quienes afirman que la idea de una vida democrática, libre y justa para los pueblos ha colapsado en el caso del norte y este de Siria, son ellos mismos quienes se encuentran en una situación de colapso. Más exactamente, son sectores de la sociedad esclavos de otras ideas, desprovistos de la idea de una vida libre y democrática. Dejemos a un lado la idea del colapso de este paradigma; se trata de una idea que ofrece una nueva esperanza a la humanidad y que será cada vez más adoptada, junto con el sistema social y político que propone. Lo que usted menciona es la retórica demagógica de quienes no conocen ningún sistema distinto del nacionalista y del modernista capitalista. Es su oposición a nuestro líder y al PKK (Partido de los Trabajadores de Kurdistán) lo que les lleva a decir estas cosas. Es el discurso de quienes han estado obsesionados durante 50 años con encontrar defectos en nuestro líder y en el PKK. Sin embargo, los pueblos, los trabajadores, las mujeres, la juventud y las fuerzas que buscan la libertad ven en este paradigma una esperanza.
Este paradigma se ha puesto en práctica durante 14 años, con sus carencias e insuficiencias, en Rojava y el norte y este de Siria. Se ha convertido en un modelo que el mundo observa con atención, excepto quienes se oponen a Turquía y al líder del pueblo kurdo, Abdullah Öcalan. Se ha demostrado que puede establecerse un sistema social basado en este paradigma. Existen deficiencias en su aplicación en Rojava que pueden ser objeto de crítica, y nosotros mismos las criticamos. Pero se había establecido un sistema de vida social. Las mujeres han alcanzado un nivel de libertad que no habían tenido en ningún otro lugar. Kurdos, árabes, circasianos, asirios, armenios y turcomanos han vivido juntos como hermanos y hermanas sin conflicto. Aunque este sistema ha sido golpeado de diversas maneras por los ataques de las potencias internacionales y de las fuerzas hostiles a los kurdos y a la democracia, no puede decirse que esta idea y este proyecto hayan colapsado. Solo algunas zonas en las que se pretendía aplicar este proyecto han sido ocupadas por los enemigos de la democracia.
Es sabido que tanto las ideas de Jesucristo como las de Mahoma fueron consideradas en su momento una fantasía y una utopía, y que se intentó disuadir a la gente de ellas. No ofrecer una utopía que dé esperanza frente al sistema modernista capitalista que está destruyendo a la humanidad equivale a que la humanidad se acueste a morir. La humanidad no está muerta. El paradigma del líder Öcalan afirma claramente que la humanidad no está muerta y que la socialidad, condición de la existencia humana, será revitalizada mediante valores democráticos. Esto es precisamente un llamamiento realizable, un proyecto de salvación. La humanidad no puede aceptar ni el actual sistema estatal basado en el poder ni el sistema modernista capitalista. Si hay una idea y un sistema colapsados, son el sistema estatal basado en el poder y dominado por el patriarcado. El sistema que está vivo, que sostendrá la vida y que constituye el futuro de la humanidad será proporcionado por el paradigma del líder Öcalan.
¿Puede decirse que los pueblos no pueden vivir juntos y que solo pueden convertirse en enemigos y masacrarse mutuamente? ¿Puede decirse que no puede establecerse un sistema democrático, libre y justo? Medio Oriente es la cuna de la humanidad; muchos valores se han difundido desde aquí al mundo. Decir que no puede surgir nada de Medio Oriente porque posteriormente aparecieron el dogmatismo y el conservadurismo, es ignorar los valores históricos de la región. Es mirar a Medio Oriente con una mentalidad orientalista, es decir, occidentalizada. Es despreciarse a uno mismo. Ese pensamiento no tiene futuro. El líder Öcalan presenta un proyecto de liberación para toda la humanidad. Los valores que propone son elogiados y asumidos, pero enfoques como estos afirman que la humanidad no puede vivir de forma libre, democrática y fraterna. En otro tiempo, personas con mentalidades derechistas y fascistas solían decir a los socialistas que la naturaleza humana es egoísta e individualista y que un sistema comunitario así no puede establecerse. Hoy está claro que quienes buscan defectos en este paradigma tienen esa misma obsesión. En resumen, este paradigma y el proyecto que propone no se han derrumbado; por el contrario, seguirán desarrollándose y siendo asumidos por los pueblos.
-Tras los acontecimientos en Rojava y Siria, y especialmente tras la retirada de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) de Raqqa y Tabqa, ha habido algunas críticas y acusaciones sobre el paradigma de la nación democrática. Se valora que el concepto de nación democrática debilita la unidad kurda y que no corresponde con la realidad de Rojava. ¿Cuál es su respuesta a estas críticas y enfoques?
-El concepto de nación democrática es como una medicina; es la única solución a los problemas en Medio Oriente, que aún no ha podido recuperarse de todos los conflictos étnicos y religiosos que han tenido lugar en la región. ¿Qué otro enfoque podría impedir la continuación de esto, aparte del concepto de nación democrática? Europa también es una región muy agotada por los conflictos étnicos y religiosos, pero con un enfoque cercano al concepto de nación democrática presentado por Abdullah Öcalan, se ha preparado un terreno común para que las comunidades étnicas y religiosas convivan en coexistencia y paz. Se puede criticar Europa y la modernidad capitalista de muchas maneras. Sin embargo, la convivencia de diferentes comunidades étnicas y religiosas basada en el respeto mutuo es un logro importante de Europa.
En Rojava y en el norte y este de Siria, la gente ha organizado comúnmente sus vidas durante 14 años basándose en el concepto de nación democrática. Árabes de muchas zonas de Siria huyeron de la guerra y se trasladaron a las zonas bajo la administración autónoma (AADNES). Este fue un proyecto para democratizar Siria. La existencia de la identidad kurda en los países donde viven solo puede garantizarse mediante la democratización. Los Estados antidemocráticos siempre son una amenaza para los kurdos y su identidad. Buscar una solución basada en la democratización en lugar del conflicto es la estrategia necesaria para los kurdos.
Si los kurdos, árabes, asirios y otros pueblos de Siria no hubieran establecido juntos un sistema democrático, el nacionalismo árabe habría sido provocado desde el principio y se habría desatado una guerra kurdo-árabe. El régimen del Baaz hizo intentos similares, pero fracasó. Si las potencias internacionales no hubieran seguido una política que permitiera que HTS dominara Siria y Turquía no hubiera seguido una política incendiaria, árabes y kurdos habrían vivido juntos y formado la base de una Siria democrática. En un entorno de intervención externa y provocación intensa, la retirada de las FDS de Raqqa y Tabqa no fue incorrecta. Como fuerza que defendía la hermandad de los pueblos y el concepto de nación democrática, tuvo que frustrar las provocaciones destinadas a iniciar un conflicto árabe-kurdo. Las críticas al paradigma de la nación democrática son realmente reaccionarias. No puede haber un enfoque más correcto para personas que viven dentro de las mismas fronteras estatales y como vecinas. En realidad, no debería haber necesidad de responder a quienes critican el concepto de nación democrática. Sin embargo, me siento obligado a decir algunas cosas porque algunos intentan jugar con las emociones de nuestro pueblo. La nación democrática es un proyecto para vivir en paz y hermandad en una geografía multiétnica y multirreligiosa como Medio Oriente. Se basa en el respeto mutuo por la identidad y creencias de todos. Todos vivirán juntos con su identidad, cultura y autogestión. Es crucial lograr esto en Medio Oriente. Por lo tanto, el concepto de nación democrática es histórico.
La afirmación de que este concepto debilitaría la unidad kurda es ridícula. Quienes abrazan la nación democrática defienden con más fuerza la unidad kurda, ya que la unidad kurda requiere un entendimiento democrático. Los enfoques antidemocráticos solo enfrentan a los pueblos entre sí y no aseguran la unidad kurda; crean problemas entre los kurdos. El concepto de nación democrática no provoca conflictos entre los kurdos. Al contrario, la mentalidad nacionalista, que busca controlar y hacer que todos los kurdos se sometan a una sola autoridad, impide la unidad nacional. El PKK siempre ha priorizado una solución basada en la hermandad entre pueblos, pero las tendencias nacionalistas priorizan las relaciones con los Estados regionales.
Las razones de la falta de unidad de los kurdos deben investigarse históricamente y objetivamente. Esto revelará que las verdaderas razones residen tanto en la búsqueda de intereses hegemónicos autoritarios como en la influencia de potencias externas. En el transcurso del trabajo sobre la unidad nacional, un representante de una de las potencias internacionales que tratan con los kurdos declaró claramente que no se cumplían las condiciones para un congreso nacional (kurdo) y que esto no les convenía. Esto es algo que esa persona misma expresó. Por otro lado, cuando el conflicto con Turquía volvió a salir a la luz, hubo quienes, por cálculo político, no contribuyeron a la formación del trabajo de unidad nacional. La respuesta a la pregunta de por qué los kurdos no se unieron ni pueden unirse es larga. Plantear este tema en esta etapa no sería apropiado en un proceso en el que nuestro pueblo ha logrado la unidad a nivel social.
Nuestro movimiento se organizó y se hizo efectivo en las cuatro partes de Kurdistán. Superó las fronteras entre las partes y fortaleció el espíritu nacional. Sin duda, ha habido una lucha y búsqueda de libertad que ha durado un siglo, pero es bien sabido cómo esto ha tenido su efecto en las cuatro partes de Kurdistán durante los últimos 50 años. Se desarrolló el lema “Bashr, Bakur, Rojava, Rojhilat e, Kurdistan yek welat e” (El Sur, el Norte, el Oeste y el Este, el Kurdistán es un solo país). Hoy se corean consignas que expresan que “los kurdos son uno”. Las afirmaciones de que el concepto de nación democrática que hemos desarrollado como proyecto en los últimos 20 años debilita la unidad son palabras vacías. Al contrario, el sentido de unidad entre los kurdos se ha fortalecido en los últimos 20 años. Mirando la realidad de la sociedad, eso es un hecho simple. Nuestra sociedad también conoce las fuentes de los problemas entre las fuerzas políticas. La verdad no puede distorsionarse con retórica demagógica. Esa retórica debilita la unidad entre los kurdos. Quienes dicen esas cosas, no se preocupan por la unidad nacional. Son simplemente parte de los ataques contra nuestro movimiento de libertad y nuestro liderazgo. Pero no pueden distorsionar los hechos. ¡No pueden oscurecer el sol!
De nuevo, decir que la nación democrática no encaja con la realidad de Rojava es pura ignorancia. Ni en Bashur, ni en Bakur (norte de Kurdistán, en las fronteras de la actual Turquía), ni en Rojhilat (Kurdistán Oriental, en las fronteras del actual Irán) diferentes pueblos viven tan entrelazados como en Rojava. En Derik, Qamishlo, Hasaka, Serekaniye y alrededor de Kobane, la gente vive junto a otros. Establecer un sistema democrático basado en el concepto de nación democrática es un proyecto que mejor satisface las necesidades de Rojava.
Kurdistán está dividido en cuatro partes. Medio Oriente se está consumiendo a sí mismo en conflictos étnicos y sectarios. Al mirar esto, el concepto de nación democrática es lo más necesario para los kurdos y Medio Oriente. De hecho, todos estos delirios y demagogias son la expresión actual de la oposición que lleva años en marcha contra la mentalidad y paradigma antipoder y antiestatal del líder Öcalan.
-Junto a la oleada de ataques que comenzó con asaltos a los barrios kurdos de Alepo y se extendió a Rojava, se afirma que la separación de algunas tribus árabes en regiones como Deir ez-Zor y Raqqa de la Administración Autónoma y las FDS ha generado desconfianza entre los pueblos árabe y kurdo. Al mismo tiempo, los medios estatales turcos crearon un escenario de provocación al escenificar un incidente con una bandera. Parece que la hostilidad kurda ha sido reavivada. La polarización y el nacionalismo están ganando fuerza. ¿Cómo evalúa este desarrollo?
-Los revolucionarios de Rojava lucharon junto a la juventud árabe contra el ISIS. Hay miles de mártires y veteranos árabes. Actualmente, hay jóvenes árabes luchando dentro de las fuerzas armadas (FDS) y en la lucha social en Rojava. Siempre hemos actuado según una línea ideológica-política que separa a las clases dominantes del pueblo. Nuestro enfoque seguirá siendo así. No caemos en la idea de que “el turco no tiene otro amigo que el turco”, como se dice en Turquía. Actualmente, los kurdos tienen amigos entre turcos, árabes, persas y otros pueblos. Revolucionarios internacionalistas de todo el mundo han caído como mártires en Rojava, y también los revolucionarios turcos. Su esfuerzo forma parte de la línea ideológica y política y de los logros de la Revolución de Rojava.
El pueblo kurdo tiene una mentalidad democrática. No hay hostilidad hacia otros pueblos. No existe un enfoque generalizado y desconfiado de esta o aquella persona, y las opiniones políticas de los pueblos tampoco forman un bloque único. Las discusiones que actualmente se están llevando a cabo en los medios digitales en esta dirección son tanto el resultado de la emocionalidad como de la provocación deliberada y son principalmente declaraciones inconscientes que perjudicarán a los kurdos.
Las FDS se retiraron de Deir ez-Zor, Raqqa y Tabqa para evitar provocaciones. Durante la retirada, no hubo ataques contra las FDS en zonas que eran completamente aldeas árabes. Solo en Raqqa, algunos simpatizantes de HTS llevaron a cabo ataques tras la llegada de las fuerzas militares de HTS. Las FDS llevaban años operando contra células de Daesh en la zona. Se conoce el carácter de las tribus árabes. Mientras las fuerzas de la Coalición no apoyaran a HTS, no tenían una actitud negativa hacia las FDS y la Administración Autónoma. Cuando las FDS decidieron retirarse, quedó claro que las tribus se asociarían con HTS en la zona. Las tribus árabes fueron especialmente conscientes de la postura de Estados Unidos y las fuerzas de la Coalición. Siempre han tendido a mantener su existencia y medios de vida actuando según el equilibrio de poder.
Los revolucionarios de Rojava querían poner en marcha una democratización en Siria junto con el pueblo árabe. Sin embargo, cuando las fuerzas de la Coalición mostraron su actitud irresponsable, las FDS se retiraron de las zonas árabes y establecieron una línea de resistencia en la geografía de Rojava. Los equilibrios políticos y la etapa a la que había llegado la guerra hicieron necesaria esta situación. No se puede concluir de esta situación que no se debiera confiar en los árabes. Además, la cuestión no es de confianza ni de desconfianza. Las realidades creadas por los equilibrios entre el poder organizado, el poder militar y el poder político determinan la dirección. Los representantes políticos y las instituciones democráticas del pueblo kurdo tienen la responsabilidad de aumentar sus amigos y simpatizantes entre los pueblos de la región. Esto se hace aún más necesario por las políticas negacionistas y genocidas de los países de la región. Por lo tanto, no tiene sentido decir que “los árabes son así, y los turcos son así”. Los Estados imponen condicionamientos nacionalistas y chovinistas a sus propias sociedades. Esto se ha visto con mayor claridad en el caso de Turquía. Ver y conocer estas realidades es una cosa; las políticas y esfuerzos para ganarse a los pueblos de la región y alejarlos de sus posturas antikurdas son otro.
Nuestro discurso sobre la hermandad kurdo-árabe y kurdo-turco, es decir, la hermandad de los pueblos, y el enfoque que hemos mostrado hacia estos pueblos hasta ahora, continuará. No hacerlo sería, ante todo, irresponsable hacia la lucha del pueblo kurdo por la libertad.
Somos muy conscientes de que hay un resurgimiento de la hostilidad kurda en Turquía que está siendo iniciado por su guerra especial. Esta es una política centenaria. Especialmente en nuestra lucha de 52 años, esto se ha continuado de manera planificada y organizada. La guerra especial en Turquía ha hecho del desarrollo del nacionalismo su política fundamental para librar la guerra contra el Movimiento Kurdo por la Libertad de forma más cómoda, con el apoyo del oeste de Turquía. Tanto es así que les ha molestado que el HDP (Partido Democrático de los Pueblos) sea un partido político que habla con Turquía. Lo que más temen es que la lucha del pueblo kurdo por la libertad encuentre partidarios y amigos en el oeste de Turquía. Deben evitarse políticas y actitudes que alimenten el nacionalismo y la hostilidad hacia los kurdos en Turquía. Su guerra especial no debe ser dotada de material que alimente el nacionalismo. El nacionalismo, por un lado, engendra nacionalismo por el otro; no beneficia a la gente. No beneficia especialmente a los kurdos. Difundir total desconfianza hacia Turquía y los turcos es también una generalización. No pueden ser el enfoque de quienes son políticos, que participan en la lucha política.
Hemos librado la lucha más dura y larga contra el Estado turco. Conocemos mejor que nadie el Estado turco, la realidad social turca y las políticas seguidas contra los kurdos. Luchar significa conocer el poder contra el que luchas. El líder Öcalan dijo: “No estoy ni engañado ni engañando”. Porque conoce mejor la realidad de Turquía, la realidad de Medio Oriente y las políticas regionales y kurdas de las potencias internacionales. Nuestro pueblo debe saber que los revolucionarios Kemal Pir y Haki Karer fueron los primeros amigos del líder Öcalan entre el pueblo turco. Estos dos amigos desempeñaron un papel decisivo en la formación del espíritu y el carácter de nuestro movimiento por la libertad. Y el líder Öcalan dijo de estos dos amigos que eran su “alma secreta”. Kemal fue el pionero de la resistencia carcelaria y un mártir de la gran huelga de hambre del 14 de julio. Tenemos cientos de mártires turcos, y cientos más forman hoy parte de nuestro movimiento y de esta lucha. Hay una parte importante de la sociedad, organizaciones revolucionarias y personalidades en Turquía que apoyan nuestra lucha por la libertad. En lugar de sembrar la desconfianza general hacia los turcos, el objetivo debería ser hacer más amigos y aliados. Esto es lo correcto y necesario para los kurdos.
Hemos tenido decenas de altos el fuego y negociaciones con Turquía. La lucha política no es unidimensional. Los altos el fuego y las negociaciones son una dimensión importante de esto. Todas las fuerzas que luchan por luchas nacionales, democráticas y de libertad han pasado por estos procesos de lucha. Estos procesos no se desarrollan dentro de un dilema de confianza o desconfianza. Ese sería el enfoque más apolítico. Las políticas basadas en la confianza son tan erróneas como las políticas basadas en la desconfianza. No existen tales medidas en la lucha política, ni tampoco se lleva a cabo la lucha política con este enfoque. La confianza y la desconfianza son situaciones que surgen de actitudes dentro del proceso. Es erróneo pensar en las luchas políticas como algo directo y de un solo método. Incluso equivale a permanecer sin lucha.
Hay un proceso en curso con Turquía. Se está intentando crear un entorno propicio de la lucha política democrática. Existe un vínculo directo entre la democratización y la cuestión kurda. De hecho, sin un enfoque adecuado de la cuestión kurda, no se puede lograr una verdadera democratización ni la libertad de participar en la política democrática. Si la presencia kurda y los kurdos no se incorporan a la ley con garantías de existencia y libertad, este proceso político no avanzará. Puede que se estanque. Sin embargo, aprovechar las sutilezas y las características pioneras de la política también es una responsabilidad política para que el proceso avance. El líder Öcalan actúa con esta sensibilidad, tal y como exige su responsabilidad hacia el pueblo kurdo y los pueblos de Turquía.
En resumen, está mal crear una perspectiva a través del prisma de la confianza y la desconfianza. En particular, la afirmación general de que un pueblo concreto no puede ser confiable es tanto errónea como apolítica. Es muy importante actuar con responsabilidad política en la lucha por la libertad y la democracia. No se puede lograr nada llamando “poco fiables” a los pueblos vecinos. Tales declaraciones no tienen valor político. Seguiremos, debemos continuar, con nuestro enfoque de vivir en hermandad con los pueblos vecinos. Los vecinos no son una elección. Tenemos la responsabilidad de eliminar las actitudes negativas de los pueblos vecinos entre sí. Los pueblos vecinos y las fuerzas democráticas también tienen esta responsabilidad. El nacionalismo y la hostilidad o actitudes negativas hacia los pueblos vecinos no son una forma sana de pensar o postura. Como seres humanos, como fuerzas que luchan por la libertad y la democracia, nos distanciamos de ese pensamiento y tendencias erróneas, y nos esforzamos por eliminar la base de tales tendencias dentro de la sociedad. Sin duda, también mantendremos a nuestro pueblo en la lucha contra todas las formas de opresión y tiranía, ya que tenemos el deber de crear un pueblo que luche por la libertad y de asegurar que esto se haga realidad. Para nosotros, las situaciones inaceptables incluyen inclinarse ante fuerzas contrarias a la libertad y la democracia, colaborar con ellas y estar en una posición en la que no se piensa ni vive por nuestro país y su pueblo. La escalada del nacionalismo significa estrangulamiento.
-Además de los enfoques emocionales y las críticas derivadas de las masacres que han tenido lugar, también vemos acusaciones provocadoras y maliciosas. Recientemente, parece haber habido una campaña deliberada para desacreditar y difamar al líder Öcalan. En particular, el momento es notable: la publicación de transcripciones parlamentarias coincidiendo con los ataques a Rojava y su manipulación, seguida de la controversia en torno a la alfombra que se le entregó a Devlet Bahçeli. De nuevo, los círculos gobernantes dicen que lo que dice Abdullah Öcalan no se tiene en cuenta por los círculos correspondientes. ¿Cuál crees que es el propósito de estas discusiones?
-Siempre ha habido campañas de difamación y declaraciones destinadas a desacreditar al líder Öcalan y a nuestro movimiento. Cuando se lucha por la libertad y la democracia, una lucha difícil para un pueblo, uno se encuentra con tales cosas. Durante décadas, el sistema de guerra especial turco y la prensa bajo su dirección han sido los más activos en este sentido. Es bien sabido lo que han estado diciendo sobre nuestro líder en los últimos años. La esencia de los ataques que actualmente se llevan a cabo principalmente en medios digitales también está dirigida por estos centros de guerra especial. Las personas vinculadas a esta guerra especial están llevando a cabo una campaña de difamación contra el líder Öcalan en nombre de la kurdicidad. Cabe saber que una parte significativa de las publicaciones atribuidas a los kurdos son hechas por este centro especial de guerra. Consideran qué tipo de propaganda negra puede encontrar audiencia, seleccionan los temas en consecuencia e intentan difundirlos en medios digitales. Por otro lado, algunos kurdos cuyos intereses políticos han sido bloqueados como resultado de la lucha librada por el líder Öcalan y el PKK siempre expresan su hostilidad cuando surge la oportunidad. Son enemigos jurados de hace décadas de nuestro líder y del PKK. Es su costumbre jugar con las sensibilidades de la sociedad. Pero por mucho que lo intenten, es imposible que puedan sacudirse la posición del líder Öcalan, que ha sido pionero en una lucha de 52 años, ha luchado en prisión durante 27 años, ha creado un desarrollo ideológico y teórico que es fuente de honor y orgullo para los kurdos, y ha puesto el intelecto kurdo en primer plano. Las difamaciones hechas por quienes carecen de poder ideológico, filosófico y político pueden tener un efecto temporal en algunas personas, pero no lograrán ningún resultado. Tales actitudes hacia el mayor político, combatiente, revolucionario, pensador y filósofo kurdo de la historia son esencialmente hostilidad kurda. No piensan en la kurdidad. Tienen un complejo sobre el líder Öcalan y el movimiento de libertad.
Se dice que el informe parlamentario supera las cincuenta páginas. El líder Öcalan está mostrando un enfoque político para avanzar en el proceso. Se ha tomado en serio a la comisión parlamentaria y quería que actuara. En esta etapa, ha quedado claro que esta comisión no desempeñará un papel serio en la democratización ni en la resolución de la cuestión kurda. Ya está claro que el informe y las recomendaciones que pretenden preparar irán en esta línea. El líder Öcalan quiere que todos los líderes políticos se unan y tomen una decisión sobre su papel. Porque aunque este asunto se resolverá en el Parlamento, serán los partidos políticos los que determinarán la postura del Parlamento.
Especular sobre las declaraciones del líder Öcalan en el informe parlamentario, sacadas de contexto, y usarlas para atacarlo es obra de quienes tienen intenciones maliciosas. Devlet Bahçeli envió un regalo al líder Öcalan, y este solicitó que se enviara un regalo con características kurdas a cambio. La delegación del Partido DEM (Partido por la Igualdad y la Democracia de los Pueblos) en Imrali ha cumplido con sus obligaciones en este sentido. Intentar crear percepciones negativas basadas en estos dones es ridículo. Cada evento puede evaluarse de forma diferente si se saca de contexto.
Además, quienes dicen que no se escucha al líder Öcalan expresan lo contrario de la realidad. El líder Öcalan es el liderazgo guía que guiará nuestra lucha hacia la victoria. Nuestro pueblo lo ve como su líder y principal negociador. Las Madres por la Paz son la conciencia del pueblo kurdo. Son el pilar y la base de la lucha del pueblo kurdo por la libertad. Si las Madres por la Paz aceptan al líder Öcalan como su líder, nadie puede decir nada en contra. El líder Öcalan es un líder cuyas palabras son escuchadas y tomadas en serio por todos los kurdos. No solo los kurdos, sino también las potencias regionales e internacionales son conscientes de esta realidad. Rojava, por ejemplo, siempre ha estado a la vanguardia en cuanto a lealtad al líder Öcalan. Miles de mártires han dado su vida por lealtad al líder Öcalan. La administración de Rojava también es totalmente leal al líder Öcalan. Tienen en cuenta sus palabras. Se puede hacer cualquier cosa, pero la administración en Rojava no puede entrar en conflicto con el líder Öcalan. Las mujeres en Rojava se han levantado y se han liberado según el paradigma de libertad del líder Öcalan. Las mujeres han cambiado toda la sociedad de Rojava.
-Abdullah Öcalan mostró un enfoque claro cuando dijo que las fuerzas hegemónicas quieren crear cien Gaza en Kurdistán y que esto debe evitarse. Y a pesar de su declaración de que Rojava es su línea roja, las afirmaciones difundidas por algunos círculos malintencionados, especialmente en plataformas digitales, son dignas de mención. También hay acusaciones y campañas de difamación que afirman que el proceso con el Estado turco llevó a ataques en Rojava y que el líder Öcalan estaría alineado con el Estado turco. ¿Quiere comentar sobre esto?
-El grado en que tal retórica es una campaña de difamación maliciosa es evidente por su contradicción con los hechos existentes. Antes de que el líder Öcalan tomara la iniciativa de llevar a cabo este proceso, drones estatales turcos bombardeaban ciudades en Rojava a diario, matando a muchos revolucionarios y patriotas. Con el líder Öcalan tomando la iniciativa, estos ataques cesaron y un alto el fuego de facto estuvo en vigor hasta el ataque a los barrios Sheikh Maqsoud y Ashrafiyeh el 6 de enero. Una de las razones por las que el líder Öcalan inició este proceso fue para dar a Rojava un respiro. Y, de hecho, la primera reflexión positiva de este proceso ha sido sobre Rojava. Mientras la administración de Rojava y su pueblo evalúan la situación de esta manera, el discurso de que el proceso que se está llevando a cabo con Turquía ha llevado a ataques en Rojava está emergiendo como una guerra especial contra el líder del pueblo kurdo y nuestro movimiento de libertad. Algunos círculos que se autodenominan kurdos también han adoptado esta retórica.
El líder Öcalan y nuestro movimiento llevan librando una gran lucha contra las políticas de negación y aniquilación del Estado turco durante 52 años. Quienes actualmente continúan esta campaña de difamación han apoyado al Estado turco y a su sistema de guerra especial con estos enfoques durante décadas. Nuestro pueblo sabe muy bien quién ha estado entrelazado con el Estado turco y quién se ha posicionado contra nuestro movimiento de libertad. El proceso que actualmente se está llevando a cabo con el Estado turco en Imrali tiene como objetivo garantizar y asegurar la existencia del pueblo kurdo y su vida libre y democrática. La forma en que el Estado turco aborda este proceso y cómo responde adecuadamente es un problema del Estado. Todo el esfuerzo del líder Öcalan en Imrali está dirigido a proteger los avances en Rojava. Nosotros, así como la administración de Rojava y su pueblo, somos muy conscientes de ello.
¿Qué significa que oportunistas similares, que ni siquiera han hecho un gesto de señal al enemigo, se sienten en sus espacios virtuales y atacan al líder Öcalan, su línea, el Movimiento Kurdo por la Libertad y sus componentes fabricando estrategias de guerra, resistencia y enemigas? ¿Cómo debemos entender su uso de los ataques en Rojava como herramienta para su enfoque y para convertirlos en munición? ¿Cómo deberíamos luchar contra estos círculos que, para decirlo claramente, han encontrado un campo vacío y no tienen conexión con la realidad? ¿Cómo deberían abordar estas estrategias y hasta qué punto deben tenerse en cuenta?
-Oportunistas que no están luchando contra la hostilidad hacia los kurdos están utilizando los medios digitales para debilitar la resistencia y atacar al líder kurdo Abdullah Öcalan, su paradigma, el movimiento por la independencia y sus componentes. ¿Cómo debería abordarse esto?
-De hecho, son individuos marginales que no deberían tomarse en serio. Los medios digitales les ofrecen una plataforma para hablar. Todo el mundo sabe cómo y por quién fue llevada a cabo la Revolución de Rojava. Se sabe cómo y por quién se salvó el pueblo de Shengal [Sinjar] del genocidio. Nuestro pueblo y las fuerzas democráticas saben mejor que nadie cómo nuestro líder y nuestro movimiento han luchado durante 52 años y qué valores se han creado.
Si esta lucha de 52 años no se hubiera librado, ¿qué habría quedado de los kurdos y de Kurdistán? Toda persona patriótica con mente y conciencia en pleno uso de sus facultades lo aprecia. El clima y el entorno político kurdo creados por esta lucha son el protector, garante y futura fuente de poder para todos los beneficios. Nada se consigue sentado y lanzando palabras vacías. Incluso el valor más pequeño solo se consigue con gran esfuerzo y sacrificio. La gente debería preguntar a estas personas dónde estuvieron cuando se crearon todos los logros, cuándo hubo que sacrificar tanto para protegerlas y dónde se posicionarán en el futuro. Lo que hacen es sentarse en una silla cómoda y hacer el papel de los que siempre se quejan.
Al observar los ataques pasados y presentes contra Rojava, siempre hay que evaluar qué fuerzas están implicadas, y también quién lidera la lucha contra ellas. Las primeras llamadas contra los ataques en Rojava vinieron de nosotros, y la gente se movilizó por todas partes de manera organizada. Nuestro movimiento ha estado en el centro de la lucha durante 52 años. Quienes hablan alto, si tienen ojos para la lucha, establecen sus organizaciones, forman sus fuerzas armadas y salen a las calles.
-¿Cuáles son las intenciones de quienes se aprovechan de los ataques a Rojava? ¿Qué acciones concretas han tomado realmente quienes atacan la lucha por la libertad de las mujeres, el progreso social y la ideología y filosofía del Movimiento Kurdo por la Libertad?
-El carácter de quienes hablan mal del líder Öcalan y de nuestro movimiento por la libertad es evidente en su enfoque hacia la línea de la libertad de las mujeres. Aunque el paradigma de la libertad de las mujeres de Öcalan es apreciado por todas las mujeres y la humanidad democrática, el hecho de que quienes se autodenominan kurdos ataquen la filosofía y el paradigma de nuestro líder basándose en el paradigma de la libertad de las mujeres muestra cómo son realmente. La geografía en la que se basa el paradigma de la libertad de las mujeres es la geografía de Kurdistán. Así como la cultura kurda es la raíz de la humanidad, la libertad de las mujeres también se encuentra en los genes sociales de esta geografía y de los kurdos. Quienes atacan el paradigma del líder Öcalan basado en la libertad de las mujeres, la ecología social y la sociedad democrática son aquellos que permanecen atrás en la historia y bajo la influencia de fuerzas reaccionarias.
La filosofía, el pensamiento, la ideología, la teoría y el paradigma del líder Öcalan son el honor y el orgullo de todos los kurdos. Ha examinado la historia como un arqueólogo desde la perspectiva de los kurdos, ha sintetizado todos los valores positivos de la humanidad en sí mismo y ha aportado un intelecto kurdo. La visión kurda de la historia, la sociedad y la política se ha vuelto clara. Esto es un gran logro para los kurdos. Sus ataques contra el líder Öcalan, de quien deberían sentirse orgullosos, son el resultado de su visión superficial del mundo, la sociedad y la realidad kurda. La oposición al líder Öcalan y al PKK ha cegado a estos grupos y ha alterado su brújula. No sería correcto darles demasiado crédito. De hecho, no tenemos una cultura ni tradición que responda a tales cosas; sin embargo, su interpretación maliciosa de los ataques en Rojava nos obliga a decir algunas cosas.
-Junto con los acontecimientos en Rojava, hay intensas discusiones sobre la postura de Estados Unidos y los Estados occidentales en general. Aunque esta postura se interpreta como una traición a los kurdos, por otro, hay críticas de que el proceso en Rojava es resultado de depositar demasiada confianza en la presencia estadounidense. ¿Cómo valora esto?
-La alianza táctica de Rojava con Estados Unidos y las fuerzas de la Coalición surgió en el transcurso de la lucha contra el ISIS. ISIS atacó a los kurdos yezidies en Shengal, y fueron los guerrilleros de las HPG y YJA-Star (Fuerzas de Defensa del Pueblo y Unidades de Mujeres Libres), junto con los combatientes de YPG y YPJ (Unidades de Protección del Pueblo y de las Mujeres), quienes salvaron a los kurdos yezidies del genocidio. Fue por ello que ISIS se dirigió hacia Kobane en lugar de Damasco y Alepo, atacando a los kurdos. ISIS atacó a personas en todo el mundo y llevó a cabo masacres. Fue en este contexto cuando se formó una alianza táctica. Estados Unidos y las demás fuerzas de la Coalición veían la resistencia abnegada de los kurdos contra ISIS como beneficiosa para sus propios intereses.
Esta relación táctica se asemeja a la relación táctica formada entre los soviéticos, las fuerzas democráticas y las fuerzas capitalistas modernistas de Occidente contra el fascismo de Hitler durante la Segunda Guerra Mundial. Se forman relaciones estratégicas con fuerzas ideológica y políticamente similares que comparten objetivos parecidos. Las alianzas tácticas surgen durante los períodos en que la lucha contra un enemigo común se cruza. De hecho, la lucha contra ISIS ha sacado esto a la luz. Rojava y el norte y este de Siria también se han beneficiado de esta alianza táctica.
Las luchas políticas no se libran solo a través de alianzas estratégicas. También se forman alianzas tácticas cuando es necesario. Cada lucha se conduce, en cierto sentido, a través de alianzas. Una lucha sin alianzas es impensable. Quienes no saben cómo formar alianzas carecen de inteligencia política y creatividad y están condenados al fracaso. La alianza táctica con Estados Unidos y las fuerzas de la Coalición se encontraba dentro del marco de la lucha contra ISIS. Las relaciones de la Administración Autónoma del Norte y Este de Siria también continuaron dentro de este marco hasta el 6 de enero.
De hecho, Estados Unidos y las demás fuerzas de la Coalición nunca proporcionaron apoyo político a Rojava ni al norte y este de Siria. Lo dijeron abiertamente al pueblo de Rojava. Las relaciones de Estados Unidos con Rojava terminaron cuando encontraron un aparato que podían usar en la forma de HTS. Desde esta perspectiva, el fin de una relación táctica no puede explicarse por el concepto de traición. Sin embargo, la relación establecida por Estados Unidos con una organización que atacó las Torres Gemelas en Nueva York, matando a tres mil estadounidenses, y que se utilizó como pretexto para la invasión de Afganistán, es, ante todo, una traición a su propio pueblo. Este también es un enfoque contrario a la esencia de una relación táctica. La relación que Estados Unidos estableció con Rojava no fue una relación estratégica ni una alianza que pudiera llamarse traición. Pero dar tanto apoyo a HTS y allanar el camino para ello es una política sucia en términos de ética política y valores humanos. Es una política que debe exponerse desde esta perspectiva. La sociedad, impulsada por sus intelectuales y políticos en Estados Unidos y Francia, se ha opuesto a sus propios gobiernos. Incluso la prensa ha descubierto esta política.
Sin duda, la administración de Rojava estaba al tanto de la administración estadounidense y de la política y el enfoque estadounidenses. Pero en la opinión pública hubo una falta de comprensión del asunto de la relación táctica y se le atribuyó demasiado significado, lo que les ha causado decepción. Se puede criticar a la administración de Rojava por no informar suficientemente al público en este sentido. Cuando una lucha se libra basada en la autosuficiencia y las relaciones estratégicas, trae un éxito real. Las relaciones tácticas solo pueden tener un impacto en el éxito si se abordan dentro del marco de la autosuficiencia y las relaciones estratégicas, y sobre una base que las fortalezca. Establecer relaciones tácticas no está mal. Al contrario, las relaciones tácticas también son relaciones que deben establecerse cuando sea apropiado y necesario para el éxito de la lucha.
El enfoque de Occidente y Estados Unidos hacia Rojava está relacionado con sus políticas e intereses generales en Medio Oriente. No realizan políticas basándose únicamente en las relaciones locales. Tienen una política general para Medio Oriente y abordan Rojava dentro de este marco. Prefieren poderes colaborativos que sirvan a su hegemonía en la región, en lugar de administraciones basadas en la democracia y la voluntad del pueblo para Medio Oriente. Tom Barrack ha afirmado que las monarquías, no las democracias, están más adaptadas a la realidad de Medio Oriente. Al decir esto, no tuvo en cuenta los diferentes desarrollos históricos, estructuras sociales y políticas de cada país de Medio Oriente. Hizo este juicio basándose en ciertos países con los que mantiene relaciones. De hecho, pronunció este discurso en un país con monarquía.
-En relación con esta cuestión, el público debate si una estructura como HTS, que proviene del ISIS y Al Qaeda, debería tener ese papel en Siria. ¿Cuál es el plan de las potencias hegemónicas y qué papel se le asigna a HTS?
-El papel asignado a HTS en Siria debería ser debatido extensamente. Mientras afirma oponerse a Daesh, una organización con una mentalidad similar está siendo nombrada gobernante de Siria. Por encima de todo, el pueblo estadounidense, que vivió la tragedia de las Torres Gemelas, las fuerzas democráticas y las estructuras políticas, debería oponerse a este apoyo dado a HTS. HTS ha sido desplegado para atacar a las FDS y a la Administración Autónoma del Norte y Este de Siria, que están en alianza táctica con las fuerzas de la Coalición en la lucha contra Daesh. No hay ningún aspecto de esto que pueda defenderse en nombre de la humanidad, la democracia, la moralidad o la conciencia. Es una política que debe ser enérgicamente condenada y rechazada.
Ha quedado claro que HTS es una herramienta útil para las potencias internacionales en su política hacia Siria y hegemonía en Medio Oriente. También han visto que eliminar Siria como amenaza para Israel puede lograrse con tal fuerza. Los Altos del Golán y el sur de Siria han sido efectivamente entregados a Israel.
Los acontecimientos en Siria también influyeron en las políticas libanesas. HTS ha sido persuadido para que no interfiera en Líbano y para considerarlo un área de influencia para Israel y Occidente. HTS se utilizará como una herramienta de cumplimiento de las potencias hegemónicas en el diseño regional. Sin duda, Turquía también intentará usar HTS para ser influyente en Siria y Medio Oriente. En esencia, se entiende que será el ejecutor de las potencias internacionales y de las políticas de Arabia Saudita. Sin embargo, una fuerza así no será una en la que las potencias internacionales e Israel confiarán ni aceptarán a medio y largo plazo. Una vez completada la tarea asignada, quedará en un segundo plano de alguna manera. Quizá (Mohammed) Al Jolani también esté llevando a cabo esta política con plena conciencia. Probablemente haya quienes aconsejan a Jolani en esta dirección y le animen. La existencia de tal régimen en Siria también se utilizará como medio de presión sobre Irak. De hecho, Irak ha entrado en tal estado de preocupación.
-Tras los ataques (contra Rojava) se produjeron numerosos actos de solidaridad impresionantes en todo el mundo. Estas acciones se consideran comparables en alcance e impacto a la ola de solidaridad internacional históricamente asociada con 1968. ¿Cómo evalúa las razones del surgimiento de un nivel tan fuerte de solidaridad internacional? ¿Qué impacto tiene?
-Durante la resistencia de Kobane en 2014, fuerzas democráticas socialistas y revolucionarias de todo el mundo llevaron a cabo contundentes acciones de solidaridad. Cientos de internacionalistas acudieron a Kobane y Rojava para unirse a la resistencia, y decenas de ellos cayeron como mártires. El vínculo entre las personas internacionalistas y la Revolución de Rojava se remonta a muchos años atrás. Cientos de personas internacionalistas de todo el mundo han llegado a la zona para presenciar la experiencia vivida allí y han participado en la creación del sistema democrático. Cientos de personas internacionalistas que fueron a Rojava y experimentaron la revolución de las mujeres y el sistema confederal democrático han regresado a sus países. Aprendieron sobre el paradigma del líder Öcalan y su manifestación concreta, a pesar de todas sus deficiencias, y hoy se enfrentan a la cuestión de cómo pueden implementar lo aprendido del sistema democrático en su propio país.
La juventud de la generación de 1968 expresó una rebelión contra el sistema de la modernidad capitalista. En esencia, también expresó una rebelión contra el socialismo real que creó el sistema autoritario, estatista y burocrático. El reflejo más radical de esta generación se encuentra en Turquía. En Turquía, la generación de 1968 se inclinó hacia el socialismo y se propuso organizar y luchar sobre esta base. Lo que le faltó a esta generación fue una dirección ideológica y teórica sistemática.
La mayoría de quienes desarrollaron acciones de solidaridad con Rojava adoptan el paradigma del líder Öcalan, basado en la libertad de las mujeres, la ecología social y la sociedad democrática. La influencia de este paradigma se ha extendido globalmente.
La opinión pública democrática europea considera un deber ayudar a Rojava, que ha derrotado a ISIS y ha salvado a Europa de este flagelo. No solo los pueblos de Europa, sino los de todo el mundo saben bien que fueron las fuerzas revolucionarias de Rojava quienes derrotaron a ISIS. Esto ha allanado el camino para una participación masiva de la comunidad internacional en acciones de solidaridad con la resistencia de Rojava.
El pueblo kurdo debería estar orgulloso de tener tales amistades. Una de las tareas del pueblo kurdo en Europa debería ser lograr una mayor participación de sus aliadas y aliados. La participación de otros pueblos no disminuye en lo más mínimo la contribución del pueblo kurdo, sino que, al contrario, subraya su importancia. La lucha del pueblo kurdo cuenta con apoyo internacional. El pueblo kurdo ya no es, como se decía, un “pueblo sin defensores”. Las fuerzas democráticas revolucionarias del mundo abrazan al pueblo kurdo.
Es decisivo para las fuerzas socialistas internacionales, las fuerzas democráticas y la sociedad en general expresar esta solidaridad con el pueblo kurdo. En el pasado, Kurdistán estuvo aislado del mundo y, como resultado, el pueblo kurdo sufrió masacres y ataques genocidas. El pueblo kurdo logró encontrar una salida gracias a su propio esfuerzo y lucha. Hoy, el mundo ve a qué se ha enfrentado el pueblo kurdo y su lucha. Gracias al paradigma de la libertad de las mujeres, la ecología social y la sociedad democrática, y a su implementación, personas de todo el mundo miran hoy al pueblo kurdo con inspiración.
El crecimiento de esta solidaridad fortalece nuestra lucha por la libertad, la presenta al mundo y expone los intereses de las fuerzas de la modernidad capitalista. Es un factor decisivo para cambiar la perspectiva de los gobiernos y las fuerzas políticas en Europa. Ante la masiva expansión de la solidaridad con Kobane en reacción al ataque, resultado de una conspiración internacional, las potencias y fuerzas políticas implicadas tuvieron que cambiar su postura. Hoy, con su mentalidad democrática de libertad para las mujeres, el pueblo kurdo es un ejemplo para los pueblos del mundo. Y esta influencia crece constantemente. Esto se ha visto en las acciones de apoyo y solidaridad con Rojava, y estamos orgullosas y orgullosos de ello.
-Durante los ataques a Rojava, se ha formado una postura nacional unificada entre el pueblo kurdo, sin precedentes en la historia. Dondequiera que vivan, las personas kurdas han respondido a los llamados a la movilización, han salido a las calles y han alzado la voz. Los partidos y organizaciones kurdas han adoptado posturas positivas en este proceso. ¿Cómo evalúa este desarrollo? ¿Cree que existe la posibilidad de que esto trascienda una postura coyuntural y se convierta en una mentalidad y una organización comunes?
-Las acciones de apoyo y responsabilidad por Rojava se observaron en las cuatro partes de Kurdistán y en el extranjero. El auge de la pasión por la libertad del pueblo kurdo quedó demostrado. Nuestro pueblo tiene una historia centenaria de resistencia contra la opresión y la tiranía. En particular, la lucha ininterrumpida de 52 años bajo la dirección del líder Öcalan ha sentado las bases de este pueblo.
En Bakur se ha librado una lucha durante décadas con un alto coste. Esta lucha ha sido tan intensa e implacable que cada levantamiento, cada instante que pasa, ha moldeado la sociedad con nuevos logros y valores. El patriotismo y la pasión por la libertad han crecido entre el pueblo kurdo. Esta lucha ha afectado profundamente a todas las partes de Kurdistán y ha sido considerada la garantía, el futuro y el honor del pueblo kurdo.
El prestigio y la influencia del líder Öcalan y del PKK en las cuatro partes de Kurdistán aumentaron significativamente. Las cuatro partes de Kurdistán reconocieron a este liderazgo como propio y la lucha como suya. La mentalidad y el clima creados tras estos 52 años de lucha han sido una gran victoria para el pueblo kurdo. Es este hecho el que fundamenta la firme solidaridad mostrada con Rojava frente a los ataques actuales.
Las fronteras artificiales trazadas en los mapas también se reflejaron en la forma de pensar, sentir y soñar de la gente. La lucha en las cuatro partes de Kurdistán eliminó estas fronteras. Las ideas y el paradigma del líder Öcalan se pusieron en práctica como organización y lucha en Kurdistán, influyendo profundamente en todos los territorios.
Las acciones de solidaridad con Rojava son el resultado de décadas de lucha. No se trata de una reacción momentánea. En este sentido, la unidad del pueblo kurdo a nivel social demuestra una gran fuerza y experiencia colectiva. Esta realidad ha aumentado considerablemente las esperanzas de futuro y ha fortalecido la convicción de que la lucha triunfará.
Esta actitud popular también ha influido en todas las fuerzas políticas kurdas. Creemos que existe ahora la necesidad de una postura política unificada acorde con la voluntad del pueblo. La necesidad de unidad nacional democrática se afirmará con mayor fuerza. Se ha convertido en una responsabilidad histórica para todas las organizaciones sociales democráticas y partidos políticos kurdos avanzar más allá de la retórica y pasar a la práctica.
La oportunidad de establecer una plataforma nacional basada en la autodefensa y la diplomacia conjuntas es mayor que nunca. En la declaración reciente de la copresidencia del Consejo Ejecutivo (de la KCK) expresamos nuestra disposición a impulsar este esfuerzo y participar activamente. Siempre hemos comunicado a otras fuerzas políticas la necesidad de crear comités conjuntos y comenzar a trabajar. Esperamos que, tras las acciones para proteger Rojava, se puedan desarrollar medidas prácticas en esta dirección.
-Se observa que algunos partidos kurdos y tendencias nacionalistas intentan aprovechar los ataques a Rojava como una oportunidad. Si bien han adoptado una narrativa que afirma favorecer la unidad nacional y, por lo tanto, buscan ganar popularidad, su práctica sigue reflejando principalmente una política centrada en sus propios intereses. Continúan colaborando con las fuerzas coloniales y de ocupación. ¿Cómo evalúa esto?
-En la fase actual no nos centraremos en eso, sino que intentaremos analizarlo desde una perspectiva positiva. El problema fundamental es que los partidos kurdos no son abiertos entre sí. Incluso cuando existe una actitud aparentemente positiva, se observan prácticas negativas. Esto debe superarse.
Cada partido tiene su propia ideología, ideas y políticas. La lucha debe basarse en una base democrática. El pueblo kurdo adoptará las ideas que considere correctas y actuará en consecuencia. Desde la perspectiva de los partidos políticos, preferimos ver el lado positivo de este proceso. Hablando del vaso de agua medio lleno y medio vacío, vemos que el vaso está medio lleno.
Observamos que actualmente se está llevando a cabo una campaña de desprestigio contra el líder Öcalan y nuestro movimiento por la libertad en nombre del nacionalismo. No son las preocupaciones del pueblo kurdo las que impulsan a quienes lideran esta campaña, sino su aversión personal hacia el líder Öcalan y el PKK.
Se podría decir mucho sobre ello, pero en lugar de interactuar con estas personas, nos centramos en cómo desarrollar la lucha y en los logros que podemos alcanzar para el pueblo kurdo. Prestamos atención a las opiniones expresadas por nuestro pueblo y por las fuerzas políticas en espacios abiertos, más que en los medios digitales. Ocasionalmente, nos informamos de lo que sucede en esos espacios, pero no tenemos tiempo para seguir de cerca cada contenido. Aun así, intentamos mantenernos al tanto de lo que se dice en general.
-Simultáneamente con los ataques en Rojava y Siria, también se produjeron ataques contra la prensa libre. Se desarrolló una intensa ola de agresiones contra sedes institucionales y cuentas de medios digitales. La campaña de desinformación de los medios de guerra turcos alcanzó su punto álgido en este contexto. Estos ataques continúan. ¿Cómo abordar esta situación?
-El Estado turco tiene una tradición centenaria de prensa hostil hacia el pueblo kurdo. Invisibiliza su existencia y contribuye al genocidio kurdo. Especialmente en los últimos 15 o 20 años, la prensa en Turquía se ha vuelto aún más imprudente. El periodismo, que antes tenía una ética y una cultura, ha sido completamente destruido. Se ha convertido en una herramienta para reprimir la lucha del pueblo kurdo por la libertad y está controlado desde un centro único. Una parte significativa de la prensa de oposición también ha sido reducida a defender la política estatal negacionista y genocida.
Hasta hoy, la política de Turquía ha estado marcada por la distorsión y la guerra especial. Temen que unos pocos medios libres y unas pocas palabras de verdad derrumben sus políticas. Tanto es así que el editor jefe del medio opositor Tele1 fue arrestado sin fundamento y se nombró un administrador para la cadena. Además, continúan las presiones y detenciones contra la prensa libre y periodistas kurdos.
Aunque los medios estatales disponen de innumerables canales y la prensa libre está severamente restringida, su verdadera cara sigue revelándose y sus mentiras quedan expuestas. Su lucha contra el pueblo kurdo solo puede sostenerse mediante mentiras y distorsión, a través de una guerra especial. Turquía no se rige por leyes normales ni por un sistema mediático libre. Se libra una guerra sucia contra el pueblo kurdo mediante políticas y prácticas inconstitucionales e ilegales.
Tampoco han abandonado estos métodos durante el “Proceso de Paz y Sociedad Democrática”. Mientras no haya un cambio fundamental en la política kurda del Estado, estas prácticas seguirán apareciendo. El lenguaje de la prensa muestra claramente que el proceso no ha avanzado mucho, ya que refleja directamente la política gubernamental.
Existe un proceso en marcha en Turquía, liderado por el líder Öcalan. Como movimiento, también formamos parte de este proceso y seguimos de cerca su evolución. La retórica de la prensa cercana al AKP-MHP favorece a quienes se oponen al proceso. Esta prensa legitima las actitudes obstructivas y no contribuye al apoyo social necesario. En muchos casos, desempeña un papel incluso más negativo que quienes se oponen abiertamente. El tono intransigente de esta prensa lleva a preguntarse, a veces, si está siendo dirigida desde fuera.
Aunque la prensa libre cuenta con recursos limitados, mantiene una postura correcta y responsable. Trabaja para que el proceso avance hacia la democratización y la resolución de la cuestión kurda. El poder de la verdad para difundirse e influir siempre es mayor que el de la mentira.
-A la luz de todos estos acontecimientos, ¿hacia dónde se dirige el “Proceso de Paz y Sociedad Democrática” impulsado por Abdullah Öcalan y las negociaciones directas con el Estado turco? ¿Continuará el proceso de esta manera?
-La esencia del Proceso de Paz y Sociedad Democrática se describió de forma clara y concisa en el llamamiento del líder Öcalan del 27 de febrero. Sin embargo, la comisión parlamentaria que debería desempeñar un papel central no ha cumplido con su responsabilidad. Una declaración reciente indica que las opiniones han convergido sobre el llamado Derecho a la Esperanza. No obstante, en Turquía es fácil hacer declaraciones sin llevarlas a la práctica. Para nosotras y nosotros, la práctica es decisiva.
La libertad del líder Öcalan y su capacidad para trabajar libremente son factores determinantes. Solo cuando esto se garantice podremos hablar de una implementación real del Derecho a la Esperanza. Sin la participación activa y libre del líder Öcalan, es imposible avanzar de manera sustantiva en el proceso.
Si la democratización y la resolución de la cuestión kurda pasan a primer plano en Turquía, los intereses de numerosos grupos se verán afectados y se les cerrarán fuentes de poder y beneficio. Por esta razón, muchas fuerzas buscan bloquear el proceso. Al mismo tiempo, el gobierno del AKP-MHP no ha demostrado aún una voluntad clara ni un compromiso firme para dar los pasos necesarios, lo que genera dudas legítimas en la opinión pública sobre la profundidad real del proceso.
Por supuesto, el líder Öcalan y nosotras y nosotros también apostamos por avanzar con paciencia. Pero nuestros esfuerzos no son ilimitados. Este no es un proceso que pueda desarrollarse de manera unilateral. Un elemento central es que el líder Öcalan pueda reunirse con distintos sectores sociales y políticos y desempeñar plenamente su papel.
Quienes intentan impedir una solución democrática a la cuestión kurda no se encuentran únicamente dentro de Turquía. Existen también fuerzas externas a las que no les conviene una resolución democrática, y que aplican políticas destinadas a sabotear el proceso. En este contexto, el ataque de HTS contra los barrios kurdos de Alepo el 6 de enero, y su posterior expansión hacia el norte y el este de Siria, tuvo también como objetivo obstaculizar el proceso en Turquía.
El proceso hacia una sociedad democrática no puede avanzar en un entorno de guerra y escalada permanente. Por ello, consideramos que estos ataques, en los que participan potencias internacionales junto con Turquía, constituyen una conspiración internacional. Si el proceso en Turquía avanza hacia la democratización y la resolución de la cuestión kurda, los planes de diversas fuerzas internas y externas se verán frustrados.
Para alcanzar la paz y una sociedad democrática, y para derrotar a quienes conspiran y provocan, el pueblo kurdo debe organizarse, luchar de forma unida y asumir la responsabilidad histórica de este proceso. O esta conciencia y esta lucha colectiva frustrarán a las fuerzas conspirativas y conducirán el proceso al éxito, o bien se impondrán nuevamente los planes de confrontación impulsados por actores internos y externos.
El líder Öcalan y nosotras y nosotros trabajamos activamente para frustrar estos planes. Sin embargo, si no se logra detenerlos por completo, existe el riesgo de que se abra una nueva etapa de conflicto que sumerja a Turquía en el caos y la incertidumbre. En tal caso, se producirían cambios en la organización y en las formas de lucha, pero la resistencia continuaría por todos los medios.
Este proceso se inició precisamente para evitar ese escenario. Desde esta perspectiva, el éxito del Proceso de Paz y Sociedad Democrática es una necesidad histórica. Para lograrlo, la organización popular y una lucha multifacética, tanto del pueblo kurdo como de sus aliadas y aliados internacionales, son absolutamente esenciales.
*Edición: Kurdistán América Latina