Visión económica y modelo cooperativo de Rojava bajo autogobierno (Parte 2)

La Revolución de Rojava, que comenzó en la ciudad de Kobane el 19 de julio de 2012 y posteriormente se extendió por toda la región del norte y este de Siria, cumple 13 años con un modelo económico distintivo, arraigado en el confederalismo democrático y la sociedad ecológica.

Construido sobre la autonomía local, organizado a través de cooperativas y buscando la armonía con la naturaleza, este sistema económico busca satisfacer las necesidades de la población de la región y fortalecer la solidaridad social, a pesar de la guerra, los embargos y la inestabilidad persistente.

En la segunda parte de nuestro informe, Ciwan Shikrî, co-presidente del Comité de Cooperativas de la Administración Autónoma Democrática del Norte y Este de Siria (AADNES), reflexiona sobre el modelo cooperativo agrícola y ganadero de la región y sus contribuciones a la economía comunitaria. Ferhad Dede, portavoz de la Cooperativa de Sal Star, comparte la historia de la fundación de la cooperativa, su impacto en la economía regional y la experiencia de la colaboración entre diferentes grupos étnicos.

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El papel de las cooperativas en la economía comunal

-¿Qué productos puede la AADNES producir de forma autosuficiente, sin depender de fuentes externas?

-Gracias a sus vastas tierras agrícolas, la región del norte y el este de Siria se basa principalmente en la agricultura como actividad económica principal. Existe una abundancia de productos agrícolas. La agricultura y la ganadería siguen siendo nuestros recursos más fundamentales, y las cooperativas construidas sobre esta base han demostrado ser exitosas. Nuestra sociedad es agraria. El trabajo colectivo de la tierra siempre ha formado parte de la naturaleza de nuestro pueblo. Por ello, existe una sólida base agrícola. El 70% de nuestra economía depende de la agricultura. A pesar de los muchos años de guerra en la región, la producción agrícola continúa. Este es un legado, y como AADNES, hemos hecho todo lo posible por preservarlo. Este legado permite la creación de una economía comunal basada en la agricultura y la ganadería.

Nuestras cooperativas se establecieron sobre esta base. La gran mayoría de nuestras cooperativas se centran en la agricultura y la ganadería. Las cooperativas deben funcionar dentro de los límites de los recursos disponibles, con el objetivo de garantizar que tanto la cooperativa como la sociedad se beneficien económicamente. Esto no era así en el pasado. Bajo el régimen del Baaz, los productos agrícolas se utilizaban exclusivamente como materia prima para el propio régimen.

Por un lado, nos esforzamos por mejorar la producción agrícola. Por otro, trabajamos para desarrollar instalaciones que puedan procesar estos productos industrialmente. Actualmente también se están creando cooperativas en este campo. En definitiva, esto se hace para garantizar que la sociedad no dependa de fuentes externas. En cuanto a alimentos, ropa y otras necesidades básicas, esto se considera una forma de autodefensa.

Por ejemplo, el algodón es uno de los principales cultivos de la región. Ahora contamos con fábricas capaces de procesar algodón para fabricar prendas de vestir, tanto interiores como exteriores. También hemos avanzado en las fábricas de procesamiento de bulgur. Asimismo, se han establecido fábricas de productos lácteos para procesar productos derivados del ganado. Nos estamos esforzando por ampliar aún más nuestra infraestructura fabril.

Este proceso no solo demuestra el éxito de las cooperativas, sino que también aporta beneficios tangibles al público al reducir los precios. Trabajamos para cubrir la escasez de productos esenciales como el bulgur, la pasta y los productos enlatados. Nuestro principal objetivo es una economía comunitaria, una economía de la que la gente se beneficia directamente. Lo logramos a través del sistema cooperativo.

El fomento es esencial para el desarrollo de este tipo de cooperativas. Este esfuerzo no puede ser realizado únicamente por la AADNES, el Comité de Cooperativas o la Asamblea Económica. Buscamos presentar los ejemplos prácticos que hemos desarrollado a la sociedad en general y permitir que las personas se beneficien de estas experiencias. Una economía no puede crecer sin la participación ciudadana. Por eso nos comprometemos a fortalecer este modelo.

La contribución de las cooperativas a la economía y su enfoque sectorial

-¿Qué tipo de contribución realizan estas cooperativas a la economía nacional? ¿En qué sectores se centran principalmente y cómo se benefician los ciudadanos?

-Además de los puntos anteriores, dado que las cooperativas se basan principalmente en la agricultura y la ganadería, se beneficia la sociedad en su conjunto, no solo los socios. El desarrollo económico no puede limitarse a quienes participan directamente en las cooperativas. El segundo pilar esencial es cómo se beneficia la sociedad en general. En definitiva, se anima a las personas a formar y participar en cooperativas.

¿Cómo entendemos este impacto? Comparando la situación antes y después de la formación de las cooperativas. Por ejemplo, hoy en día gran parte de nuestras panaderías están organizadas como cooperativas. Estas panaderías son propiedad de sus trabajadores. Los productos y las ganancias generadas se distribuyen sistemáticamente según un conjunto de normas definidas. Por ejemplo, una cooperativa de panadería puede destinar el 70% de sus ganancias a sus socios.

Muchos de los problemas anteriores se han resuelto. Se ha observado una mejora visible en la variedad y calidad del pan. Anteriormente, el público presentaba quejas y las cooperativas aportaban soluciones. Ahora existe una clara diferencia entre el pan producido antes y después del sistema cooperativo. El pan de hoy es más sabroso y se produce de forma más higiénica. Este es un impacto concreto.

Además, en el sector ganadero, han surgido cooperativas basadas en la avicultura. Anteriormente, era necesario importar carne congelada de fuera de la región. Más de doscientas granjas avícolas cerraron debido a la guerra. Sin embargo, en las condiciones actuales, la producción avícola local es más que suficiente para la región. Podemos afirmar que la agricultura y la ganadería han alcanzado un nivel de desarrollo prometedor.

Impacto en el mercado y los precios

-En este caso, ¿podemos decir que los precios han bajado y el poder adquisitivo del público ha aumentado?

-Ese es precisamente nuestro objetivo. Debido al embargo y al asedio vigentes, no podemos exportar nuestros excedentes. Si esto fuera posible, la situación mejoraría significativamente. Si se resolviera el problema político del reconocimiento y el estatus, y si logramos acceder a los mercados externos, sería posible lograr un mayor crecimiento y renovación económica. Aunque aún debemos importar algunos bienes, nuestra principal solución reside en el desarrollo cooperativo. Como hemos dicho, nuestra base es la agricultura y la ganadería; estos son los recursos que tenemos a nuestra disposición.

Todas las cooperativas están interconectadas. Antes, teníamos que importar muchos productos, incluidos los huevos. Esto suponía un alto coste, lo que a su vez afectaba los precios de la carne y las aves de corral. Hoy en día, estas cooperativas están estructuradas de forma que crean círculos interconectados. Como resultado, el pollo ahora está ampliamente disponible y se puede comprar a precios muy asequibles. Hace tan solo unos años, esto no era así.

-¿Cuál es la situación actual del cultivo de hortalizas?

-El cultivo de hortalizas en la región está limitado por las condiciones estacionales. La siembra de plántulas comienza alrededor del cuarto mes del año y la cosecha suele comenzar a mediados de junio. Sin embargo, la producción se interrumpe después de cierto tiempo. En otoño, las condiciones climáticas cambian y la producción disminuye significativamente. Actualmente, la alternativa a esta escasez estacional es la producción en invernaderos de bioplástico, que también se ha organizado en cooperativas. Estos invernaderos se han desarrollado para cubrir la escasez durante los meses de otoño e invierno, y podemos afirmar que han alcanzado un nivel de éxito razonable.

Sin embargo, este tipo de producción también presenta ciertos desafíos. Por ejemplo, las semillas utilizadas son importadas y el mantenimiento de los cultivos es bastante difícil. Es necesario crear una atmósfera controlada. Zonas como Rimêlan son más adecuadas para este tipo de producción y se toman como referencia, aunque se están realizando esfuerzos para expandirlo a otras zonas. La escasez estacional de hortalizas se está abordando mediante este método. La producción de hortalizas en invernaderos de bioplástico es una medida práctica para satisfacer las necesidades de la región al final de la temporada de cultivo. El impacto de las cooperativas en el mercado

-¿Cómo afecta esto al mercado?

-Nuestro principal objetivo es tener un impacto directo en el mercado. Buscamos satisfacer las necesidades de consumo esenciales de la sociedad de forma asequible, sin depender de fuentes externas. El modelo cooperativo que seguimos se opone a los principios de lucro del sistema capitalista. Por ejemplo, rechazamos prácticas como subir los precios cuando un producto escasea o inundar el mercado para maximizar las ganancias cuando la oferta es alta. Lo que realmente alivia al público es esta diferencia de enfoque.

El proceso de creación de una cooperativa

-¿Qué procedimiento se sigue cuando un grupo desea formar una cooperativa? ¿Cómo funciona el proceso?

-Existen dos tipos principales de cooperativas. El primer tipo es el que recibe apoyo financiero de la administración. Por ejemplo, en el caso de una cooperativa agrícola, la administración puede asignar terrenos y se llega a un acuerdo en base a ello. La mayor parte de las ganancias se queda con los socios de la cooperativa. Además, existen diversos fondos de apoyo. Por ejemplo, existe un fondo creado específicamente para maquinaria agrícola. El 10% de los ingresos de la cooperativa se transfiere a este fondo para apoyar el desarrollo y la renovación de equipos. Si una cooperativa desea reemplazar un tractor que lleva dos o tres años en uso por uno de mejor calidad, puede hacerlo con los recursos acumulados en el fondo. Este mecanismo es esencial para garantizar la sostenibilidad del sistema. Este es el tipo de cooperativa que cuenta con el respaldo financiero de la administración.

En el segundo tipo, los socios de la cooperativa utilizan su propio capital para desarrollar un proyecto. Se organizan exclusivamente dentro del sistema cooperativo. El proyecto se presenta por escrito. Nuestro trabajo en este modelo continúa, pero el objetivo es desarrollar cooperativas basadas en propuestas de proyectos provenientes de las comunas.

Los proyectos propuestos por las comunas se evalúan a través de comités establecidos en el marco del Consejo Económico y Agrícola del Norte y el Este de Siria. Durante esta evaluación, se tienen en cuenta las características específicas de cada cantón y comuna. El proyecto debe indicar claramente si el capital será aportado por los propios solicitantes o si se solicita apoyo de la administración. Las cooperativas pueden constituirse mediante cualquiera de los dos métodos.

Por ejemplo, si entre tres y cinco personas desean crear una cooperativa, deben presentar un proyecto por escrito a su respectivo cantón o ayuntamiento. Si la propuesta es aprobada, se firma un acuerdo formal.

También existen cooperativas temporales, que se disuelven una vez alcanzados sus objetivos. En contraste, existen cooperativas a largo plazo, como las que se estructuran en torno a la producción industrial. El reglamento define claramente los derechos y marcos legales de los socios de las cooperativas, así como los mecanismos de funcionamiento de los fondos de apoyo.

Toda esta información se comparte de forma transparente con todos los socios y socias de la cooperativa. En reuniones periódicas, los socios discuten abiertamente las ventas, los ingresos generados, los errores o deficiencias detectadas y otros asuntos relevantes. También se celebran asambleas anuales para evaluar el progreso y la dirección del trabajo realizado.

Seguimos esforzándonos por desarrollar este sistema mediante la transformación mental e ideológica. Uno de nuestros principales retos es superar la influencia de modelos fallidos del pasado que aún perduran en la memoria colectiva de la sociedad. Se suele decir: “Muchos sistemas cooperativos desarrollados por los estados de bienestar fracasaron”. En respuesta, intentamos ayudar a la sociedad a comprender la diferencia y el potencial de nuestro propio modelo. Cuando los resultados prácticos son visibles, la confianza empieza a crecer y, con ella, una mayor participación.

La historia de la Cooperativa de Sal Star

Ferhad Dede, portavoz de la Cooperativa de Sal Star, comparte la historia de su fundación, sus contribuciones a la economía local y la experiencia de personas de diferentes orígenes étnicos trabajando juntas. A pesar de las dificultades de la guerra y el embargo, la cooperativa busca satisfacer las necesidades de producción de sal de la región y se erige como un ejemplo tangible del modelo de economía comunal en acción.

-Primero, ¿podría presentarse y presentar a su cooperativa?

-Soy originario de Afrin. Esta es una fábrica de producción de sal y soy su gerente. Hace cuatro meses, la fábrica estaba bajo la autoridad del Consejo Económico. Sin embargo, tras una serie de conversaciones, fue transferida al Comité de Cooperativas. Este cambio se realizó con un propósito claro: ayudar a la sociedad a avanzar hacia la autosuficiencia económica. Anteriormente, la fábrica estaba gestionada por la AADNES y los trabajadores eran contratados por un salario fijo o a través de un fondo designado. Al convertirse en cooperativa, la propiedad de la fábrica pasó a manos de los propios trabajadores y trabajadoras. Esta es la base sobre la que operamos actualmente.

La AADNES se encuentra actualmente en guerra. El embargo impuesto a la región ha generado numerosos desafíos. En este caso específico, la adquisición de las materias primas necesarias para la producción de sal se ha vuelto difícil. Importar estas materias primas del exterior resulta en costos muy elevados. A pesar de la guerra y el embargo, la vida y el trabajo continúan, y todos están comprometidos con el desarrollo de una economía comunitaria.

La fábrica se estructura en torno a diferentes divisiones del trabajo. Tanto mujeres como hombres participan por igual, cumpliendo cada uno sus funciones asignadas. En total, seis mujeres y doce hombres trabajan en esta fábrica. El trabajo se realiza a diario, y cada miembro es considerado propietario de la fábrica. Al final de cada mes, las ganancias se distribuyen equitativamente entre todos los miembros, incluyendo la gerencia, los trabajadores e incluso los guardias de la entrada. Nadie recibe más que los demás.

Las decisiones no se toman individualmente, sino colectivamente, mediante reuniones organizativas. Todos los asuntos relacionados con la fábrica, incluyendo la planificación y las iniciativas futuras, se discuten y deciden colectivamente.

Uno de los principales objetivos de esta cooperativa es satisfacer las necesidades de sal de la región. El objetivo es evitar que el mercado de la sal esté dominado por comerciantes privados que podrían explotar a la gente vendiéndola a precios elevados. Esta es la esencia de nuestra misión.

No afirmamos que esta operación funcione a la perfección, pero según nuestras observaciones, actualmente podemos satisfacer aproximadamente entre el 65% y el 70% de la demanda de sal de la región.

Nuestra fábrica opera en dos líneas de producción. Una produce bolsas de 10 kilogramos para panaderías y establecimientos similares. La otra envasa sal en bolsas de 450 gramos para uso doméstico. Todos nuestros productos se ofrecen a precios accesibles para el público. Ese es, en definitiva, nuestro principal objetivo.

Participación social inclusiva

-¿Pueden los propietarios de la cooperativa incluir a todas las comunidades que viven en la AADNES?

-Los verdaderos propietarios de esta cooperativa están arraigados en nuestro proyecto de unidad popular y de nación democrática. En esta cooperativa, quince de nuestros compañeros árabes y tres compañeros kurdos trabajan codo con codo. No hay conflictos entre los componentes. Trabajamos juntos con un espíritu compartido, y juntos y juntas, todos y todas somos dueños de esta fábrica. Nuestra organización y operaciones se basan en esta base.

-¿Tiene algún mensaje para el público que fomente el desarrollo de cooperativas similares?

-Nuestro llamamiento no se dirige solo a la población de la AADNES, sino también a todas las comunidades de Siria. En un país en guerra, la mejor vía para el desarrollo económico es la economía comunitaria y social. Ser dueño de tu propio trabajo es mejor que trabajar bajo la supervisión de alguien más. Para quienes desean crear sus propios empleos, la mejor manera de avanzar es desarrollar proyectos cooperativos.

Como es bien sabido, la perspectiva económica de la AADNES se basa en un sistema no centralizado, cimentado en el confederalismo democrático, la sociedad ecológica y el gobierno autónomo local. Esta perspectiva se inspira en el paradigma de la nación democrática de Abdullah Öcalan y ofrece una alternativa a la estructura explotadora, jerárquica y antinatural del sistema capitalista.

Una de las principales características de este enfoque económico es que el sistema se organiza a través de consejos locales y comunas. En lugar de estar gestionado por una autoridad central, la producción y la distribución se configuran según las necesidades de las comunidades locales. Esto fomenta la participación directa de la gente en los procesos de toma de decisiones económicas.

En este marco, las cooperativas son pilares fundamentales de la estructura económica. A través de ellas, se lleva a cabo la producción en los sectores agrícola, de la pequeña industria y de los servicios, buscando una distribución justa de los ingresos.

La economía se basa en un enfoque sostenible y respetuoso con la naturaleza. A diferencia de las prácticas destructivas del sistema capitalista, la AADNES promueve métodos agrícolas y de producción con conciencia ecológica. Por ejemplo, se centra en la agricultura orgánica, reduciendo el uso de fertilizantes químicos.

El modelo también busca socializar las tierras agrícolas y los recursos hídricos para garantizar un acceso y uso justos.

La igualdad de género es otro pilar del modelo económico. Las mujeres desempeñan un papel activo en las cooperativas y la gestión económica. En particular, las cooperativas de mujeres desempeñan un papel vital en la agricultura y la pequeña producción.

Este sistema rechaza el individualismo capitalista y la economía orientada al lucro. En cambio, adopta los principios de solidaridad social y distribución justa. Se fomenta la propiedad colectiva frente a la privada, aunque la propiedad individual no se abolió por completo.

El modelo económico busca la participación igualitaria de todos los grupos étnicos y religiosos de la región (kurdos, árabes, sirios y otros) para prevenir conflictos étnicos o sectarios.

Sin embargo, la alta inflación y el aumento del coste de la vida afectan gravemente el bienestar económico de la población. Tras una larga guerra, Siria aún no ha alcanzado la estabilidad interna. La amenaza y los ataques constantes del ISIS, las intervenciones desestabilizadoras de Turquía y su continua ocupación siguen socavando la infraestructura económica y la estabilidad regional.

La visión económica de la AADNES se basa en un modelo democrático, ecológico y comunitario. El autogobierno local, las cooperativas y la armonía con la naturaleza constituyen los pilares de este sistema. Sin embargo, la guerra en curso, los embargos que la rodean y el aislamiento político plantean serios obstáculos para la implementación de esta visión. A pesar de estos desafíos, la AADNES se esfuerza por desarrollar este modelo para satisfacer las necesidades locales y aumentar su reconocimiento internacional.

FUENTE: Mansur Adali / ANF / Edición: Kurdistán América Latina

miércoles, julio 23rd, 2025