Por Red de Mujeres Tejiendo Futuro / Abya Yala* – En la avanzada que ha tenido la derecha con sus múltiples estrategias de ocultar un plan mundial y sincronizado para aniquilar toda forma de democracia, no sorprende que uno de los territorios en los que se profundiza la opresión sea en el del pueblo hermano de Bolivia.
Sabemos que las políticas neoliberales nacientes del capitalismo, el colonialismo, el racismo y el patriarcado van de la mano. Por eso, la crisis civilizatoria donde nos venden una inflación inevitable, una privatización necesaria de nuestras tierras para su explotación, donde el encarecimiento del combustible y otros recortes de subsidios se sustentan en la ayuda externa, donde la disputa por nuestros territorios y nuestra dignidad se criminaliza como actos vandálicos, desenmascara un modelo de represión y muerte que ha venido caminando con paso firme.
Esas huellas no se borran, y en cuestión de memoria, los pueblos de Abya Yala hemos resistido y leído la historia que se construye también desde el poder hegemónico. Las multinacionales buscan extraer más que sangre de nuestra madre tierra, también quieren despojarnos de nuestras cosmovisiones, aquellas que nos recuerdan un habitar desde el respeto y el amor por la vida. Mientras sus huellas rompen con las raíces y el tejido de la vida, nuestras manos cocinan a fuego lento un nuevo amanecer.
Hace seis meses, Rodrigo Paz asumió la presidencia junto a su fórmula vicepresidencial que, aparentemente, reflejaba intereses cercanos al diálogo con movimientos sociales y organizaciones a pesar de las grandes diferencias. En este lapso, el silenciamiento de las exigencias del pueblo ha sido un modus operandi, pero se olvidaron que la demanda de cada una de las personas que hoy sale a la calle, viene de la digna rabia de quienes por milenios han resistido a la imposición de opresiones y privilegios, y esa resistencia no cabe en las urnas.
En cambio, nosotrxs no olvidamos el plan militar del “Escudo de las Américas” impulsado por Trump, del que Rodrigo Paz es parte junto con Milei, Kast, Noboa, Bukele y Asfura, como fundadores. Tampoco omitimos el detalle de que Evo Morales está siendo perseguido en medio de una campaña de desprestigio, mientras Juan Orlando Hernández fue indultado (ya declarado culpable por narcotráfico) y que, además, está siendo protegido a pesar del escándalo HondurasGate.
Después de casi cinco semanas de bloqueos en las calles y en paro general, los movimientos sociales, sindicatos, los pueblos aymara y quechua, han sido estigmatizadxs, hay centenares de detenidxs, y judicializadxs, el gobierno ha asesinado a más de cinco comunarias y comunarios, en sus mal llamados corredores humanitarios, que se abrieron paso con balas, donde la vida del pueblo no les importa, pues en el marco de los intereses burgueses y oligárquicos no existen quienes no caben en sus moldes, estructuras o no se someten a sus poderes.
El miedo y el horror que quieren imponer queda pequeño para quienes ponen los cuerpos como extensión de lo colectivo y lo comunitario. Nosotrxs no entendemos de individualidades ni de fronteras. No entendemos sus lógicas militares que defienden intereses privados y extranjeros. No entendemos su visión de desarrollo y tampoco de alianzas fascistas.
Hoy queremos levantar la voz en solidaridad con el pueblo boliviano y con los pueblos en resistencia porque acá somos todxs hermanxs. Nos unimos a la exigencia de QUE RENUNCIE RODRIGO PAZ de forma inmediata, que detenga la represión, masacre y humillación al pueblo movilizado. ¡QUE RENUNCIE CARAJO!
Hacemos un llamado urgente a todas las comunidades organizadas para acuerpar esta justa causa. Exigimos la liberación inmediata de lxs presxs políticxs. Exigimos verdad y justicia para lxs asesinadxs. Exigimos el respeto por la vida.
Nos convocamos a seguir acuerpando las luchas en Abya Yala, a seguir rompiendo fronteras y ejerciendo la autodeterminación y autogobierno de los pueblos.
¡Jallalla las luchas contra el facsismo!
¡La pollera se respeta carajo!
¡La wiphala se respeta carajo!