Por Kurdistán América Latina* – Los preparativos para el retorno de aproximadamente 500 familias desplazadas del cantón kurdo de Afrin, en Rojava, continúan, mientras el territorio sigue bajo ocupación ilegal del Estado turco.
Al mismo tiempo, se realizan reuniones entre Naciones Unidas (ONU) y el Consejo de Personas Desplazadas de Afrin y Shahba con el fin de abordar las garantías de seguridad y los requisitos necesarios para el regreso.
Durante los ataques perpetrados por la ocupación turca y sus mercenarios en 2018 y 2019, así como en los bombardeos contra el régimen baazista el 27 de diciembre de 2024 y los ataques del 6 de enero llevados a cabo por milicias yihadistas afiliadas al Gobierno de Transición Sirio (GTS), un total de 450.000 personas fueron desplazadas de Afrin, Shahba, Alepo, Serêkaniyê y Girê Spî hacia otras regiones de Rojava.
Desde 2018, la Administración Autónoma Democrática del Norte y Este de Siria (AADNES) y las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) han realizado esfuerzos para garantizar el retorno seguro y voluntario de las personas desplazadas.
En el acuerdo entre las FDS y el GTS se incluye una cláusula relativa al retorno de personas desplazadas y refugiadas. El acuerdo más reciente fue firmado el 29 de enero de 2026 y anunciado oficialmente el 30 de enero. El retorno de personas desplazadas y refugiadas fue considerado uno de los puntos clave.
En el cantón de Jazira, 7426 familias procedentes de Afrin se encuentran refugiadas en escuelas, mezquitas y centros institucionales.
El 16 de febrero, la Asociación Social de Afrin, el Consejo de Personas Desplazadas de Afrin y Shahba, y representantes de la sociedad civil en Europa anunciaron que las personas desplazadas comenzarán próximamente a regresar a sus zonas de origen.
Como primer paso, entre 400 y 500 familias retornarán a Jindires, Mabata y Shiye, en el cantón de Afrin.
Ibrahim Heftaro, representante de la Asociación Social de Afrin, afirmó que desde el inicio del desplazamiento las estructuras implicadas han trabajado para crear las condiciones necesarias para un retorno seguro.
Según el portavoz de la Organización de Derechos Humanos de Afrin (OHDA), Ibrahîm Şêxo, dos caravanas con refugiados ya retornaron a Afrin.
La semana pasada, una delegación de la AADNES visitó en Qamishlo un campo de refugiados con pobladores de Afrin y Sahba, con el objetivo de evaluar su situación humanitaria e identificar las principales dificultades que enfrentan.
La delegación estuvo encabezada por Ilham Ahmed, copresidenta del Departamento de Relaciones Exteriores de la AADNES.
Ahmed explicó que “actualmente, más de 118 escuelas están siendo utilizadas como refugios para personas desplazadas de Afrin, Sheikh Maqsoud, Tabqa y Raqqa, además de quienes fueron desplazados de Serêkaniyê y Girê Spî”. Agregó que el número de personas desplazadas en Qamishlo se estima en alrededor de 80.000.
Ahmed señaló que es prioritario que se cumpla el punto sobre el retorno de los y las desplazadas, según el acuerdo firmado con el régimen de Damasco. También expresó que la estabilidad en Siria está directamente vinculada al retorno seguro de las personas desplazadas a sus hogares. La representante de la AADNES subrayó la necesidad de que los mercenarios que ocuparon las viviendas de los habitantes de Afrin se retiren. Ahmed manifestó que la administración de la región tiene que ser entregada a sus residentes originales de una manera que garantice su protección y una gestión adecuada.
*Con información de las agencias de noticias ANHA y ANF / Edición: Kurdistán América Latina