Rohilat Muslim: “La mujer fortalecida por la revolución se defiende”

Rohilat Muslim tiene 24 años. Pasó la mitad de su vida bajo el régimen del partido Baaz, de Siria, y la otra mitad en el proceso de la revolución de Rojava. Debido a los ataques del Estado turco contra Kobanê, a los 14 años tuvo que huir de esa ciudad donde nació y creció.

Rohilat permaneció un tiempo en el Kurdistán Norte (Bakur, sudeste turco) y finalmente se instaló en Serêkaniyê, en Rojava. De esa ciudad también fue obligada a abandonarla luego que Turquía la invadiera en 2019, y huyó a Girkê Legê. En esta entrevista con la agencia de noticias ANF, habló sobre la lucha por la supervivencia y la importancia de la autodefensa.

Rohilat recordó cómo fue moldeada por la guerra y la opresión: “Soy una mujer joven y he vivido en varias sociedades diferentes en los escasos 24 años de mi vida. Esto ha moldeado mi personalidad de muchas maneras. Nuestras vidas en Kobanê, en Bakur, en Serêkaniyê y, finalmente, en Girkê-Legê, han sido diferentes. El país, la ciudad, la comunidad y el pueblo en el que vives influyen en tu personalidad”.

“Por supuesto, he tomado características de todos los lugares en los que he vivido -relató Rohilat-. Esto se aplica incluso al idioma que hablamos y a la ropa que llevamos. Vivir en una familia sometida a una vida nómada debido a la ocupación y los desplazamientos conduce inevitablemente al desarrollo de una personalidad inestable y a problemas de adaptación”. 

A esta descripción, la joven agregó: “No he vivido mucho tiempo en un mismo lugar. Mis recuerdos y mi vida siempre se han desmenuzado de nuevo. Al asistir a la Academia Mesopotamia, en 2017, pude superar las contradicciones y el caos de mi personalidad porque analicé la realidad del enemigo y la ocupación, así como mi personalidad, y conocí la filosofía de Rêber Apo (Abdullah Öcalan) con más detalle”.

“El régimen del Baaz también capturó nuestras mentes”

Cuando Rohilat tenía 12 años comenzó la revolución de Rojava en el norte de Siria. PAra la joven, su vida antes de la revolución era diferente: “Estudiábamos en las escuelas del régimen. Los primeros 12 años de mi vida fueron muy diferentes de los siguientes. El régimen del Baaz utilizaba todas las asignaturas para sus intereses. Intentaba crear su propia sociedad. Incluso, cuando nos pedían que pintáramos un cuadro, lo primero que se nos ocurría era dibujar la bandera del régimen del Baaz. Era una situación que se había enquistado en nuestra mentalidad, nuestras mentes estaban atrapadas”.

“Crecimos con la mentalidad del Estado. Nunca viajábamos de un lado a otro. Los únicos que salían de casa eran los hombres, y eso sólo para asegurar su existencia económica -aseguró la joven-. No podía entender cómo se encerraba a las mujeres en casa. Yo era joven, pero también había mujeres mayores. Tampoco ellas podían salir de casa. Era una vida forzada en moldes. Nunca hubiera imaginado que un día viviría mi vida libremente”.

Conmovida por las canciones revolucionarias

Rohilat recordó que lo primero que le llamó la atención de la revolución fueron las canciones. Sobre esto, contó: “Pensé mucho en por qué se cantaban estas canciones, de qué trataban. Después de un tiempo, me di cuenta de que eran sobre nosotras. Estas canciones me hicieron sentir el espíritu de la revolución profundamente. Por supuesto, el comienzo de la enseñanza en la lengua materna y la apertura de institutos y academias también me llamaron la atención”.

Rohilat, que hoy estudia en la Facultad de Historia de la Universidad de Rojava, afirmó que quien “no conoce su historia no puede conocerse a sí mismo ni construir su futuro. Mi objetivo es profundizar en la verdad histórica. La evolución de la historia tiene un impacto directo en el presente. Elegí la carrera de Historia para construir un futuro sobre una base estable”.

“La concienciación es un requisito previo para la autodefensa”

Además de estudiar en la universidad, desde 2018 la joven integra el Comité de Educación del movimiento de mujeres Kongra Star. “He estado participando en actividades educativas durante unos siete años, dos años en Serêkaniyê, un año en Girkê Legê y cuatro años en Qamishlo. Me interesan mucho las actividades educativas. Me encanta participar en esta labor. Educar a las mujeres y a la sociedad requiere trabajo voluntario. La educación, que también puede considerarse amor, autodefensa y crecimiento, es una necesidad absoluta para una vida sostenible. A través de la educación podemos mejorar nuestra autodefensa y educarnos a nosotros mismos. La base de la autodefensa es la garantía de la libertad intelectual”.

Por último, Rohilat explicó que “una mujer y una sociedad que no son libres en el pensamiento no pueden realizar su autodefensa. El enemigo, con su permanente política de guerra especial, trata de involucrar a las mujeres en la prostitución, el espionaje y el consumo de drogas. En esta pérfida política de guerra se utilizan muchos métodos para humillar a la mujer. La política dirigida contra las mujeres está dirigida contra la sociedad. La educación y la concienciación son imprescindibles para que las mujeres no caigan en estas trampas”.

FUENTE: ANF / Edición: Kurdistán América Latina

martes, julio 9th, 2024