“La conspiración internacional se dirigió contra el proyecto del líder Öcalan de un Medio Oriente democrático”

Por Agencia de Noticias ANF* – La copresidencia del Consejo Ejecutivo de la Unión de Comunidades de Kurdistán (KCK) emitió una declaración con motivo del nuevo aniversario de la conspiración internacional del 15 de febrero de 1999 contra el líder kurdo Abdullah Öcalan, quien fue secuestrado en Kenia y luego encarcelado, hasta la actualidad, en Turquía.

A continuación publicamos la declaración completa:

Nos acercamos al 28º aniversario del inicio de la conspiración internacional contra el líder del pueblo kurdo Abdullah Öcalan. El aniversario de su secuestro se aproxima este 15 de febrero. Condenamos enérgicamente a todos los Estados y fuerzas políticas implicadas en esta conspiración y reiteramos que seguiremos luchando contra ella hasta la liberación física del líder Öcalan. También recordamos con gratitud y respeto a las y los mártires que dieron su vida bajo el lema “¡No pueden oscurecer nuestro sol!”. Estuvieron a la vanguardia de la lucha contra la conspiración internacional. No solo formaron la barrera que impidió que la conspiración alcanzara su objetivo, sino que también sentaron las bases de la lucha que aún se libra. Son la guía y los valores morales de nuestra lucha.

El líder Öcalan ha estado extraordinariamente concentrado y ha actuado con gran diligencia para frustrar la conspiración desde el principio. Ha desempeñado su papel en la lucha contra la conspiración y en el fortalecimiento de nuestro movimiento por la libertad, incluso en condiciones de aislamiento total. Ha asegurado que nuestro movimiento y nuestro pueblo libren una lucha más firme. Saludamos a nuestro líder, quien ha demostrado una gran resistencia contra la conspiración durante 27 años, con respeto y cariño.

La conspiración como ataque a un Medio Oriente democrático

La conspiración internacional se dirigió contra el proyecto del líder Öcalan de un Medio Oriente democrático, que pretendía construir sobre la base de la libertad del pueblo kurdo y la hermandad entre los pueblos. Se trataba de una propuesta alternativa al modelo de Medio Oriente basado en la subyugación y el genocidio del pueblo kurdo, creado por potencias regionales e internacionales. Estas veían sus intereses en la continuidad de ese orden. Las potencias internacionales controlaban Medio Oriente a través de sus colaboradores. Con su paradigma basado en la hermandad entre los pueblos y la solución a la cuestión kurda, el líder Öcalan pretendía acabar con ese sistema basado en la colaboración y la dominación.

La solución a la cuestión kurda allanaría el camino para la democratización en Medio Oriente. Debilitar el colaboracionismo y abrir paso a la democratización significaba romper el control de las potencias hegemónicas en la región. Por esta razón, las potencias internacionales buscaron eliminar al líder Öcalan y al PKK (Partido de los Trabajadores de Kurdistán), considerándolos obstáculos para su hegemonía en Medio Oriente.

La conspiración internacional también atacó el paradigma de la libertad de las mujeres, catalizador del desarrollo de la democracia y la libertad. Esto se debe a que las potencias hegemónicas dominadas por hombres ven la ideología de la libertad de las mujeres como una gran amenaza para sus propios sistemas patriarcales.

Las potencias hegemónicas planearon lograr estos objetivos marginando al líder Öcalan y aniquilando el movimiento (kurdo) por la libertad. Para ello, involucraron a numerosos países en esta conspiración de una manera sin precedentes y lanzaron un ataque contra el líder Öcalan destinado a dejarlo sin lugar en el mundo. La forma en que se llevó a cabo esta conspiración reveló su profundo temor a las ideas del líder Öcalan y a su línea ideológica y política. El líder Öcalan fue secuestrado el 15 de febrero de 1999 como resultado de esta conspiración y recluido en régimen de aislamiento en la isla de Imrali.

La resistencia popular frente a la conspiración

Durante el desarrollo de la conspiración, que comenzó el 9 de octubre de 1998 y continuó hasta el secuestro del líder Öcalan el 15 de febrero de 1999, nuestro pueblo se alzó en todas partes, encabezando acciones bajo el lema “¡No pueden oscurecer nuestro sol!”. El pueblo kurdo en las cuatro partes de Kurdistán resistió todas las presiones y se atrincheró contra la conspiración internacional. Nuestro pueblo en Europa no se quedó de brazos cruzados; se mantuvo firme durante todo el proceso de la conspiración y después del 15 de febrero, desempeñando un papel importante en la creación del espíritu de resistencia contra la conspiración.

Quienes llevaron a cabo la conspiración internacional pretendían neutralizar al líder Öcalan encarcelándolo, liquidar al PKK y separar al pueblo kurdo de su líder y del PKK. Sin embargo, con el espíritu creado bajo el lema “¡No pueden oscurecer nuestro sol!”, el PKK y el pueblo kurdo se unieron en apoyo al líder Öcalan, adoptando una postura histórica contra quienes conspiraban. El respaldo del pueblo kurdo a su líder en las cuatro partes de Kurdistán no tiene precedentes en la historia. Madeleine Albright, entonces secretaria de Estado de Estados Unidos, declaró que no esperaban tal reacción, expresando así la magnitud del respaldo popular.

El líder Öcalan ha dado un ejemplo de resistencia en prisión al afirmar que las conspiraciones históricas no detienen los avances, sino que los aceleran. A lo largo de sus 27 años de resistencia en prisión, se ha fortalecido y se ha convertido en un referente de libertad para amplios sectores de la humanidad y para las mujeres. Durante este período, ha moldeado de manera significativa la mentalidad kurda. Mediante su análisis de la modernidad capitalista y su crítica del socialismo real, ha desarrollado el paradigma de la modernidad democrática y el socialismo democrático como propuesta de liberación. Así, ha ofrecido una ideología de liberación en medio de las profundas crisis generadas por la modernidad capitalista.

La actualización de la conspiración y los ataques a Rojava

Hoy, la conspiración ha sido en gran medida neutralizada, pero no ha sido completamente derrotada ni concluida. Tras el Acuerdo de París del 5 de enero de 2026, el ataque contra los barrios kurdos de Sheikh Maqsoud y Ashrafiyah en Alepo el 6 de enero fue presentado como una actualización de la conspiración internacional. La conspiración se reactivó en la misma región donde comenzó la de 1998.

Así como la conspiración del 15 de febrero de 1999 fue un ataque contra el pueblo kurdo en la figura de su líder, el ataque del 6 de enero fue descrito como un ataque contra el paradigma del líder Öcalan, el sistema democrático que proponía y los logros alcanzados. También fue un ataque dirigido a sabotear el proceso de paz y una sociedad democrática.

El paradigma del líder Öcalan, aunque imperfecto y en desarrollo, se ha puesto en práctica en Rojava y en el norte y este de Siria, creando un sistema democrático que pretende servir de ejemplo para Medio Oriente. Con el apoyo de potencias internacionales y del Estado turco, el gobierno interino de Damasco y sus grupos aliados atacaron Rojava y el norte y este de Siria, con el objetivo de eliminar ese modelo democrático basado en el concepto de nación democrática.

El ataque a Rojava fue presentado como un ataque a la existencia y la libertad del pueblo kurdo y a los valores comunes de los pueblos de la región. Por ello, se sostiene que constituye una continuidad de la conspiración iniciada en 1999.

Así como el pueblo kurdo se alzó en 1998 contra la conspiración internacional, también se ha movilizado en defensa de Rojava, entendiendo que se trata de un ataque contra su existencia y su vida democrática. Esta defensa implica asumir la responsabilidad por los logros alcanzados tras décadas de lucha. Saludamos a nuestro pueblo y a las fuerzas democráticas de todo Kurdistán que se han levantado contra esta conspiración. Conscientes de que la conspiración continúa, este apoyo debe mantenerse hasta frustrar completamente sus objetivos.

En el 27º aniversario de la conspiración internacional, hacemos un llamamiento a todo nuestro pueblo y a todos los pueblos a levantarse con el lema “Libertad para el líder Öcalan, estatus para Rojava”; reiteramos nuestro compromiso de continuar nuestra lucha contra la conspiración hasta el final y alcanzar nuestro objetivo de libertad para el líder Öcalan y Kurdistán.

*Edición: Kurdistán América Latina

viernes, febrero 13th, 2026