Los derechos de los armenios y los yazidíes, que se encuentran entre las poblaciones originarias de la región, han sido violados históricamente por los sucesivos regímenes sirios. Estas comunidades soportaron horribles masacres y actos de genocidio desde el período otomano tardío hasta los años de entreguerras y todavía más allá en el tiempo.
Bajo el régimen del partido Baath, las minorías étnicas y religiosas fueron relegadas a una ciudadanía de segunda clase, se les negaron los derechos fundamentales y fueron despojados de cualquier reconocimiento.
En entrevistas realizadas por la agencia ANHA, figuras culturales y académicos discutieron las esperanzas y aspiraciones de las comunidades armenia y yazidí para el futuro de Siria.
Hanna Soumi, miembro del Comité de Cultura, Artes y Capacitación del Consejo Social Armenio (CSA), y estudioso de historias de pueblo originarios, compartió su perspectiva: “Estamos viviendo un período extremadamente desafiante en el que Siria se asemeja a un retrato monocromático y oscuro. Por el contrario, las comunidades del noreste de Siria brillan con los vibrantes tonos de la primavera. Esta diversidad, compuesta por siríacos, kurdos, árabes, asirios, turcomanos, circasianos y otros, se ha convertido en un emblema sagrado, un testimonio de la Administración Autónoma democrática (AADNES). A través de su Contrato Social, este modelo de gobernanza ha salvaguardado los derechos políticos, culturales, sociales y económicos de todas las etnias y religiones”.
Soumi enfatizó: “El marco de la Administración Autónoma no solo ha protegido, sino que ha unido a todas las comunidades en sus esfuerzos sociales, cívicos y nacionales. Esta unidad trasciende los intereses individuales, fomentando una identidad colectiva arraigada en valores compartidos. Tal solidaridad demostró ser fundamental, ya que estos grupos lucharon uno al lado del otro bajo la bandera de la nación democrática y la hermandad de los pueblos. Juntos, triunfaron sobre agendas estrechas y egocéntricas, ya fueran ideologías, religiosas, políticas, nacionalistas o radicales”.
Soumi instó a la generalización del modelo democrático en toda Siria, describiéndolo como una demanda unificadora que se alinea con las aspiraciones compartidas de paz, seguridad y la erradicación de los conflictos étnicos y sectarios.
En cuanto a las discusiones en torno a una conferencia nacional para el futuro de Siria, Soumi afirmó: “La conferencia debe tener lugar en suelo sirio para reflejar la representación genuina de su pueblo. Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) deberían liderar esta iniciativa, ya que son la única fuerza inclusiva con un objetivo claro. Las FDS derrotaron con éxito a ISIS y su ideología extremista, encarnando los principios de la Administración Autónoma, la apertura y los profundos valores morales. Estas cualidades son esenciales para trazar el nuevo curso de Siria”.
Ismail Delf, copresidente de la Casa Yazidí en el cantón de Jazira y miembro del Consejo Yazidí Sirio (CYS), enfatizó: “Desde su creación, la Administración Autónoma democrática ha priorizado la protección de todos los componentes de la sociedad, asegurando la inclusión de diversos grupos étnicos y religiosos. Este compromiso es evidente en sus políticas y decisiones, que han preservado los derechos administrativos, civiles, sociales, económicos y culturales de cada comunidad”.
Delf explicó que en comparación con otras regiones de Siria, “el modelo de Administración Autónoma ha demostrado una estabilidad e inclusión sin precedentes. Mientras que otras áreas experimentaron devastación y colapso, el norte y el este de Siria no solo se mantuvieron seguros, sino que también establecieron estructuras administrativas y militares sólidas”.
Delf criticó las conferencias internacionales anteriores sobre Siria celebradas en países como Francia, Gran Bretaña y Rusia por excluir voces clave, lo que derivó en resultados que no abordaron las realidades de la gente. “Las futuras conferencias deben priorizar los intereses del pueblo sirio, reuniendo a representantes que realmente entiendan sus luchas y aspiraciones -remarcó-. Es vital que aquellos que lucharon y se sacrificaron para proteger el futuro de Siria tengan un asiento en la mesa. Solo entonces los resultados pueden resonar con las necesidades de todos los sirios”.
Sobre las aspiraciones yazidíes tras la caída del régimen del partido Baath, Delf declaró: “Esperamos que los próximos esfuerzos reflejen genuinamente los intereses del pueblo sirio, otorgando representación a aquellos arraigados en nuestra realidad compartida. La comunidad yazidí ha participado activamente en esferas militares, culturales y administrativas bajo la AADNES y ha hecho sacrificios significativos. Estas contribuciones deben ser reconocidas en la formación del futuro de Siria. Nuestras demandas se alinean con las de otros sirios: la garantía de nuestros derechos fundamentales y una administración inclusiva que reemplace el autoritarismo con un sistema de gobernanza que sirva al bienestar colectivo”.
FUENTE: Salava Abdulrahman – Botan Arab / ANHA / Edición: Kurdistán América Latina