Los datos indican que el gobierno de transición en Siria se ha retrasado en la aplicación de la mayoría de las disposiciones del acuerdo del 10 de marzo, firmado con las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) y la Administración Autónoma del noreste sirio (AADNES). Damasco se centró exclusivamente en la cuestión de la integración de las FDS al ejército regular, al tiempo que ignoró las cláusulas políticas y sociales y el alto el fuego. Esto ha llevado a ataques y desplazamientos continuos, mientras que la AADNES continúa presionando para la plena implementación del acuerdo para garantizar la estabilidad del país.
Según la información revisada, las últimas actualizaciones, declaraciones y desarrollos sobre el terreno, el gobierno de Damasco no ha tomado medidas claras con respecto al acuerdo firmado el 10 de marzo, que incluye ocho disposiciones principales que forman un marco general para un acuerdo político integral en Siria.
La falta de acción se produjo a pesar de que el acuerdo del 10 de marzo tuvo un papel central en las recientes reuniones de la Casa Blanca, donde la adhesión a sus disposiciones fue un punto clave de discusión en Estados Unidos entre el presidente Donald Trump y el jefe del gobierno de transición Ahmed al Sharaa.
La reunión trilateral de los ministros de Relaciones Exteriores del gobierno estadounidense, turco y de transición sirio, también abordó el mismo acuerdo, siguiendo las consultas iniciales, con Washington enfatizando la necesidad de adherirse al acuerdo como un paso fundamental hacia la estabilidad y la unidad de Siria.
Las disposiciones claves del acuerdo incluyen:
-Garantizar los derechos de todos los y las sirias a participar políticamente y en instituciones estatales basadas en la competencia, sin discriminación religiosa o étnica.
-Reconocer a la comunidad kurda como parte integral del Estado sirio y garantizar todos sus derechos constitucionales.
-Alto el fuego en todos los territorios sirios.
-Integración de instituciones civiles y militares en el noreste de Siria bajo la administración estatal siria, incluidos los cruces fronterizos, los aeropuertos y los campos de petróleo y gas.
-Garantizar el regreso de las personas desplazadas a sus áreas y asegurar su protección por parte del Estado sirio.
-Apoyar al Estado en la lucha contra el terrorismo y abordar cualquier amenaza a su seguridad y unidad.
-Rechazar los llamamientos a la división y al discurso de odio, y promover la coexistencia entre las comunidades sirias.
-El funcionamiento de comités ejecutivos que trabajen para implementar el acuerdo antes de que finalice el año en curso.
A pesar de la claridad de los compromisos del acuerdo, el gobierno de transición no ha tomado medidas prácticas para aplicar todas las disposiciones, centrándose únicamente en la cuarta cláusula relacionada con la integración de las FDS al ejército, sin avanzar en las otras siete disposiciones políticas y sociales.
Por el contrario, la AADNES continúa, a través de sus representantes y comités pertinentes, presionando por la plena implementación del acuerdo, enfatizando que hacerlo representa un “paso importante hacia una solución política integral que garantice la unidad territorial y la estabilidad de Siria”.
Sobre el terreno, los datos contradicen la dirección acordada de la segunda cláusula que pide un alto el fuego, ya que varias áreas del noreste de Siria, así como los vecindarios de Sheikh Maqsoud y Ashrafieh (en Alepo), siguen siendo el objetivo de las fuerzas gubernamentales de transición en algunas áreas y los grupos armados afiliados a Damasco en otras.
En los últimos diez días, el noreste de Siria ha visto una notable superposición entre los ataques de las fuerzas gubernamentales de transición y las células del Estado Islámico (ISIS) en Raqqa, Deir ez-Zor y Tabqa, junto con los ataques contra Sheikh Maqsoud y Ashrafieh, totalizando más de 16 ataques y operaciones, lo que generó temores de una escalada coordinada. En respuesta, las FDS confirmaron su disposición a defender y mantener la estabilidad.
Los ataques más recientes apuntaron a un punto de las Fuerzas de Seguridad Interna en Sheikh Maqsoud y Ashrafieh con disparos por parte de las fuerzas gubernamentales de transición, mientras que otro punto fue atacado por un dron suicida de las mismas fuerzas.
Mientras tanto, los desplazados en refugios y campamentos en el noreste de Siria están esperando un regreso seguro a sus hogares, destacando el fracaso del gobierno de transición para implementar la quinta cláusula que garantiza su regreso y protección por parte del Estado sirio.
Los medios de comunicación oficiales del gobierno de transición y sus afiliados también han confirmado el incumplimiento de la séptima cláusula del acuerdo, que pide rechazar la división y el discurso de odio, y promover la coexistencia entre las comunidades sirias.
FUENTE: ANHA / Edición: Kurdistán América Latina