Los supervivientes del ataque químico de Halabja siguen buscando a los niños perdidos

Shawnm Abdullah Mohammad perdió dos niños pequeños –una hija de dos años y un hijo de un año– y cinco hermanos en el ataque químico contra la ciudad kurda de Halabja (Bashur, Kurdistán iraquí) por parte de las fuerzas de Saddam Hussein el 16 de marzo de 1988.

Shawnm contó su historia a Kurdistan Chronicle, detallando cómo la llevaron de urgencia a un hospital en Sulaymaniyah dos días antes del ataque debido a complicaciones del embarazo. Dejó a sus hijos con sus hermanas y hermanos. El 15 de marzo, el día antes del ataque químico, escuchó rumores dentro del hospital de que el ejército iraquí se estaba reuniendo para atacar Halabja. Sin embargo, nunca imaginó que el régimen iraquí recurriría a armas químicas.

“Pasé la peor noche de mi vida en el hospital”, dijo Shawnm. “Toda la noche estuve pensando en mis dos hijos, a quienes había dejado en Halabja, así como en mis hermanas y hermanos”.

El día del ataque, Shawnm dio a luz. Fue testigo de un gran número de helicópteros militares y aviones de combate iraquíes volando hacia Halabja desde Sulaymaniyah. “Estaba débil, perdida y sin esperanza. Ese día no pude hacer nada”, dijo.

Desde el ataque, Shawnm ha estado buscando a sus seres queridos perdidos. Desde ese día no ha tenido información sobre el paradero de sus hijos y hermanos. Simplemente han desaparecido.

Algunos de los niños de Halabja fueron llevados a Irán y adoptados por familias iraníes. Shawnm viajó a Irán tres veces para buscar a sus hijos, con la esperanza de que estuvieran entre los adoptados. Desafortunadamente, sus esfuerzos hasta ahora no han tenido éxito.

En una ocasión, le mostraron un cementerio en Kermanshah, Irán, y le dijeron que todas las personas enterradas allí eran de Halabja. Sin embargo, al no poder identificar las tumbas, no tiene idea de si alguna de ellas contiene los restos de sus hijos.

En marzo de 2024 se cumplió el 36 aniversario del ataque químico a Halabja y el 21 aniversario del derrocamiento del régimen de Saddam Hussein por las fuerzas de la coalición liderada por Estados Unidos, en 2003.

El ataque químico de Halabja ocurrió entre el 15 y el 19 de marzo de 1988, durante la guerra entre Irán e Irak. Las fuerzas del gobierno iraquí utilizaron armas químicas contra la ciudad, matando a 5000 personas (la mitad de ellas niños) e hiriendo a cientos más.

Los heridos todavía sufren los efectos a largo plazo del ataque. Algunos quedaron paralizados de por vida, mientras que otros sufren tos crónica y otros problemas de salud. Básicamente, están viviendo una muerte lenta.

En 2018, Shawnm creó una organización sin fines de lucro para ayudar a localizar a los niños de Halabja que están desaparecidos desde el ataque. Hay 74 familias de Halabja que todavía buscan a sus hijos. Un total de 211 niños están desaparecidos y hasta ahora sólo se han encontrado 18.

Shawnm enfatiza la necesidad de un laboratorio de pruebas de ADN en la región de Kurdistán. Esto permitiría comparar el ADN de quienes dicen ser de Halabja con el ADN de las familias que todavía buscan a sus hijos después de 36 años. Lamentablemente, actualmente no existe un laboratorio de este tipo en la región de Kurdistán, lo que complica aún más la situación para estas familias.

Shawnm asistió recientemente a una conferencia celebrada en Erbil, la capital de la región de Kurdistán, titulada “Del genocidio a la vida”. Sostuvo que tales conferencias deberían celebrarse en Bagdad para educar a los funcionarios iraquíes sobre los genocidios y el sufrimiento que atraviesa el pueblo kurdo.

Hace unos años, Shawnm fue invitado a una reunión del gobierno en Bagdad. Intentó hablar sobre el genocidio de Halabja como una madre que había perdido dos hijos. Sin embargo, encontró resistencia y le dijeron que el genocidio de Halabja había quedado en el pasado y que no había necesidad de discutirlo.

“Me enojé”, dijo Shawnm. “Les dije que tal vez para ustedes sea el pasado, pero para nosotras, las kurdas, nunca será pasado porque todavía vivimos con este dolor”.

Añadió que el gobierno iraquí no ha hecho nada para compensar a la ciudad y al pueblo de Halabja por la devastación que sufrieron.

Concluyó que los kurdos todavía se enfrentan al genocidio todos los días en Irán y Turquía, donde los civiles kurdos son atacados por misiles y drones sólo por ser kurdos.

Los supervivientes piden justicia por los proveedores de productos químicos

Ayad Ismail, un destacado abogado en los casos de genocidio kurdo ante el Tribunal Superior iraquí y en el caso que buscaba compensación para las víctimas del ataque químico de Halabja, anunció que su equipo ha recopilado pruebas considerables contra las empresas alemanas, francesas y holandesas que supuestamente suministraron a Saddam Hussein los materiales y fórmulas químicas necesarias para producir armas químicas.

“Hemos reunido pruebas suficientes”, declaró Ismail, “y pronto las publicaremos en un libro”. 

Él cree firmemente que estas corporaciones extranjeras eran plenamente conscientes de que el gobierno iraquí no estaba comprando estos productos químicos para fines agrícolas. El extremo secretismo que rodea a estos acuerdos, sostiene Ismail, expone su verdadero propósito: la producción de armas químicas.

El abogado expresó un profundo sentimiento de vergüenza al visitar Halabja y reunirse con las familias de las víctimas del ataque. “No se ha hecho lo suficiente para aliviar su sufrimiento”, lamentó.

Ismail criticó además al gobierno iraquí por su inacción en la búsqueda de los niños que desaparecieron durante el ataque. Subrayó el gran número de personas involucradas en la tragedia de Halabja, incluidos aquellos que ordenaron el ataque y las empresas que ayudaron a Saddam a adquirir las armas químicas. Sin embargo, señaló Ismail, sólo cuatro sospechosos han sido detenidos desde la caída del dictador iraquí.

Para prevenir futuros genocidios 

Hablando en la conferencia “Del Genocidio a la Vida”, el Doctor A.R. Sriskanda Rajah, un académico de origen tamil, arrojó luz sobre los paralelismos entre la lucha kurda por la autodeterminación y la lucha por los derechos tamiles en Sri Lanka. Ambos grupos minoritarios, los kurdos y los tamiles, han enfrentado opresión y violencia sistemáticas a manos de sus respectivos gobiernos.

Rajah nació en Sri Lanka, pero se vio obligado a huir con su familia en 1992, cuando se intensificó el violento conflicto entre el gobierno y los rebeldes tamiles. 

Hizo hincapié en el concepto de biopolítica, un marco teórico que examina cómo los Estados intentan regular y controlar a sus poblaciones. Sostuvo que tanto el gobierno iraquí como el de Sri Lanka han buscado crear poblaciones homogéneas, viendo las distintas identidades culturales de los kurdos y tamiles, respectivamente, como una amenaza que, según Rajah, en última instancia tuvo consecuencias devastadoras y el “genocidio en el extremo final”.

Occidente restó importancia al ataque químico contra los kurdos en Halabja en aquel momento. Rajah dijo a Kurdistan Chronicle que se produjo un patrón similar en el conflicto de Sri Lanka, donde la comunidad internacional ignoró en gran medida la brutal represión del pueblo tamil por parte del gobierno. Sostiene que este silencio no es accidental, sino más bien una estrategia deliberada, basada en los intereses geopolíticos de Occidente.

Mencionó que la comunidad internacional no puede prometer que los kurdos no enfrentarán otro genocidio en el futuro. La única garantía para los kurdos es establecer mecanismos sólidos de autodefensa, incluido un ejército unificado fuerte y su propio Estado.

FUENTE: Qassim Khidhir / Kurdistan Chronicle / Traducción y edición: Kurdistán América Latina

viernes, mayo 24th, 2024