La fuerza comunitaria en el primero de mayo

Por Academia de Modernidad Democrática – En medio del caos sistémico y la intensidad de la Tercera Guerra Mundial en curso, el primero de mayo de 2026 se convirtió en una respuesta internacional de los pueblos que luchan contra la modernidad capitalista. Las movilizaciones fueron masivas en diversos países de Europa, así como en Medio Oriente. Turquía vivió una jornada gigantesca que llevó a la detención de cientos de manifestantes. En América Latina las movilizaciones también se desarrollaron con fuerza. Como Academia de la Modernidad Democrática en Abya Yala pudimos participar en las movilizaciones de Bogotá (Colombia) y vivir la fuerza comunitaria que se teje en la ciudad y que llena de vida los barrios de la ciudad.

Desde las 8 de la mañana las calles se comenzaron a llenar. Fueron varios los puntos de concentración en la ciudad, donde cientos de personas se fueron encontrando para vivir una jornada llena de alegría, festividad y esperanza. Decidimos acompañar y participar en la movilización convocada por las centrales obreras y las organizaciones políticas institucionales que se concentraron en la Plaza de Bolivar (plaza principal de la ciudad). Allí, aunque el ambiente era de celebración y participaron familias, jóvenes, trabajadores y trabajadoras, y hubo actividades culturales y simbólicas, como la quema de un muñeco de Trump, la dinámica de este espacio fue un poco clásica, donde los discursos políticos de dirigentes sindicales, así como del candidato de izquierda para la presidencia de Colombia, Iván Cepeda, fueron los actos principales.

Al mismo tiempo pudimos participar en las jornadas de concentración en barrios de la ciudad donde, desde hace años, se vienen convocando ejercicios descentralizados de conmemoración del primero de mayo. En los barrios Villa Javier, La Perseverancia y Los Laches, las organizaciones comunitarias desarrollan actividades culturales que llevan la fuerza de la celebración internacional al terreno más local. La alegría y festividad de estos eventos carga una fuerza especial que se diferencia de las movilizaciones clásicas que repiten lógicas de concentraciones en plazas principales donde la participación de la sociedad es limitada a escuchar. Niños y niñas jugando en las calles, actos de circo, música, teatro, proyecciones, jornadas de estampados, venta de productos de las comunidades, ollas comunitarias que alimentan a cientos de personas que participan y discursos políticos cargados con un lenguaje cotidiano, es lo que pudimos observar y vivir.

La organización de estas actividades es un ejemplo de cómo podríamos seguir consolidando y proyectando el accionar político democrático, que rompa con las lógicas institucionales clásicas y que abra caminos de construcción comunitaria, que se teje en el tiempo y construye una fuerza para enfrentar los problemas que se avecinan en el caos del Leviatán capitalista.

Estos espacios llenos de esperanza y amor comunitario, evidencian y marcan un camino para entender que en el mundo la situación actual tiene solución, y sin duda la lucha de nuestros pueblos y comunidades tendrá un impacto decisivo. Como lo mencionó la KCK (Unión de Comunidades de Kurdistán) en su comunicado del primero de mayo, ya no es cierto que el equilibrio político en el mundo esté determinado únicamente por las potencias hegemónicas. Nos encontramos en un momento en que el futuro de la humanidad, tanto a nivel mundial como en Medio Oriente, estará marcado por las luchas de los pueblos. A esto lo llamamos el tiempo de los pueblos.

¡Viva la solidaridad y la lucha común de los pueblos! ¡Viva el Primero de mayo comunitario!

martes, mayo 5th, 2026