Yazidíes desplazados preocupados por manipulación de listas electorales antes de los comicios parlamentarios en Irak

Mientras Irak se dirige hacia otra ronda de elecciones parlamentarias el próximo 11 de noviembre, los residentes desplazados de Shengal que viven en los campamentos de Duhok y Zakho han expresado una creciente alarma por lo que describen como manipulación sistemática de las listas de votantes e intentos deliberados de privarlos de su derecho al sufragio.

Para miles de yazidíes y otras familias desplazadas que aún residen en campamentos, años después de la guerra contra el Estado Islámico (ISIS), estas elecciones representan más que un evento político: son una oportunidad para recuperar la representación y la justicia tras años de marginación. Sin embargo, muchos temen que sus votos se pierdan una vez más debido a la injerencia burocrática y política.

En declaraciones a Kurdistan24, residentes desplazados de Shengal afirmaron haber detectado graves irregularidades en los registros electorales elaborados por el Ministerio de Migración y Desplazamiento de Irak.

El jeque Husen, uno de los ciudadanos desplazados, expresó su profundo descontento con la labor del Ministerio, en particular con la elaboración de los padrones electorales. “En muchos casos, los nombres de miembros de la misma familia figuran en diferentes lugares”, afirmó, explicando que algunos nombres aparecen duplicados, mientras que otros han sido eliminados por completo de los registros. “No se trata de errores, sino de manipulaciones para confundirnos e impedirnos votar”, declaró con amargura.

Según datos oficiales, 31.000 residentes desplazados de Shengal viven actualmente en 14 campamentos, de los cuales 26.000 tienen derecho a voto. Alrededor del 75% reside en la provincia de Duhok y el 25% restante cerca de las zonas del autogobierno, en Zakho. Para facilitar su participación, se han habilitado 22 centros electorales y 98 mesas de votación dentro de estos campamentos.

A pesar de esta infraestructura, las familias desplazadas temen que su capacidad para votar se vea menoscabada por obstáculos administrativos deliberados.

Viyan Dakhil, candidata del Partido Democrático de Kurdistán (PDK) por Shengal y defensora desde hace mucho tiempo de los derechos yazidíes, expresó su profunda preocupación por lo que calificó como intentos de las autoridades de Bagdad de marginar a la población.

“El gobierno iraquí y el Ministerio de Migración y Desplazamiento están intentando silenciar la voz del pueblo de Shengal”, declaró Dakhil a Kurdistan24. “Estos esfuerzos son inaceptables”, continuó, recalcando que todas las personas desplazadas en los campamentos —especialmente aquellas cuyos nombres no han sido debidamente registrados en Shengal— deben tener derecho a voto.

Dakhil pidió la elección de representantes genuinos que puedan defender los derechos de la población de Shengal en el Parlamento. “Nuestro pueblo merece representantes que protejan sus derechos y no permitan que sus enemigos los utilicen como instrumentos políticos”, afirmó.

En respuesta a las crecientes quejas, Hogir Casim, subdirector de la oficina de Duhok de la Comisión Electoral Superior Independiente de Irak, declaró a Kurdistan24 que la Comisión ya había enviado datos a Bagdad y que mantenía conversaciones con el Ministerio de Migración y Desplazamiento para resolver los problemas de duplicación y omisión.

“Mantenemos una comunicación constante con el ministerio para solucionar estos problemas técnicos”, dijo Casim, reconociendo que las preocupaciones planteadas por las familias desplazadas eran legítimas y que se les daría seguimiento.

La situación de los votantes desplazados de Shengal refleja preocupaciones más amplias sobre la imparcialidad y la inclusión del sistema electoral iraquí, cuestiones planteadas con dureza por Fazil Mirani, jefe del Comité Ejecutivo del Buró Político del Partido Democrático de Kurdistán, en una reciente entrevista con Kurdistan24.

Mirani describió a Irak como un Estado de “soberanía disminuida” gobernado por un sistema estructuralmente diseñado para perpetuar la desigualdad entre sus componentes. En su detallada crítica, destacó que la ley electoral plurinominal de Irak perjudica sistemáticamente a regiones como Kurdistán y a minorías como los yazidíes, al tiempo que aumenta la representación en ciertas zonas del sur.

Mirani argumentó que esta estructura fue diseñada deliberadamente para mantener un monopolio mayoritario: “La diseñaron de tal manera que los hermanos chiítas siempre deben ser la mayoría”. Remarcó que, bajo este sistema, el valor de un voto en Duhok o Erbil es mucho menor que en las provincias del sur, lo que refleja lo que él denominó “un sistema de injusticia”.

Para los desplazados de Shengal, estas deficiencias estructurales se sienten no en cifras abstractas, sino en la realidad cotidiana. Muchos llevan casi una década viviendo desplazados, despojados de sus hogares, sus medios de subsistencia y ahora, potencialmente, de su derecho a la representación política.

“Quieren que sigamos siendo víctimas, no ciudadanas”, dijo una mujer yazidí en un campamento de Duhok. “Si no podemos votar, nuestro sufrimiento continuará sin voz”.

Sus palabras se hacen eco de la advertencia de Mirani de que el proceso político iraquí no ha logrado respetar los principios de colaboración, consenso y equilibrio consagrados en la constitución. Los yazidíes de Shengal —una de las comunidades más perseguidas y menos representadas de Irak— se encuentran en el centro de este fracaso.

Conforme se acercan las elecciones, los desplazados de Shengal ven su participación no sólo como un derecho constitucional, sino como una prueba decisiva para la integridad democrática de Irak. “Si se nos vuelve a negar el voto”, dijo el jeque Husen, “entonces la democracia iraquí no significará nada para nosotros”.

Viyan Dakhil se hizo eco de este sentimiento, instando a las autoridades a tomar medidas correctivas inmediatas: “Cada familia desplazada debe tener la oportunidad de participar. Estas elecciones no deben convertirse en otro capítulo de nuestra exclusión”.

A falta de que se emitan los votos, queda la incógnita de si las instituciones iraquíes cumplirán su promesa de inclusión o si, como advirtió Fazel Mirani, el ciclo de “soberanía disminuida y justicia selectiva” volverá a definir el destino de los más vulnerables del país.

FUENTE: Kurdistan24 / Traducción y edición: Kurdistán América Latina

viernes, octubre 31st, 2025