Historia de una sobreviviente del genocidio yazidí (II) + Video

El 10 de junio de 2014, ISIS atacó Mosul, en el norte de Irak, que estaba bajo el control del gobierno de Bagdad y ocupó la ciudad en un día sin encontrar respuesta alguna. El gobierno iraquí entregó Mosul a ISIS. Después de ocupar la ciudad, el grupo terrorista se dirigió a Shengal el 3 de agosto de 2014 debido a la traición del Partido Democrático del Kurdistán (PDK) e Irak. Antes de que ISIS atacara Shengal, 12.000 soldados iraquíes y del PDK habían abandonado Shengal, dejando a los yazidíes solos. Antes de retirarse de Shengal, los miembros del PDK recogieron las armas de la gente y les dijeron que los protegerían. La mayoría de los yazidíes creyeron en ellos y les entregaron sus armas. Cuando ISIS atacó Shengal, los yazidíes huyeron a las montañas para no ser tomados prisioneros por ISIS.

Capturada junto a ocho miembros de su familia

Xonav Îno Xûndo fue una de las personas que fueron capturadas por ISIS, junto con ocho miembros de su familia: su esposo, tres hijos, sus abuelas, un primo y un sobrino. JINHA fue a su casa para escuchar su historia.

Mientras contaba sobre la llegada de ISIS y cómo la capturaron, vimos que Xonav se sentía triste y que su rostro reflejaba dolor. “Cuando llegó ISIS, nos dirigimos hacia la curva, pero mi marido se quedó con su madre y dijo: ‘No les entregaré a mi madre’ -recordó-. Empezamos a caminar con los niños y pasamos tres curvas. Sin embargo, los miembros de ISIS nos bloquearon el paso con sus vehículos. Primero se apoderaron de los teléfonos móviles de los niños. Nos dijeron: ‘Vuelvan a casa, ¿quién les ha dicho que salgan de su casa?’. Nos obligaron a subir a los vehículos y nos llevaron de vuelta a Shengal. Creímos en ellos, pero nos tomaron prisioneros y no teníamos adónde ir”.

Como nos contó la madre Xonav, muchas personas creyeron en ellos y luego fueron capturadas por ISIS. Después de retenerlos en Shengal durante tres días, los miembros del ISIS los llevaron a Tal Afar, una ciudad en la gobernación de Nínive, en el noroeste de Irak. “Nos quedamos en Tal Afar durante cinco o seis días sin agua, comida ni pan -contó la mujer-. Luego nos llevaron a Rojava y nos quedamos allí durante tres meses. Después de tres meses, nos dijeron que nos llevarían a Mosul. Nos llevaron a Mosul y nos quedamos allí durante aproximadamente un mes. Luego, nos llevaron de regreso a Tal Afar”.

La madre Xonav y su marido estuvieron cautivos por ISIS durante unos ocho meses. Después de ese tiempo, vieron cómo ISIS se llevaba a sus hijos cautivos. “Después de ocho meses, nos llevaron a un campamento, donde tenían a nuestros hijos, era el 5 de abril de 2015. Después de un tiempo, mi marido y yo fuimos liberados tras el pago de un rescate. Les exigimos que liberaran también a nuestros hijos, pero se negaron. Les dijimos a nuestros hijos que no los abandonaríamos, pero nos dijeron que nos fuéramos”, relató.

Ninguna información sobre sus hijos

Tras ser liberados, la madre Xonav y su marido se marcharon a la ciudad de Kirkuk. Permanecieron en el sur de Kurdistán durante un año y luego regresaron a Shengal.

Lamentablemente, Xonav no ha recibido ninguna información sobre sus tres hijos desde que abandonó el campamento.

Le pedimos a la Madre Xonav que nos contara lo que había presenciado mientras estaba cautiva por ISIS. Al principio no quería hablar, pero luego comenzó a contar entre lágrimas. “Se llevaban a mujeres jóvenes delante de nosotros. El momento que nunca olvidaré fue cuando dos miembros de ISIS agarraron las manos y los pies de una joven y se la llevaron mientras la joven gritaba pidiendo ayuda -explicó-. Los miembros de ISIS al principio no tocaban a las mujeres casadas ni a los niños, pero luego también se los llevaron. Mataron a hombres. Vi cómo mataron a un joven en Shengal y cómo su sangre fluyó a la calle”.

La madre Xonav lo perdió todo durante el genocidio. “Lo perdimos todo y regresamos a Shengal con el corazón roto”, afirmó.

“Nos sentimos muy felices cuando escuchamos el nombre de las YBS”

Después de que Shengal fue liberado por las fuerzas de las HPG y YJA Star (Fuerzas de Defensa del Pueblos y Tropas de Mujeres Libres), y las YPG-YPJ (Unidades de Protección del Pueblo y de las Mujeres), los yazidíes formaron sus fuerzas de defensa: las Unidades de Resistencia de Shengal (YBS) y las Unidades de Mujeres Êzîdxan (YSJ).

Le preguntamos a la madre Xonav qué sintió cuando escuchó el nombre de las YBS. “Nos sentimos muy felices cuando escuchamos el nombre de las YBS, nuestras fuerzas de defensa. Si hubiéramos tenido nuestras propias fuerzas de defensa, no habríamos sido tomadas prisioneras por ISIS. Si no nos protegemos, nadie puede protegernos”, respondió.

“El genocidio del 3 de agosto (de 2014) no fue ni el fin ni el principio. Durante el genocidio, nadie escuchó nuestros gritos porque el mundo entero se convirtió en una avestruz. Recordaremos el genocidio hasta que muramos”, remarcó.

El genocidio cometido contra la comunidad yazidí por ISIS es el 74 genocidio sufrido por el pueblo yazidí a lo largo de su historia. “La comunidad yazidí ha sido objeto de 74 edictos a lo largo de la historia, pero no están documentados. Nuestros abuelos nunca hablaron de los edictos anteriores”, indicó.

Para finalizar, la madre Xonav exigió que todas las mujeres yazidíes que aún se encuentran cautivas por ISIS sean rescatadas.

FUENTE: Cilan Roj / JINHA / Traducción y edición: Kurdistán América Latina

miércoles, julio 31st, 2024