Sozdar Haci, integrante del Comando General de las Unidades de Protección de las Mujeres (YPJ) y de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), enfatizó que las fuerzas de autodefensa en Rojava tienen una responsabilidad nacional de proteger a todos los sirios y las sirias sin discriminación étnica o religiosa.
Haci afirmó que el denominado “Acuerdo del 10 de Marzo”, entre las FDS y el gobierno de transición de Damasco, ofrece una oportunidad importante para construir una asociación nacional genuina basada en la representación justa de todos los componentes del país. También subrayó que la mentalidad excluyente que gobernó Siria durante décadas no debe reproducirse.
El colapso del régimen Baaz
Haci recordó que todas las poblaciones de la sociedad siria vivieron bajo políticas sistemáticas de represión y negación, y enfatizó que el pueblo kurdo fue el más afectado por estas prácticas. Asimismo, la comandante aseguró que al pueblo kurdo se les negó su identidad y existencia nacional, se le privó de sus derechos políticos y culturales más básicos, y que un número significativo de pobladores kurdos-sirios fueron clasificados como “extranjeros” en su propia patria, despojados de identidad legal y reconocimiento de su existencia. Haci enfatizó que esto constituía una clara violación de los principios de ciudadanía y dignidad humana.
La comandante de las YPJ explicó que el colapso del régimen del partido Baaz representó el quiebre de una estructura de opresión profundamente arraigada y una victoria histórica para el pueblo kurdo. A su vez, remarcó que este desarrollo no significó la liberación solo para los kurdos, sino que marcó una emancipación general para todos los pueblos de Siria de un sistema de tiranía y coerción. Haci agregó que el sufrimiento soportado por el pueblo kurdo no se limitó al régimen del clan Al Asad, sino que tenía sus raíces en una larga historia de represión y exclusión que se extendía desde el período otomano hasta la caída del régimen del Baaz.
El levantamiento de 2011
Haci indicó que durante la revolución en Rojava y en el norte y el este de Siria, los pueblos de la región lograron importantes avances estratégicos, políticos y sociales. Estos logros incluyen la construcción de un modelo político y administrativo pluralista y democrático basado en la autonomía, los avances en la libertad de las mujeres, la justicia social y el desarrollo de la coexistencia compartida entre diferentes componentes sociales.
La comandante enfatizó que para los pueblos del noreste sirio, el régimen de Bashar al Asad no colapsó el 8 de diciembre de 2024, sino que comenzó a derrumbarse en 2011 con el estallido del levantamiento sirio. “Este período marcó el quiebre del control del régimen y el establecimiento de las bases para la libertad y la democracia”, puntualizó.
“Kurdos, árabes, siríacos, asirios, armenios y turcomanos que viven en estas tierras se unieron en torno a una identidad compartida -expresó Haci-. Independientemente de las diferencias de idioma, cultura o creencia, durante los últimos doce a trece años establecimos libremente nuestra administración y consejos autónomos. La decisión del pueblo de adoptar una postura defensiva fue una clara indicación de que el sistema del Baaz ya no era aceptado. Surgió una realidad en la que el régimen ya no podía mantener su presencia en nuestras regiones”.
La comandante de las YPJ recordó que las personas en otras partes de Siria también experimentaron la liberación de un régimen despótico durante el año pasado y envió saludos a comunidades desde Alepo hasta Homs y desde Damasco hasta Sweida (Suwayda). Al mismo tiempo, llamó la atención sobre los ataques llevados a cabo contra el norte y este de Siria y otras ciudades sirias por parte de milicias afiliadas al gobierno de transición.
Haci destacó que estos ataques realizados por las milicias yihadistas, los grupos mercenarios y por el propio Estado turco, enfrentaron “una resistencia histórica en respuesta”.
“Honro a todos los mártires con respeto y deseo una pronta recuperación a los heridos. A través de esta resistencia, dejamos claro que no queríamos escapar de un régimen dominante solo para caer en manos de uno más opresivo y peor -aseguró-. Tal transferencia de poder no fue posible para nosotras ni para nuestra gente. Nuestra sociedad reconoció esto, y nuestro pueblo, sobre todo las FDS y las Fuerzas de Seguridad Interna (HPC), junto con todas nuestras fuerzas de defensa, demostraron una resistencia extraordinaria”.
Haci dijo que “las personas que viven en las ciudades costeras, así como en Sweida, Homs, Hama y muchas otras partes de Siria, se han enfrentado a ataques extremadamente graves. Independientemente de si son alauitas, drusos, sunitas, kurdos o pertenecen a otra creencia o identidad, se han llevado a cabo prácticas inhumanas y masacres contra el pueblo”.
La representante de las YPJ apuntó que desde el colapso del régimen del Baaz “no se ha producido una transformación genuina. Debido a la ausencia de democracia y la persistencia de la misma mentalidad, no se ha producido una ruptura fundamental con la era Baaz”.
“A menos que la mentalidad estatal centralizada y antidemocrática experimente un cambio ideológico, la opresión continuará reproduciéndose -remarcó-. Ya sea en nombre del secularismo, el socialismo o la religión, si un sistema no es democrático, el resultado no cambia. El precio lo pagan una vez más personas inocentes”.
El compromiso de las FDS
Haci explicó que el Acuerdo del 10 de Marzo todavía tiene validez, al mismo tiempo que enfatizó que el grado en que se han implementado sus disposiciones es un tema de disputa. “Como FDS, enfatizamos que el acuerdo alcanzado el 10 de marzo contiene muchas disposiciones importantes que deben implementarse -detallo-. Esta no es solo nuestra posición. También ha sido claramente declarado por el portavoz del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), el presidente turco, Ahmed al Sharaa , así como los ministros de asuntos exteriores y defensa”.
“La verdadera pregunta es si estas disposiciones están siendo implementadas correctamente por todas las partes -indicó-. Esto es genuinamente un tema controvertido. No hay nada en este acuerdo dirigido contra el gobierno actual o contra cualquier estructura estatal siria. Si estamos retrasando su implementación o si el gobierno actual lo está haciendo, es en sí mismo un tema de debate. Determinar quién es responsable del retraso es un problema aparte. Lo que está claro es que no ha habido ningún cambio en el contenido o la redacción del acuerdo. Permanece exactamente como se anunció el 10 de marzo”.
Haci dijo que el acuerdo incluye principios fundamentales: “Se debe establecer un Estado y un gobierno de coalición. Todos deben participar en este gobierno y representarse a sí mismos correctamente, sin discriminación por motivos de religión, etnia o nacionalidad. Otro tema esencial es el derecho del pueblo kurdo a representarse a sí mismo como ciudadanos genuinos de Siria y asegurar su lugar en la Constitución, incluido el idioma y la cultura. Somos kurdas antes de ser sirias y no podemos negar a nuestra gente. Ser sirio no requiere ser árabe o sunita. Podemos ser alauitas, cristianos, asirios o armenios. Respetamos a todos los pueblos”.
Haci señaló que la intervención de las FDS, en el contexto actual, a veces fue inevitable, con capacidad “de detener las masacres”. “Sin embargo, debido a las fronteras estatales existentes y las condiciones políticas, no pudimos proteger a nuestra gente en todas partes -remarcó-. Durante casi trece a catorce años, hemos acumulado una gran experiencia a través de nuestra lucha contra ISIS y los ataques dirigidos a nuestros pueblos. Para proteger a todos los componentes, hemos perdido alrededor de catorce mil a quince mil mártires en estas tierras. Por esta razón, las FDS representan una fuerza que asume la representación y defensa compartida de todos los pueblos”.
Las FDS y las demandas de los pueblos de Siria
Sozdar Haci explicó que existen “alegaciones” de que las FDS no representan al norte y el este de Siria, que representan solo a los kurdos, o que ni siquiera representan a los kurdos. “La respuesta es clara -afirmó la comandante-. Las FDS constan de alrededor de setenta mil personas y están compuestas por todos los componentes que viven en estas tierras. La lucha pudo haber comenzado en las regiones kurdas, pero por la naturaleza misma de nuestra filosofía de defensa es imposible que seamos una estructura basada en una sola área o un solo componente”.
Por último, Haci subrayó que “hoy y mañana estamos listas para proteger a todos los hijos del pueblo sirio sin ninguna discriminación. Estamos preparadas para implementar las disposiciones del acuerdo de una manera correcta, justa y democrática. Sin embargo, si lo que se entiende por integración es la disolución de componentes y la anulación de sus identidades, lo rechazamos categóricamente. La integración debe basarse en principios justos y democráticos, y se lo hemos declarado claramente a nuestras contrapartes. La realidad es que hoy el ejército sirio está fragmentado o ha colapsado, dependiendo de grupos dispersos. Si se logra una integración democrática genuina, se puede aprovechar la experiencia de las FDS”.
FUENTE Ruken Efrin / ANF / Edición: Kurdistán América Latina