Michael Löwy: “Occidente pagará el precio por traicionar a Rojava”

Por Agencia de Noticias ANF – Continúan las reacciones internacionales contra los ataques perpetrados por mercenarios de ISIS y Hayat Tahrir al Sham (HTS), respaldados por el Estado turco, contra el norte y el este de Siria. 

El renombrado sociólogo y filósofo francés Michael Löwy, conocido internacionalmente por su influyente trabajo sobre los movimientos sociales contemporáneos, habló con ANF sobre el tema y compartió su valoración.

Löwy afirmó que el principal objetivo de los ataques contra Rojava (Kurdistán sirio) es desmantelar el modelo democrático que se está construyendo en la región. Subrayó que Turquía es la verdadera fuerza detrás de estos ataques. 

“Este ataque se corresponde con la política del actual gobierno sirio de imponer un poder centralizado y autoritario sobre las diferentes minorías étnicas, religiosas y culturales que existen en Siria. En el ataque actual también hay presión por parte del Estado turco, es decir, del gobierno turco”, aseveró el filósofo.

Para Löwy, “durante mucho tiempo, ya sea en Turquía, en Siria o en cualquier otro lugar, el gobierno turco ha adoptado un enfoque completamente hostil hacia el movimiento kurdo. Durante mucho tiempo ha intentado por todos los medios aplastar la experiencia kurda en Siria y ha ejercido presión sobre sus aliados dentro del gobierno sirio para poner fin a la experiencia de autonomía en Rojava”.

“En mi opinión, por un lado, la política altamente autoritaria y centralista del gobierno sirio y, por otro, el objetivo de Turquía de poner fin a la experiencia de autonomía kurda en Rojava, son los principales factores que están detrás de estos ataques”, puntualizó.

Löwy aseveró que la postura de Occidente ante los ataques contra Rojava equivale a una “traición” y agregó que “los países occidentales, es decir, los imperialistas occidentales, Europa y Estados Unidos, utilizaron la fuerza de los kurdos para eliminar la amenaza que representaba ISIS. Sin embargo, hoy abandonan a los kurdos, actuando como si esta amenaza ya no existiera o como si bastara con formar una alianza con el nuevo gobierno sirio”.

“Esta es la política típica de las grandes potencias -remarcó-. Nunca han tenido un interés sincero en los intereses del pueblo kurdo, la autonomía kurda o la experiencia de Rojava; simplemente instrumentalizaron a los kurdos en la lucha contra ISIS. Hoy los están abandonando”.

El filósofo francés y autor de libro como Ecosocialismo: La alternativa radical a la catástrofe ecológica capitalista, explicó que “como mucho, hacen algunas declaraciones sobre una solución política, pero no hay nada concreto. Por lo tanto, esto no es sorprendente. Lamentablemente, hoy en día los kurdos solo pueden contar con el apoyo de la diáspora kurda y las fuerzas internacionalistas de izquierda. Sin embargo, incluso esta solidaridad sigue siendo insuficiente”.

Löwy también evaluó el acuerdo alcanzado entre las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) y el gobierno de transición en Damasco, advirtiendo que el acuerdo es extremadamente frágil. “Por supuesto, es mejor que la continuación de la guerra, pero se trata de un acuerdo muy frágil -puntualizó-. En las próximas semanas, no hay absolutamente ninguna garantía de que, bajo la presión de Erdogan, el gobierno sirio no reanude los ataques contra los kurdos”.

“Tampoco hay garantía de que este acuerdo proporcione realmente un mínimo de autonomía de facto al pueblo kurdo en Siria -alertó-. Por esta razón, la única garantía real para que los kurdos sirios protejan su autonomía, su derecho a la autodeterminación y su capacidad de autoorganización, es la existencia de sus propias fuerzas armadas, es decir, las Fuerzas Democráticas Sirias. El desarme marcaría el principio del fin de la existencia autónoma del pueblo kurdo en Siria”.

Löwy apuntó que la experiencia de Rojava debe protegerse, porque “si esta experiencia llega a su fin, sería trágico”. “A pesar de todos sus problemas, limitaciones y contradicciones, Rojava ha sido una de las experiencias más avanzadas del mundo en términos de democracia real y liberación de las mujeres”, reconoció.

El académico francés indicó que “para todos los que luchan por el socialismo, los derechos de las mujeres y la ecología, ha sido una experiencia inspiradora. Por eso su completa destrucción sería una gran pérdida”.

Löwy se refirió a la amenaza latente de ISIS, algo que “supone un gran peligro para Europa. El abandono de Rojava por parte de Europa es un error muy grave. Creo que en el futuro se arrepentirán de este enfoque cortoplacista y estrecho de miras, de lavarse las manos ante el problema, de limitarse a unas pocas palabras diplomáticas en apoyo de los derechos kurdos y de no tomar medidas concretas para ayudar a proteger la autonomía kurda”.

El filósofo analizó que en el caso de Turquía, el gobierno de ese país nunca tomó con sinceridad el actual proceso de paz entre el Estado y el movimiento político kurdo, encabezado por Abdullah Öcalan.

“Los ataques contra Rojava son prueba de ello. El Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) aceptó el desarme, pero Erdogan no mostró ni la más mínima señal de buena voluntad -detalló-. Los presos kurdos siguen en la cárcel. Los líderes del partido kurdo legal (Partido DEM, ex HDP) están encarcelados. Los alcaldes kurdos han sido destituidos de sus cargos. Si bien se han tomado medidas por parte del movimiento kurdo, no ha habido ninguna medida correspondiente por parte del gobierno turco”.

Por último, Löwy manifestó que “la comunidad internacional debe apoyar políticamente los derechos del pueblo kurdo en Siria y el derecho a la autonomía de Rojava, y debe ejercer presión política, diplomática y, si es necesario, económica sobre Turquía y el gobierno sirio. No estoy pidiendo una intervención militar, pero como mínimo debe garantizarse el respeto del derecho mínimo del pueblo kurdo a la autonomía en Rojava”.

*Edición: Kurdistán América Latina

jueves, febrero 5th, 2026