La copresidenta del partido por la Igualdad y la Democracia de los Pueblos (DEM), Tülay Hatimoğulları, afirmó que la comisión parlamentaria que lleva adelante del proceso de paz en Turquía debería reunirse con el líder kurdo Abdullah Öcalan, encarcelado desde 1999 en la isla-prisión de Imrali.
Las declaraciones de la representante del partido DEM se produjeron ayer durante una reunión pública en el Centro de Congresos de Tepekule, en Esmirna, en el marco de los “Encuentros por la Paz y la Sociedad Democrática” impulsados por el movimiento político kurdo.
Hatimoğulları destacó la importancia histórica del “Llamado a la paz y a una sociedad democrática” de Öcalan del 27 de febrero pasado y de la ceremonia de quema de armas del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) del 11 de julio de este año.
La copresidenta del partido DEM expresó que “la paz no nos será servida en bandeja de plata. Nadie vendrá simplemente a decir: ‘Hagamos la paz’. Si los acontecimientos en Turquía y Medio Oriente, especialmente en Siria, están forzando un cambio estratégico en la resolución de la cuestión kurda, entonces este Estado, el PKK, otra parte en esta guerra y conflicto, y el pueblo kurdo, deberían sentarse a la mesa y dialogar”.
Hatimoğulları indicó que “debatimos con gran seriedad y profundidad cómo todas las fuerzas democráticas de Turquía pueden, juntas, contribuir al máximo para allanar el camino hacia la democratización, resolver la cuestión kurda mediante métodos pacíficos y democráticos, y cómo podemos hacer de la paz una realidad social”.
“Öcalan no solo es el negociador principal, sino también el principal actor de este proceso -remarcó-. Reiteramos nuestra recomendación de que la comisión establecida en el Parlamento se reúna con él de inmediato”.
La copresidenta del partido DEM resumió los pasos que deben darse en el proceso de paz, donde se deberóa promulgar una ley especial que allane el camino para que los miembros del PKK participen en la política democrática; poner en la agenda la ley de ejecución que garantizará la libertad de los presos políticos; y regular democráticamente el derecho de la administración local y abolir el sistema fiduciario, el cual permite que el gobierno intervenga municipios y designe interventores estatales.
Hatimoğulları señaló que se han hecho grandes sacrificios en la lucha por la paz y apuntó que el objetivo final es una paz honorable, la resolución de la cuestión kurda por medios democráticos y pacíficos, y garantizar que las mujeres en Turquía no sean asesinadas y puedan vivir libremente.
“Como mujeres, no hemos renunciado a nuestros derechos duramente conquistados y no lo haremos -subrayó-. Las mujeres seguiremos luchando hasta el final con el lema ‘Jin, Jiyan, Azadî’”.
FUENTE: ANF / Edición: Kurdistán América Latina