Noreste de Siria: diversidad étnica y nacional como fuente de fortaleza

En el norte y este de Siria, región conocida por su diversidad étnica, sectaria y cultural, la gente transita una convivencia única en su tipo. La Administración Autónoma del Norte y Este de Siria (AANES) sirve como modelo de diversidad cultural, étnica y religiosa, donde árabes, kurdos, cristianos y otras comunidades conviven en un clima de respeto y cooperación mutuos.

Sin embargo, Siria continúa sufriendo una guerra civil, exacerbada por las políticas del gobierno interino, liderado por Hayat Tahrir al Sham (HTS). Los grupos armados respaldados por el gobierno han sido acusados de sembrar la discordia entre las identidades étnicas y religiosas del país. Los críticos argumentan que estas facciones se aprovechan de la falta de concienciación de ciertos segmentos de la sociedad para socavar la unidad nacional, la democracia y los esfuerzos por promover la coexistencia y la solidaridad entre los grupos étnicos y religiosos.

En cuanto a la unidad del pueblo y los desafíos que enfrenta ante los intentos de sembrar la discordia, Fátima Hassan al Jasim, integrante del Consejo de Familias de los Mártires de Qamishlo, de la tribu Bani Saba’a, enfatizó que la coexistencia “no es solo un eslogan”, sino una realidad tangible profundamente arraigada en todas las facetas de la vida, desde el trabajo y la educación hasta las actividades sociales y religiosas. 

“Sin embargo, esta paz enfrenta verdaderos desafíos por parte de fuerzas externas que buscan crear divisiones, lo que hace imperativo que los pueblos de la región se mantengan unidos para enfrentar estos intentos y defender la integridad territorial y la fraternidad de todas las comunidades”, afirmó.

Fatima Hassan al Jasim trabaja para la AANES desde hace más de diez años. Según explicó, “no veo ninguna diferencia ni discriminación entre mí y las demás comunidades, ya sean kurdas, cristianas o miembros de otras sectas y etnias de la región. En el noreste de Siria, todas disfrutamos de una sociedad multicultural, multirreligiosa y multiétnica, y esta diversidad nos fortalece, no nos debilita”. 

“Hemos aprendido a respetarnos mutuamente y a valorar el patrimonio, las costumbres y las tradiciones de todos, independientemente de su origen cultural, religioso o étnico”, remarcó Fatima.

A su vez, advirtió que ciertas fuerzas externas “buscan sembrar discordia” entre las comunidades, explotando intereses internacionales y extranjeros destinados a desmantelar la unidad del pueblo sirio y socavar la visión de una nación democrática, así como la fraternidad de los pueblos y la coexistencia defendida por el líder kurdo Abdullah Öcalan.

“Como tribu árabe, creemos en la filosofía del líder Abdullah Öcalan, quien aboga por la paz y la coexistencia. Reafirmamos los lazos de parentesco y afecto que nos unen a las demás comunidades”, manifestó.

“El pueblo sirio se enfrenta a fuerzas extranjeras que buscan servir los intereses de países que no desean la estabilidad de la región ni la unidad de su pueblo -apuntó-. Estas fuerzas buscan desmantelar la cohesión nacional y sembrar la discordia entre la población para desgarrar el tejido social, crear divisiones que debilitarían a Siria y controlar el país antes de tiempo. Mediante estas políticas destructivas, buscan facilitar la ocupación de la región, expulsar a su gente, que ha vivido aquí durante generaciones y, en última instancia, saquear sus ricos recursos, esenciales para el sustento y la prosperidad de su pueblo”. 

La representante del noreste sirio aseguró que “a pesar de estos esfuerzos, el pueblo sirio es consciente de las amenazas que representan estas fuerzas extranjeras y está decidido a preservar su unidad, seguridad y estabilidad, rechazando todos los intentos de dividirlo y fragmentarlo”.

Fátima convocó a todas las tribus árabes para que sean más conscientes y no sucumban a quienes intentan sembrar la discordia, la división y el sectarismo. “Creemos en la unidad del pueblo, que ha defendido esta región de las organizaciones terroristas y las fuerzas de ocupación. Mi hijo y mi esposo lucharon y fueron martirizados junto a sus amigos kurdos para proteger la región. Me enorgullece ser la madre y la esposa de los héroes que lucharon para que la nación pudiera vivir en paz y seguridad”, recordó.

Para finalizar, señaló: “Sabemos que los kurdos han realizado grandes esfuerzos para proteger a las mujeres y los niños, preservar los derechos de los ciudadanos y construir la unidad. Uniremos nuestras fuerzas con determinación inquebrantable para frustrar cualquier plan que pretenda socavar el proyecto de nación democrática. No permitiremos que estas manos venenosas ocultas rompan la unidad del pueblo”.

FUENTE: JINHA / Traducción y edición: Kurdistán América Latina

martes, agosto 5th, 2025