Gülistan Tara y Hêro Bahadîn cumplieron la promesa del periodismo

Gülistan Tara y Hêro Bahadîn fueron asesinadas por el ejército turco. Las dos periodistas se dirigían al trabajo cuando un dron atacó su coche. Estas mujeres kurdas son nada menos que heroínas del periodismo. Y por eso las mataron.

El viernes por la mañana se conoció que un dron turco había atacado un coche en el que viajaban periodistas. Poco después se conocieron más detalles: dos personas habían muerto y seis habían resultado heridas, algunas de ellas de gravedad. Poco después se dieron a conocer los nombres de las periodistas muertas y se publicaron las fotos de Gülistan Tara y Hêro Bahadîn.

Primera regla

En la delirante visión del mundo de Turquía, no ha asesinado a periodistas, sino que ha “golpeado a terroristas”. Sus obedientes medios de comunicación informan de que “el servicio antiterrorista del Kurdistán iraquí anunció que un vehículo perteneciente al PKK fue alcanzado por un ataque con drones turcos cerca de la ciudad norteña de Sulaymaniyah” y que “un miembro de alto rango del PKK, su chofer y un guardia murieron en el ataque”. Se puede esperar semejante basura de un medio de comunicación controlado por el gobierno turco, pero la agencia de noticias Reuters también comenzó su breve cobertura de las noticias con esta flagrante mentira, haciendo caso omiso de la primera regla del periodismo: informar la verdad, no priorizar lo que dice el poder.

Hay algunos detalles interesantes que analizar en estas noticias mentirosas. Por ejemplo, el “servicio antiterrorista del Kurdistán iraquí”: se trata de un servicio controlado por el Partido Democrático del Kurdistán (PDK), que gobierna las dos provincias del norte de la región del Kurdistán en Irak (Bashur), pero no Sulaymaniyah. En otras palabras, el servicio no tiene ninguna autoridad en Sulaymaniyah, como bien señaló el periodista Renwar Najm. Esto, más el hecho de que el PDK haya sacado conclusiones sobre la identidad de las víctimas mientras el coche todavía estaba en llamas, confirma una vez más que el PDK está muy dispuesto a ayudar a Turquía a encubrir sus crímenes.

Vida civil

También hay que tener en cuenta que Sulaymaniyah está situada a unos 450 kilómetros de la frontera turca. No es allí donde se encuentran los campamentos del PKK. Sulaymaniyah es una ciudad con vida civil sin “terroristas”. Literalmente, el único actor que hace que Sulaymaniyah sea insegura es Turquía. Este crimen es tan escandaloso que incluso el viceprimer ministro de la región del Kurdistán, Qubad Talabani, lo condenó con fiereza. Es un político de la UPK (Unión Patriotica de Kurdistán), que controla la gobernación de Sulaymaniyah, pero se sabe que es cercano al PDK, por lo que su condena es una grata sorpresa.

El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) pidió a Turquía que investigara el ataque porque, bueno, eso es lo que el CPJ hace y debe hacer, aunque saben que su llamado será en vano. Debo señalar que la declaración del CPJ menciona que los medios para los que trabajaban los periodistas están “financiados por el PKK”, pero esto es extremadamente simplista y, por lo tanto, incorrecto. Los medios son parte del movimiento de liberación kurdo, que consiste en una amplia gama de organizaciones que contribuyen a la lucha y se financian, entre otras cosas, con contribuciones de empresas y personas, campañas de donaciones y suscripciones y anuncios. Que todo comenzó en 1978 con la fundación del PKK no significa que los medios kurdos ahora estén “financiados por el PKK”.

Promesa

Como dije, para mí, Tara y Bahadîn son heroínas del periodismo. ¿Por qué? Ambas mujeres pusieron su vida al servicio de informar al público desde la perspectiva de la lucha kurda por la libertad. Este es el tipo de periodismo que no se acerca al poder para mantener el acceso a él, sino que se atreve a salir de ese modus operandi del periodismo establecido y está radicalmente comprometido con la verdad. En lo que a mí respecta, el periodismo de mujeres kurdas, como el que hacen Tara y Bahadîn, realmente está a la altura de la promesa de la profesión de exigir cuentas al poder.

Este es el periodismo que Turquía no puede soportar. Si los periodistas kurdos estuvieran produciendo mentiras, Turquía los dejaría en paz porque serían inofensivos, pero no se puede tolerar que difundan la verdad. Los periodistas kurdos llevan décadas denunciando los crímenes de los Estados que reprimen a los kurdos, y también han compartido las historias de las personas que sufren por ello, que se resisten a ello, que se organizan para alzarse contra ello, que se unen para celebrar, fortalecer y proteger lo que Turquía quiere destruir: la cultura, la música, la lengua, la historia, la política, la naturaleza y la resistencia kurdas.

No es casualidad que las víctimas de este doble asesinato sean mujeres, porque la guerra de Turquía contra los kurdos es, por definición, también una guerra contra las mujeres. La lucha kurda es, después de todo, una lucha de mujeres, comprometidas con la construcción de una alternativa a las estructuras patriarcales sobre las que se ha construido el Estado turco. Matriarcado contra patriarcado. Democracia local contra Estado-nación. Socialismo contra capitalismo. Creación contra destrucción. Libertad contra fascismo. Vida contra muerte. Y sí: verdad contra mentira.

Dedicación

Gülistan Tara y Hêro Bahadîn son inmortales. Inspirarán a otras mujeres y a otras kurdas a dedicarse al periodismo, fortalecerán la dedicación de sus colegas y servirán como ejemplos de coraje periodístico. Esto está claro cuando políticos , periodistas y organizaciones de libertad de prensa , grupos de mujeres , grupos kurdos y muchas personas expresan su conmoción, su ira y su dolor por este doble asesinato. Con esta columna, quiero contribuir a esa muestra de respeto y al rechazo colectivo a la violencia temeraria del Estado turco.

Descansen en paz, queridas colegas.

FUENTE: Fréderike Geerdink / Medya News / Traducción y edición: Kurdistán América Latina

lunes, agosto 26th, 2024