“Los kurdos no se convertirán en la infantería de nadie”

Por Adnan Bilen* – Mazlum Heften, integrante del Partido de la Vida Libre de Kurdistán (PJAK), afirmó que se está llevando a cabo un proyecto de rediseño centenario en Medio Oriente y que Kurdistán se encuentra en el centro del mismo. 

“Los kurdos están ahora en el centro de la escena. Quien lo reconozca, ganará. Nuestro pueblo también debe unirse y tomar sus propias decisiones”, expresó el miembro del partido kurdo de Irán.

Si bien el frágil alto el fuego entre la alianza Estados Unidos-Israel e Irán continúa, las partes aún no han alcanzado un acuerdo definitivo, por eso persisten las acusaciones mutuas y los ataques. 

A principios de esta semana, el CENTCOM anunció que se habían atacado embarcaciones que supuestamente intentaban colocar minas y plataformas de lanzamiento de misiles en el sur de Irán, lo que ha intensificado nuevamente las tensiones en la región. 

Al mismo tiempo, diversos sectores de la población iraní, en particular los kurdos, proponen nuevas vías y soluciones para la democratización del país.

Heften, en diálogo con la agencia de noticias Mezopotamya, se refirió al alto el fuego, la escalada de tensiones, y la situación de los kurdos.

El integrante del PJAK aseveró que lo que ocurre en Medio Oriente equivale a una Tercera Guerra Mundial, y añadió que se está configurando un nuevo orden regional y que han surgido tres modelos distintos. Describió el primero como el modelo estadounidense-israelí y el segundo como la línea británica, que busca preservar el orden existente.

“La tercera es la línea de la modernidad democrática, basada en el Proceso de Paz y Sociedad Democrática del Líder Apo (Abdullah Öclan) y orientada hacia la vida en común de los pueblos -describió-. Este tercer modelo incluye un sistema democrático y propone un sistema democrático para el mundo. Posee tanto fundamentos como un gran potencial. Se oponen a él los capitalistas y los Estados nación”.

Heften agregó que ya se habían realizado intentos de rediseñar la región a partir de experiencias como la Primavera Árabe, pero que estos esfuerzos habían fracasado hasta el momento. Añadió que nadie sabe cuándo llegará el cambio ni cuándo terminará la guerra actual.

“Nadie decide cuándo terminará esta guerra porque existe un sistema -indicó el integrante del PJAK-. Hay muchos Estados dentro de este sistema. Por ejemplo, Irán está siendo bombardeado con el pretexto de que ‘no hay democracia’, pero esto no es más que una excusa. Según estas potencias gobernantes, las ejecuciones y la represión no son algo que realmente le importe a nadie”.

Heften detalló que la guerra en curso causa pérdidas a todos los involucrados y señaló que Estados Unidos e Israel también habían fracasado al no lograr derrocar al gobierno de Teherán. A su vez, sostuvo que Irán tampoco salió victorioso, porque sufrió duros golpes.

“Los problemas internos de Irán son mucho más graves que sus problemas con las potencias hegemónicas”, remarcó. Para Heften, el Estado iraní respondió a cada acto de resistencia con masacres y, por lo tanto, ya no podía contar con el apoyo de su propio pueblo.

Al describir a Irán como un sistema estatal muy antiguo, Heften explicó que el país tiene una larga tradición de resistencia y lucha por la verdad.

“Todos anhelan un cambio democrático. El pueblo desea que este sistema cambie, sin importar el costo -manifestó-. Pero no quiere ser cómplice de la intervención extranjera. Esto también está relacionado con la historia de Irán. Es necesario saber qué garantías ofrecería un cambio de régimen al pueblo. Por ejemplo, la política estadounidense en Rojava (Kurdistán sirio) es evidente para todos. El pueblo jamás adoptará una postura política sin garantías. El sistema comprende esta situación. Con la opresión interna y esta situación externa, nadie puede inspirar confianza en la población. En lugar de estos dos extremos, el pueblo se aferra a una tercera vía”.

Heften declaró que la decisión del PJAK de no entrar en la guerra hasta el momento demostraba una nueva línea de lucha para los kurdos, porque hasta el momento el pueblo de Rojhelat (Kurdistán iraní) no había luchado por sí mismo, pero que, tras los recientes acontecimientos, ahora luchará haciendo valer su propia voluntad.

“Los kurdos ahora dicen tener sus propios planes y programas, un manifiesto y representar una poderosa realidad social -expresó-. Es evidente que querían sacrificar a los kurdos y arrojarlos al fuego. Su intención era generar un cambio limitado mediante la fuerza kurda y luego abandonarlos a su suerte”.

En referencia a los acontecimientos en Rojava, Heften dijo que se estaban llevando a cabo planes similares en Irán, pero que se habían negado a caer en esa trampa. “Querían que los kurdos se convirtieran en soldados rasos de otros -indicó-. Comprendimos bien esta realidad y tomamos nuestra decisión en consecuencia. Por supuesto, también tenemos nuestra propia política, pero no para convertirnos en la infantería de nadie. Los kurdos somos una fuerza y ​​tomamos nuestras propias decisiones. No queríamos caer en esa oscuridad, y nuestro pueblo comprendió perfectamente esta decisión. El pueblo de Irán también está satisfecho con nuestra postura. Saben que lideramos la lucha por la justicia, la ley y la democracia. La decisión que tomamos beneficia a todos los pueblos de Irán”.

El miembro del PJAK también se refirió al Proceso de Paz y Sociedad Democrática que se lleva a cabo en Turquía.

“Mientras que todos los demás basan su política en la muerte y el asesinato, el líder Apo (Abdullah Öcalan) la basa en la paz. Esto es histórico. Hoy se desata un nuevo caos. Quienes no se renueven y transformen serán destruidos por este caos. Esta filosofía es importante no solo para Turquía, sino para el mundo entero. Responder positivamente a ella es imprescindible. Creemos en ella y continuamos nuestra lucha, pero Turquía constantemente pone excusas. Todos deberían ver esto como una revolución. ¿Acaso no es una revolución que nadie haya muerto en un año?”.

Al afirmar que el PJAK apoya el proceso de paz en Turquía, Heften declaró que ese respaldo no es solo allí, “sino en toda la región, porque queremos que la cuestión kurda se resuelva democráticamente”.

Heften advirtió que Turquía también utilizaba al PJAK como excusa para evitar tomar medidas, a pesar de que el partido nunca había actuado contra territorio turco: “No representamos una amenaza para nadie. El líder Apo propone las condiciones y la política de coexistencia. Luchamos para que este proyecto se concrete también en Irán. Turquía debería abordar este proyecto de manera positiva. Los kurdos son la garantía de esta región. Al mismo tiempo, los kurdos son la garantía de Turquía para el futuro”.

Heften afirmó que todos en la región tienen un plan y que esta es la fase final para la implementación de dichos planes. “Turquía necesita ver esto. Las condiciones para una solución son muy favorables y nosotros, como PJAK, la apoyamos -finalizó-. Nunca hemos sido una amenaza para Turquía ni nos vemos a nosotros mismos como tal. Apoyamos el proceso y queremos que tenga éxito porque el éxito del proceso en Turquía tendrá efectos positivos en toda la región. Debe saberse que los kurdos han resistido y luchado durante cien años, y hoy están en el centro de la escena. Quien reconozca esto, ganará. Nuestro pueblo debe unirse y tomar sus propias decisiones. Necesitamos organizarnos. Si nos organizamos, sin duda ganaremos”.

*Publicado en la agencia de noticias Mezopotamya / Traducción y edición: Kurdistán América Latina

jueves, mayo 28th, 2026