Por The Amargi* – El ataque que mató al Líder Supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, ha provocado rápidas reacciones de dirigentes y partidos políticos kurdos de toda la región, con respuestas que abarcan desde condolencias y llamamientos a la distensión hasta llamamientos urgentes a la diplomacia pacífica. Las declaraciones publicadas el 1 de marzo revelan visiones contrapuestas sobre el futuro de Irán en un momento crucial para Medio Oriente.
El presidente iraquí, Latif Rashid, miembro de la Unión Patriótica de Kurdistán (UPK), expresó su pesar por la muerte de Jamenei y destacó la importancia de priorizar el diálogo y la distensión. La presidencia iraquí reiteró que “las soluciones políticas y diplomáticas son la mejor manera de evitar nuevas tragedias en la región”.
Desde Erbil, el presidente del Kurdistán iraquí (Bashur), Nechirvan Barzani, expresó sus condolencias e instó a la comunidad internacional a detener el conflicto y restablecer la estabilidad regional. Barzani adoptó un tono moderado y neutral, probablemente con la intención de evitar una escalada de tensiones en la guerra de Estados Unidos e Israel contra el régimen iraní, manteniendo así el equilibrio diplomático en la región autónoma que lidera.
Bafel Jalal Talabani, líder de la UPK, también manifestó sus condolencias por la muerte de Jamenei y por otros funcionarios asesinados, y expresó su solidaridad con el pueblo iraní y la diáspora por su sufrimiento. Talabani hizo un llamado a la moderación y afirmó que “solo el diálogo y un liderazgo responsable” pueden proteger la estabilidad regional.
El Partido Igualdad y Democracia de los Pueblos (DEM, prokurdo, en Turquía) declaró el domingo que los continuos ataques aéreos solo agravarán la inestabilidad regional y no impulsarán las aspiraciones democráticas. El Partido DEM reconoció la necesidad de un cambio en Irán, recordando a las figuras civiles clave asesinadas “a manos del régimen de los mulás”, pero se opuso a la intervención militar extranjera.
La diversa ciudadanía de Irán, que incluye a kurdos, baluches, cristianos, azeríes y persas, debe liderar el cambio, aseveraron desde el Partido DEM, haciéndose eco de un mensaje público de Abdullah Öcalan conocido la semana pasada. La figura principal del movimiento político kurdo, encarcelada en Turquía hace 27 años, demandó democracia participativa y el estado de derecho.
En un mensaje al Partido de la Vida Libre de Kurdistán (PJAK), que está ideológicamente alineado con Öcalan, el líder kurdo encarcelado dijo que “si surge con Irán una base de integración democrática como la que tenemos con Turquía, necesitan desarrollar un diálogo. Si la negación, el genocidio y la enemistad continúan, deben protegerse”.
El Partido Comunista de Irán (PCI), un partido kurdo iraní armado, describió la muerte de Jamenei como un punto de inflexión crucial en la historia moderna de Irán. El partido criticó duramente el historial político y económico de la República Islámica y enfatizó que la muerte del líder religioso no significa el fin de la estructura de poder existente en el país. Las instituciones dirigidas por el régimen siguen vigentes y un cambio real dependerá de la organización social y política, advirtió el PCI.
Abdullah Mohtadi, secretario general del Partido Komala del Kurdistán iraní, en respuesta a la noticia de la noche del 28 de febrero, aseveró que la República Islámica había causado problemas a largo plazo al país y expresó su esperanza de que los recientes acontecimientos marquen el inicio de un cambio político. Instó a los grupos de la oposición iraní a dejar de lado sus diferencias y colaborar en lo que describió como una coyuntura crítica. El comunicado no detalló un plan político específico, pero enfatizó la unidad entre las fuerzas de la oposición.
Ningún otro partido kurdo iraní importante publicó declaraciones sobre la muerte de Jamenei hasta el momento de la redacción de este artículo, una señal de cautela mientras la situación sigue evolucionando rápidamente.
*Traducción y edición: Kurdistán América Latina