Turquía: las canciones y danzas kurdas no son propaganda terrorista

El verano ya está aquí y es la temporada de fiestas y bodas en toda Turquía. Pero para algunos hombres, mujeres y niños kurdos, bailar alegremente y cantar canciones populares políticas kurdas en fiestas, bodas o en otros lugares ha terminado en arrestos y cargos de “difundir propaganda terrorista”. Este delito se castiga con hasta cinco años de prisión. Las acciones de las autoridades al detener y criminalizar a personas por tales actividades legales constituyen un claro abuso de los poderes de arresto.

El 26 de julio pasado, la policía detuvo a seis personas en la ciudad de Kurtalan, en la provincia de Siirt, en el sureste de Turquía, tras un vídeo de TikTok en el que aparecían mujeres bailando halay (un baile tradicional kurdo) en una fiesta de una boda al ritmo de una canción que mencionaba a los guerrilleros kurdos. El gobernador de Siirt emitió un  comunicado en las redes sociales en el que anunciaba las detenciones y prometía que la “lucha contra las organizaciones terroristas continuará con perseverancia y determinación”. El tribunal ordenó a una mujer y tres niñas que permanecieran en prisión preventiva. Un día antes, en la ciudad sureña de Mersin, la policía detuvo a ocho hombres y un niño basándose en un vídeo de TikTok en el que se veía a gente bailando halay al ritmo de canciones kurdas unas semanas antes. Un tribunal dictaminó que los nueve fueran puestos en prisión preventiva. A esto le siguieron arrestos en otras ciudades y pueblos, como  Estambul y, más recientemente, Osmaniye, y al menos 34 personas han pasado semanas en prisión preventiva antes de comparecer ante el tribunal. 

El caso de los detenidos en Mersin aún no ha llegado a juicio, pero las tres mujeres y dos niñas del caso Kurtalan tendrán su primera audiencia de juicio en Siirt el 16 de agosto. El fiscal debería solicitar la liberación inmediata y la absolución de los cinco.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha dictaminado que cantar canciones o poemas populares, gritar consignas genéricas, incluso en reuniones públicas, o hacer referencia a los 40 años de insurgencia del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) contra el ejército turco, es una expresión protegida. El contenido de las canciones y consignas de las fiestas de bodas y otros lugares no incita a la violencia ni crea un peligro inminente para las personas que pueda justificar cargos penales.

Convertir las fiestas y bodas kurdas en escenas del crimen mediante el arresto y procesamiento de invitados y músicos es sólo el último ejemplo de cómo durante décadas las autoridades turcas han pervertido el sistema de justicia penal para atacar las actividades legítimas y la expresión política de los kurdos.

FUENTE: Emma Sinclair-Webb (directora asociada de Human Rights Watch) / HRW / Fecha original de publicación: 15 de agosto de 2024 / Traducción y edición: Kurdistán América Latina

miércoles, agosto 21st, 2024